El Shikigami y el Castillo de Arena

Créditos:
Traducción Jap-Esp: Trihexa
Corrección: Trihexa

1

“Eso es… el jutsu Maboroshi Sumi-juu-shiki.5

Bajo una sombrilla en la playa, Yukimura en traje de baño blanco dijo.

Era el día siguiente.

Como de costumbre, el buen clima hacía de la arena blanca más deslumbrante. Yukimura estaba leyendo un libro viejo que se encontró, hablando con Muneakira de su encuentro de anoche.

“Algo salió de la parte de atrás del cuerpo de Kanetsugu, o algo así. ¿Qué demonios es ese jutsu Maboroshi Sumi-juu-shiki……?”

“Kanetsugu-san, ¿se encuentra bien? Yukki—”

Quien dijo eso fue Jubei.

Muneakira y Jubei también llevaban el mismo traje de baño de ayer.

Debido a que estaba jugando en la arena, Jubei la miró estando a gatas. Sus pechos sobresalían de su traje de baño rojo, con una indefensa expresión como siempre. Jubei y Matabei estaban tratando de hacer un castillo de arena con un balde.

“………”

Estaban excavando para hacer la arena un poco más compacta y poder formar un buen castillo. Ambas se veían felices.

Cuando Yukimura levantó sus gafas de sol y las puso en su frente, negó con la cabeza hacia Muneakira.

“Es tal y como dijiste.”

“Entonces, así es como es su relación con Kanetsugu.”

“Sí. Ese jutsu la hace estar siempre al acecho. Pero solo puede manifestarse bajo algunas condiciones. Tal vez, las circunstancias sean, que estemos nosotros presentes, debió haber hecho tal procedimiento operativo para manifestarse.”

Dijo Yukimura. Y Muneakira,

“Condiciones, ¿qué demonios?”

“Ah~ eso no lo sé. Debe ser algún Shikigami, de esa forma las teorías se harían posibles.”

“Hey, un Shikigami, ¿qué es eso Onii-chan?”

Jubei preguntó inocentemente.

“No lo sé, solo vi una sombra peligrosa. No creo que sea algo fácil de lidiar.”

Muneakira solo podía decir eso.

Yukimura una vez más asomó sus ojos por encima de sus gafas.

“Es un problema, ese Shikigami, desgastará a Kanetsugu. Eso puede causarle un coma de varios días por entrar a un modo seudo-Samurái. Si utiliza demasiado a ese Shikigami, es probable……”

“Entonces…”

“No vivirá.”

Después de que Yukimura dijo eso, todo se quedó en silencio. Sus ojos se ocultaron en sus gafas, no se podía leer su expresión. No, quizás lo hizo para eso.

“Yukki, entonces Kanetsugu-san…”

“T-Tonta, ella es el enemigo. Además, desde que era una niña, se dejaba engañar por cualquier cosa. No dudar es su mal hábito.”

“Es una persona muy buena, Kanetsugu-san.”

“Lo sé.”

Jubei y Muneakira se miraron el uno al otro.

“T-Tonta, en el campo de batalla, ser una buena persona no es suficiente. Contra una buena persona, es obvio que una mala persona le ganará. Que sea una persona buena no es lo correcto, es una persona débil.”

Esas fueron las palabras de la estratega Yukimura, un argumento muy sólido para una muy buena estratega en el campo de batalla.

No hay manera de perder. Solo se puede ganar.

“Pero,”

Muneakira dijo. Jubei alzó la vista.

“Yo también creo que es una buena persona.”

Y de inmediato Yukimura,

“Pero qué estás diciendo. Tú eres un Yagyuu.”

“Ser una ‘buena persona’ puede ser contradictorio ciertas veces. Eso lo sé. Pero, es mejor ser una buena persona y fuerte. Si se es mala y fuerte, eso no me parece adecuado.”

“Eso es lo que tú piensas. Tal cosa con los guardias Hatamoto, o para el mundo de los Tokugawa……”

“Sí. Así que, no por eso perderemos la pelea. Ni Yukimura o Jubei y Matabei, no quiero que sean heridas. Quiero ser fuerte para ustedes.”

“¡Onii-chan!”

Jubei dejó de jugar y abrazó a Onii-chan. Yukimura parecía querer decir algo pero se tragó sus palabras.

“Una buena persona y fuerte, eso es difícil. Muchas veces solo son personas fuertes.”

Pero eso es bueno. Yukimura, Jubei y Senhime-sama, si trabajamos juntos lo podemos lograr. No, estoy seguro.”

“Lo dices como si fuera muy fácil. Pero, así es como tú eres.”

Yukimura no dijo mucho, solo se dio la vuelta. Pero, se podía ver que tenía una sonrisa.

“Ah… Yukki, ¡estás sonrojada!”

Sin embargo, Jubei no pudo leer la atmósfera.

“¡I-Idiota! ¡N-No estoy sonrojada!”

“Hey, estás más roja—”

“¡No! Eso es porque eres muy aburrida—”

“Estás mucho mucho más roja.”

“No, ¡no es así!”

Mientras tanto, Matabei casi estaba completando el castillo de arena.

“Ah~ te has puesto más rojaaa.”

“¡Por qué te fijas en eso! Tú…”

“Ehm…”

Todos escucharon la voz y levantaron la cara. No, solo Matabei no miró hacia atrás. Ahí estaba Hanzo de pie.

“Ah, Hanzo-san, ¡vamos a nadar juntas! Yukki también, sí—”

Inmediatamente Jubei agarró la mano de Hanzo.

“¡No-no! No puedo entrar tan de pronto al mar.”

“Ehh, ¿por qué? No creo que sea divertido leer en un lugar como este.”

“P-Pues porque, es que esta vez…… hoy, ¡no traigo el traje de baño adecuado! No puedo meterme con este al mar…”

Las mejillas de Yukimura se pusieron rojas. El traje de baño que traía era exactamente el mismo.

“Qué sucede, ¿presidenta?”

Dijo Muneakira. Le llamó así debido a que es la presidenta del comité disciplinario.

“Eeh, a decir verdad… Muneakira-kun, Hime-sama te quería pedir algo. Así que, vayamos juntos.”

“Ara, vayamos a un buen lugar, Muneakira.”

Senhime estaba bajo una sombrilla, luego levantó su cuerpo de la silla.

Se levantó las gafas de sol de la misma manera que Yukimura, su piel parecía mucho más madura con ese micro bikini negro, llevaba un cierto accesorio alrededor de su cintura, lo cual le hacía ver magnífica.

“Para qué me llamaste, Senhime-sama.”

Dijo Muneakira.

Mientras tanto, una de las sirvientas llegó con una bandeja para que Senhime dejara su bebida, unas sirvientas detrás tocaban una melodía con violín. Sin embargo a la hora de la verdad, todas las kunoichis Hattori tomarían sus armas para luchar en nombre de Senhime.

Pero Senhime,

“Nh, bien. Abajo.”

“Hime-sama, eso es,”

“Hanzo, ya te lo dije. Bien.”

“S-Sí.”

Hanzo se inclinó.

“¿Q-Qué sucede?”

Muneakira dijo.

“Tranquilo. A esta chica le gustan este tipo de cosas.”

“¿A-A quién?”

“Sen… ah, bien. ¡Hey!”

Senhime volteó a la tabla de un lado y agarró un recipiente.

Muneakira fue atrapado de  inmediato.

“¿Qué pasa?”

“Aceite. Úsalo.”

“No, no me importa requemarme.”

“¡Es para Sen! Idiota—es para que lo pongas en la piel de Sen.”

Dijo algo enojada, pero de alguna manera las mejillas de Senhime se pusieron rojas.

La piel blanca de su espalda era deslumbrante.

“Tal cosa. ¡Hime-sama!”

Hanzo dijo apresuradamente. Pero, Senhime solo negó con la cabeza.

“No. Este es el trabajo de Muneakira. Hanzo, no veas. Muneakira, ¿es que no puedes? No te permitiré decir que no puedes.”

Senhime puso una mirada provocativa. Además, parecía que trataba de celar un poco a Hanzo.

“Entiendo, Muneakira. No hagas esperar a Sen.”

Mientras decía eso, se acostó boca abajo, cerró los ojos y puso los brazos en una almohada.

Muneakira no tenía ninguna opción ahora.

No puedo evitarlo. Lo siento…… eh, de qué me disculpo…

Por un instante, tuvo un momento de vacilación.

“¿Todavía no? Si no lo haces te odiaré.”

“Ah, sí. Ahora.”

Una vez más, no tenía elección.

Muneakira abrió la tapa y el aceite cayó directamente sobre la espalda de Senhime

“Es… espera, ¿qué es esto?”

“Cómo que qué, es aceite.”

“Pon el aceite en la palma de tu mano y masajea la espalda de Sen.”

“S-Sí.”

Qué. Desde un principio me hubiera dicho que quería un masaje…

El aceite era húmedo, y caliente……

El cuerpo de Senhime-sama es tan cálido.

No pretendía perder más el tiempo ya que estaba enojada. Así que tan pronto como puso el aceite en su mano, comenzó a tocar la espalda de Senhime.

“¡Hyanh!”

Fue la voz de Senhime. A pesar de que fue ella quien quería, era natural al ser alguien del sexo opuesto que toque su piel. Era demasiado sensible así que no pudo evitar levantar la voz.

“Ah, ¿estás bien?”

“Eh, sí. Continua por favor… nh…”

Continuó, Muneakira siguió deslizando sus manos por la espalda de Senhime llena d aceite. Tal vez incluso sin el aceite sería igual de suave, su espalda era demasiado fina. Al deslizar la mano, podía notar el calor y la elasticidad, su columna vertebral se notaba por debajo de la piel, sus escápulas de igual manera, Muneakira disfrutaba cómodamente de darle el masaje.

“Nh… fuu, nh… ah…”

Senhime cerró los ojos y elevó un poco la voz. Ligeramente sus mejillas se tornaron de un color rojo débil, sus labios brillaban en color roja.

“H-Hime-sama.”

Hanzo estaba mirando enrojecida por los celos.

M-Me pregunto si estará bien esto.

Muneakira nunca había dado un masaje, además era un misterio el tacto del cuerpo de Senhime.

“Las piernas también.”

“Ah, sí. Bien.”

Sus piernas también, las tocó de la misma manera. Desde sus muslos hasta sus pies.

“Ah, fuu…”

La voz de Senhime aumentaba. Se podía notar el aire caliente saliendo de su nariz.

Pierna derecha, pierna izquierda. Plantas de los pies, dedos, Muneakira tocaba todo.

“Haa, nh… por cierto, esto no es bueno. Siempre… ha sido un hábito de Muneakira, ¡no tomas en cuenta mis… sentimientos!”

Sus piernas eran sorprendentemente frescas y tersas, las manos de Muneakira se deslizaban con suavidad.

En la mitad de su espalda, estaba el cordón de su sujetador en forma cruzada. Así que no podía aplicar bien en esa parte.

“Desabróchalo.”

“Eh, pero,”

“Mi bra obstaculiza. Quítalo con tus manos.”

“¡Hime-sama!”

La voz de Hanzo se elevó en forma de protesta. Pero a Senhime no le importó.

“Quítalo Muneakira. Es una… orden de Sen.”

Eso era suficiente. Muneakira acercó sus manos a los cordones de su sostén. Pero,

“¿Ah…?”

No parecía ser un simple gancho.

¿Qué hago con esto?

Senhime volvió a hablar.

“A-ah. Solo hazlo.”

Al girar la mano, retiró el broche y el elástico se retiró a presión.

Estaba tan tenso…

El pecho de Senhime estaba libre.

Al quitar su sujetador, sus montes podían verse por completo.

“Fufu, qué estás mirando. En serio, eres un pervertido.”

“¡No! No, no es… así.”

Nononononono. Esto va mal, esto va mal va mal. ¡Oh sí!

Muneakira le habló a Hanzo.

“Préstame por favor un pañuelo.”

“Eh… e-entiendo.”

El pañuelo que Hanzo le pasó, se lo puso alrededor de sus ojos. Así Muneakira había perdido la visibilidad.

Bien, así.

Podría ser capaz de darle el masaje. Aún y cuando no viera.

“Q-Qué, eso… fufu, bien. Si no deseas ver a Sen, haré que pienses en Sen.”

“Pero qué. No es así…”

“Ah, ahora que ya no puedes ver, debería preocuparme por dónde vas a tocar… v-verdad.”

“¡Hime-sama! No lo haga. ¡Eso es…!”

Lo dijo al lado de Muneakira, cuyo campo de visión, no era visible.

“Bien. Ahora que no ves Muneakira, me pregunto qué me harás…”

Su voz era ligeramente temblorosa. Pero Muneakira solo pensaba en darle un buen masaje.

*¡Barun…!*

“¿¡Ua!?”

Ahí, se sentía como un pudín. No, era más resistente que un pudín, e incluso era caliente. Además el tamaño era similar al de los bollos chinos al vapor.

“¡U-Uh! N-No. Hazlo más suave…… no tan duro…”

La voz de Senhime se escuchaba con más claridad que hace rato.

Hace rato Senhime estaba acostada boca abajo. Ahora…… imposible.

Se supone que estaba boca abajo…… ¿no es así?

Debido a que no veía, solo sentía dos protuberancias. Húmedas…

“Qué pasa. Puedes seguir más, Muneakira.”

“Ah. P-Pero… no. Debería regresar a poner aceite en tus piernas.”

“Ara. ¿Quién te ha dicho eso? Te dije que pusieras aceite en el cuerpo de Sen. Parecías haberlo entendido. O será, ¿que tus palabras no son ciertas?”

“Eso… n-no, no es tal cosa.”

“No. Tu boca dijo esas palabras. N-nh, sí, ahora por la parte de en frente de Sen.”

 

3

A pesar de siempre hablar en un tono mandón, en ocasiones la voz de Senhime es temblorosa. Era muy notorio debido a que Muneakira no veía.

Senhime-sama, qué tramas.

“Entiendo. Si tú lo dices.”

Tímidamente extendió la mano.

Las yemas de sus dedos, tuvieron una suave sensación.

Aquí es, su abdomen.

Esparció el aceite. Pero ponerlo en el abdomen era un lugar extraño.

Arriba están sus pechos. Abajo está… uuuuh, cómo…

Muneakira se veía impaciente.

“Fufu, pareces tener problemas. No te odiaría por tocar ese lugar. Además, si un hombre tocase mis pechos me sentiría feliz, de hecho Sen lo desea.”

“Eh, entonces.”

Como si fuese una prueba, preguntó.

Parecía estar provocándolo. Muneakira no entendía los sentimientos femeninos de Senhime, solo seguía dando el masaje.

“Fuu. Este aceite es muy bueno.”

Muneakira se sentía tan aliviado de que sus ojos estuvieran cubiertos.

“Qué—”

“¡¡Kyaaaaaaaaa!!”

Por la parte de arriba del pañuelo, ahí podía ver los pechos de Senhime.

“¡Uaa!”

“¡N-No me veas idiota!”

En pánico, se acomodó inmediatamente el pañuelo en los ojos (pero se aplastó un ojo en el intento).

Se quedó conmocionado.

“¿?”

“¡No veas por favor!”

Esa fue Hanzo. Con un paraguas en sus manos dispuesta a pegarle

Así que Muneakira terminó inconsciente.

 

“Ahh, qué ocurre.”

Finalmente Muneakira se recuperó, estaba acariciándose la parte superior de la cabeza. Por supuesto, quien lo golpeó fue Hanzo con el paraguas.

“El aceite. Realmente es de mucha importancia. Así que tienes que seguir haciéndolo.”

Una vez más Senhime llevaba su micro bikini de color negro. Por alguna razón sus ojos lo evitaron y sus mejillas se tiñeron débilmente, esa era una mala premonición para Muneakira…

“¿Eh? Todavía……”

Esta vez no me ha ordenado hacerlo.

Muneakira seguía alerta.

“¡S-Sí! ¿Acaso no entiendes?”

“¿Q-Qué?”

“¡Por supuesto! Siempre olvidas las cosas que tienen que ver con Sen. No, ¡eso no te lo perdono! Es por eso que Sen, decidió vivir en tu dojo.”

Diciendo eso, Senhime apartó la mirada. Su largo cabello se agitó. Pero, sus orejas se veían medio sonrojadas.

“Yo olvidarme… de las cosas…”

¿Qué pasa? Será…

“Recuerdo que Senhime-sama me había prestado algo. Una consola de videojuegos cuando éramos niños que no te devolví…… después de que llegaste al dojo traté de encontrarla…”

“¡No! No… ¡el beso! ¡Idiota! Me… besaste. Al menos…”

Dijo eso impulsivamente.

“¿El beso…? De eso, hablas…”

Muneakira dijo de forma más sutil.

Durante su pelea, accidentalmente besó los labios de Senhime. Por lo que Senhime aparentemente ha obtenido el poder de una Samurái. Pero,

Supongo que espera que diga algo…

Por no hablar de, volver a besarse, tal vez.

“En estas circunstancias, ¡no tienes excusas! Robaste los labios de Sen…… ¡esa fue mi primera vez! ¿Lo entiendes? Tú, entiende la importancia para Sen.”

Escupió eso. Sus manos parecían temblar, e incluso podían verse pequeñas lágrimas en la esquina de sus ojos.

“¿Senhime, sama?”

Qué hago…

“¡Asume la responsabilidad! Responsabilidad…… ¡en serio!”

Diciendo eso, la cara de Senhime se volvió roja al igual que sus labios. Sus labios parecían como pétalos.

Era la figura de una doncella que esperaba un beso.

“Senhime-sama…”

Sin embargo, no podía darse el lujo de no besarla. Mientras Muneakira todavía tenía dudas,

“Sen, no se avergüenza… esto no es nada para Sen. Es solo que…”

Sus pestañas temblaban. Muneakira, tocó el hombro de Senhime mientras vacilaba.

Senhime-sama… realmente voy a hacerlo.

Débil, delicada, cualidades de una chica.

Se preguntaba dónde estaba su temperamento arrogante y firme. No, esta es la verdadera Senhime. Ella, quien encarna la arrogancia como la princesa Tokugawa.

Me convertí en el General de Senhime-sama para protegerla… esta vez seré, un verdadero General para Senhime-sama…

La vez pasada fue por casualidad. Pero esta vez, estaba preparado.

Muneakira sentía el calor de su cara.

“Ah…”

Senhime hizo un sonido. Su voz temblaba al igual que sus hombros.

Muneakira también cerró los ojos. El sonido de su corazón estaba al límite. Los labios de Senhime se abrían y cerraban.

*Chyuu*

“… nh.”

“… eh, ¿¡haaa!?”

En ese momento, sintió algo inesperado. Luego Muneakira abrió los ojos.

08

“¿¡P-P… Presidenta!?”

Ante sus ojos, tocando la punta de su nariz, estaba el rostro de Hanzo. Por delante de sus ojos sus gafas.

“Hmm, yo… ¡lo siento…!”

El beso entre Muneakira y Senhime fue interrumpido por Hanzo.

“Hanzo, tú… ¿por qué?”

Senhime elevó la voz con sorpresa.

“E-Ehmm… cuando pienso que Hime-sama será besada, no puedo ver…… quería huir, pero en ese momento, mi cuerpo se movió por sí solo… ¡p-pero! Sentía que tenía que besarlo. Besar a Muneakira-kun, lo había pensado……”

Hanzo saltó entre ellos dos, dándole un beso a Muneakira. ¿Esto también cuenta como accidente?

“C-Como sea, está bien presidenta, eso…”

“Eso es, extremadamente sincero. Hanzo.”

Senhime también creó un “contrato” al besarlo.

Si besara al General Muneakira para crear un contrato, eso haría que Hanzo despertara como Samurái.

“Ah, sí. Eso, está bien.”

Hanzo respondió.

“Entonces…”

Hanzo aún no era una Samurái.

El nombre de Hattori Hanzo es heredado a la cabeza de la familia, en la familia Hattori, también se hereda a las mujeres. El nombre completo de Hanzo es, Hanzo Hattori Minari. Por supuesto, fue sometida a un duro entrenamiento además de sus dotes naturales para lograr ser una kunoichi destacada.

Muneakira estaba sorprendido, pero de alguna manera aliviado.

Senhime-sama y yo ya tenemos un contrato…… aunque se necesita de un beso para hacer despertar a la Samurái.

Pero Senhime quería besarlo para hacer un contrato formal.

Si bien tenían un contrato, aún no estaba bien definido. Sin embargo aunque no quisieran, ya era un acuerdo formal, puesto que tenía un compromiso con Senhime.

… ¿he hecho algo para merecer esto realmente? Senhime-sama de la familia principal Tokugawa…… entonces Senhime-sama y yo…

Tenían un compromiso. Si bien el matrimonio parte de un compromiso anterior, la meta de Senhime y Muneakira…

*Tan, tan… tan-tan*

Capilla de iglesia.

Bajo una lluvia de arroz, Senhime con su vestido blanco, alrededor del brazo de Muneakira.

Por detrás del velo, una cara de felicidad.

Las personas de la iglesia los bendicen a ambos.

Los antiguos discípulos del dojo, los miembros del consejo estudiantil, el comité disciplinario kunoichi, además de Matabei, Yukimura, Jubei…… ¿¡Jubei!?

La Princesa de la Espada Jubei, vestida de forma habitual, con sus dos espadas, mirándolo. Muneakira apartando la vista…… no, no solo Jubei, sino Yukimura. Incluso también Matabei.

Todas con ojos agudos…

“¡U-Uwa!”

En ese momento, quedó en coma por un segundo.

Muneakira estaba sudando un poco.

“Qué haces. Luces mal…”

Senhime dijo. Con un tono de revancha.

“Ah, ¡no! Es solo que ha sido un día largo. El llegar al mar y además ponerte el aceite y eso…”

“Muneakira.”

“… s-sí.”

Muneakira de nuevo estaba de pie delante de Senhime, y Senhime… cerró los ojos.

Pero luego, sintió algo detrás. Y Ahí,

“¿¡Presidenta…!?”

“¡Hanzo…!”

Hanzo había caído. Parecía que el pecho le dolía.

“Qué sucede. ¡Presidenta!”

Muneakira agarró su cuerpo. La espalda de Hanzo estaba muy caliente.

“L-Lo siento. N-No es nada.”

“Estás totalmente caliente. Nada de que no es nada. Apóyate en mí, iremos directamente a la enfermería.”

“N-No, estoy bien…… haa, ha… Hime-sama en verdad lo siento mucho…”

“Pero qué dices. Ahora mismo…… ¡alguien! Hay alguien, ¡vengan!”

Cuando Senhime gritó, una de las sirvientas se acercó inmediatamente.

“¿Vienes sola? Bien. Muneakira y tú llevarán a Hanzo. Llévenla a la enfermería y pónganse en contacto con el médico a cargo.”

Senhime habló ágilmente. Sin embargo la sirvienta no se movió.

“¿Puede caminar, Presidenta?”

Muneakira vio la cara de la sirvienta.

“Eres… Kane…”

“Yagyuu Muneakira. Senhime-sama parece que alguien puso veneno, ¡en serio perdone! ¡Yo Kanetsugu no permitiré que haya víctimas! Después de esto yo Naoe Kanetsugu…… ¡aceptaré mi castigo!”

 

4

Kanetsugu llevaba el atuendo de sirvienta.

De hecho ayer que escapó, fue su manera de infiltrarse.

“¡Compórtate! Yagyuu Muneakira, tienes que ser obediente. De lo contrario, yo Kanetsugu, ¡no te perdonaré! ¡Conocerás el castigo divino! ¡Amor es vivir, amor es justicia! ¡Yo soy Naoe Kanetsugu! En el nombre de Aizen Myou-ou, te castigaré.”

Le dijo apuntándole a Muneakira.

“No, eso.”

“Ah…”

Retiró la mano de inmediato. No parecía tener impaciencia, sino que rio valientemente.

“A pesar de que me viste de una manera terrible anoche, esta vez, ¡no será así…!”

Junto con ese grito, Kanetsugu puso ambas manos en la arena.

“¡Ah! ¡Imposible!”

“¡Es posible!”

*¡Zaan!* Algo grande salió de la arena. El arma de Kanetsugu. Su martillo gigante con el kanji de “amor”.

“En la arena…… lo tenías escondido.”

“Sí. Así es. ¡Tengo un gran cerebro!”

También llevaba el adorno en su cabello con el kanji de amor.

¡Va a ganar! ¡Esta es la victoria de Kanetsugu! Debe haber venido en la noche, ¡cavó un agujero para ocultar su gran martillo aquí!

Fue un increíble trabajo.

Las sirvientas no fueron capaces de detectar sus movimientos, debido a que ninguna entra al lugar de Senhime.

Como logró infiltrarse como sirvienta.

“Espera. Ahora la presidenta…”

“Entonces, ¡tendré que ir después de darte un castigo!”

Kanetsugu posicionó su gran martillo.

“Senhime-sama, ¡la liberaré!”

Diciendo eso, voló hacia Muneakira. Balanceando el gran martillo hacia abajo.

“¡¡Uah!!”

Muneakira apenas y pudo esquivarlo. Pero inmediatamente llegó el siguiente.

“Senhime-sama, presidenta……”

“¡Entiendo!”

Muneakira era el objetivo de ese martillo gigante, Senhime acompañó a Hanzo, así trató de huir para ganar distancia.

“¡No permitiré… que escapes! ¡Waaaaaa!”

Pero Kanetsugu era rápida. Aunque el martillo que llevaba del mismo tamaño que su cuerpo, era más rápida que Muneakira.

“¡Espera! ¡Espera! ¡No utilices esa fuerza! Tu cuerpo va a colapsar… ¡uaah!”

*¡Byuu!*. El martillo gigante zumbó por el aire.

“¡Absurdo! ¡No intentes confundirme con tus palabras! Sé que gozas de someter a chicas hermosas, ¡pero te haré pagar el precio si intentas pisar mi virginidad! Este martillo es justicia y amor, ¡te lo demostraréeeeuuaaaaaa!”

En la arena que fue golpeada por el martillo, se quedó grabado el kanji de “amor”.

“¡Kh!”

Muneakira nuevamente esquivó, pero otra vez se dirigía hacia él. Trató de defenderse de alguna manera, pero giró trescientos sesenta grados, no, ¡dio dos vueltas!

“¡Gaha!”

El cuerpo de Muneakira salió volando hasta la orilla del agua.

“¡Viste! ¡Haha!”

Kanetsugu se rio sosteniendo el gran martillo.

“… ugh, es más de lo que pensaba, qué poder tan destructivo.”

De alguna manera Muneakira se puso de pie. Aunque era delgada, el agua se volvió como una película amortiguadora por fortuna. Muneakira no recibió un golpe directo del gran martillo. Pero aunque logró esquivarlo al último instante, la onda de impacto lo mando a volar.

“Si hubiera recibido eso directamente…… realmente habría sido una herida fatal.”

Muneakira se tambaleaba. Debido a que estaba en la playa, no venía armado con ninguna espada. Así que luchar decentemente le era imposible.

“Parece que estás en buena condición. No te perdonaría si de desmayaras… eh, ¡espera! ¡Maldito!”

Muneakira huyó. Corriendo por el mar.

“¡Espera! Fufufu, ni siquiera el agua es rival para mí. ¡Es absurdo! ¡Absurdo!”

Gritando, Kanetsugu se quitó la ropa de sirvienta. Y entonces…

“¡Incluso vengo preparada con traje de baño!”

De hecho sí llevaba traje de baño.

La parte superior del bikini tenía un acabado corto, la parte inferior era algo como una mini falda. Realmente se veía linda, bastante, a pesar de que parece una niña pequeña.

“¡Incluso hasta caminaré por encima del mar!”

Kanetsugu dijo mientras sus mejillas se teñían. Y,

“Además…… Aunque estés en el mar no puedes escapar de mi gran martillo, ¡ingenuo! ¡Demasiado ingenuo! Aunque este gran martillo parezca de corto alcance…… ¡observa bien!”

Cuando Kanetsugu agarró el martillo con ambas manos, rozó la arena de la playa. Y, lanzó el martillo.

“¡Aquí vaa!”

El gran martillo salió como un proyectil.

Lanzó el gran martillo, pero éste iba girando como un disco.

“¡Uwaah!”

Muneakira saltó evadiendo el impacto. Pero era como un búmeran, ya que regresó nuevamente a Kanetsugu.

“Este es el Estilo de Martillo de Guerra Naoe, ¡Bala de Dragón  Volador!”

Kanetsugu dijo con orgullo.

Los pechos envueltos en su bikini correspondían a su edad, se movían hacia arriba y abajo, con grandes posibilidades de crecer a futuro.

“Entiendo me rindo… Kh…”

De repente Kanetsugu puso una rodilla en la arena.

“Qué, esto… duele……”

Muneakira se quedó viendo a larga distancia.

“Ha llegado al límite. Incluso con esa cantidad de fuerza física, no puede utilizar demasiado ese gran martillo…”

En el peor de los casos, la vida de Kanetsugu está en peligro.

“Es inútil huir.”

La posibilidad de que lance un segundo ataque y sea golpeado es alta. Así que Muneakira pensó.

“…… qué sucede. Vamos vamos no puedo rendirme, ¡no voy a perder!”

Muneakira se levantó de entre las olas. Estaba a unos metros de distancia de ella.

“No. Voy a pelear. Pelearé aunque esté en desventaja contra ti.”

El agua goteaba de su cabello y cuerpo. Muneakira se puso en posición de combate.

“¿Luchar? ¿Pero de qué hablas? Ni siquiera tienes una espada.

Kanetsugu dijo sosteniendo el gran martillo.

Kanetsugu colocó el gran martillo en posición horizontal y comenzó a girar y girar.

“Aun así, ¡voy a pelear!”

“Es suficiente mi General, Muneakira.”

 

5

De repente sonó una voz. Era la voz de Yukimura. Muneakira miró hacia atrás.

“¡Onii-chan!”

También estaba Jubei. Jubei le lanzó una espada a Muneakira.

“¡Yukimura… Jubei!”

Al recibir la espada, Muneakira la agarró con firmeza.

“Creo que llegamos algo tarde, tal cosa. Bueno, igual está dentro de mis expectativas.”

“¡Senhime-san nos dijo de Onii-chan!”

“Senhime-sama.”

Senhime se fue junto con Hanzo con las demás sirvientas.

“¡Uki!”

“……”

Matabei también había llegado y traía a Sasuke en su hombro. Parecía haber terminado el castillo de arena.

Kanetsugu estaba molesta.

“¡Yukimura! ¡Tú también!”

Movió su gran martillo.

“¡Espera! ¡Espera! Tu cuerpo colapsará debido al procedimiento operativo que Takamori puso en ti. ¡Si te excedes podrías morir!”

Muneakira dijo. Pero Kanetsugu sacudió la cabeza.

“De qué rayos hablas, ¡no entiendo! Aah, tienes miedo a perder contra mí y mi gran martillo. Seguro así es. ¡Yagyuu Muneakira! Además, Sanada Yukimura, Yagyuu Jubei, Gotou Matabei… ¡también son mis oponentes! Con el fin de salvar a Senhime-sama…”

“¡Espera por favor!”

Esta vez era una voz diferente. Al ver atrás, era Senhime.

“Senhime-sama… ¿estás bien?”

Senhime sonrió ante las palabras de Muneakira. Pero Kanetsugu,

“Senhime-sama, por favor quédese ahí, será testigo de cómo la facción Toyotomi caerá junto con el dojo Yagyuu, ¡por favor regrese al consejo estudiantil que yo Kanetsugu me encargaré de todo!”

Trató de persuadir a Senhime.

Pero Senhime,

“No. Sen va a quedarse aquí. También la facción Toyotomi, no tengo la más mínima intención de cazar a la facción Toyotomi en nombre del consejo estudiantil. Además tengo que verificar la castidad de este hombre, eso es lo que me interesa. Es por eso que estoy en ese dojo, ¿no lo entiendes?”

Muneakira quedó en pánico.

“C-Castidad, Senhime-sama, ¡esas palabras podrían crear un gran malentendido…!”

“Ah, no. De hecho es cierto, mi castidad…… ¡la has robado!”

“Muneakira, tú, de ninguna manera…”

“Onii-chan, ¿qué castidad? Senhime-san… ah, además la de Jubei, ¡también róbala!”

“E-Esperen Yukimura y Jubei. No hay tal cosa. Vivimos juntos—¡no hay forma de que haya pasado tal cosa!”

Su disculpa fue en vano.

La ira de Kanetsugu se elevó.

“¡E-Entiendoooooooo! No tienes vergüenza de tenerlas a todas viviendo donde mismo, ¡¡tengo que castigarte!!”

Pero Yukimura habló.

“Ríndete, ¡Kanetsugu! ¡No puedes ganar estando rodeada por todas nosotras!”

No solo era Yukimura contra Kanetsugu, sino que estaban también Muneakira, Jubei, Matabei y Senhime.

“¡Uki!”

Contando al mono serían seis…… aunque tal vez no debería contar.

“Es mejor que te rindas. Así es, tal y como antes, tengo mis subordinados.”

Yukimura dijo eso sacando el pecho de manera orgullosa.

“¡Pero qué dices! Quiénes son tus subordinados, ¡ni muerta me convertiría en una!”

Tal vez lo dijo por la emoción, pero Kanetsugu estaba riéndose.

“¿Nh? De qué te ríes. Es desagradable.”

“No, no es nada. Fufufu, me he dado cuenta. A pesar de que tenemos la misma edad, no tienes ni mi altura ni mi pecho, así que parece ser esta mi victoria, Yukimura.”

Kh, desvió la mirada hacia Kanetsugu.

Tenía sus pechos envueltos en el bikini, no eran como los de Jubei, Senhime o Matabei, pero ciertamente su copa era algo considerable. Tampoco es como si tuvieran la forma perfecta.

“¡Q-Qué dices!”

Yukimura se tambaleó. Su rostro gradualmente se volvió rojo. Parecía estar algo enojada.

“¡Hahahahaha! He escuchado muchas veces esas palabras, ¡estratega! Siempre te la pasabas poniéndome insectos. Bueno, me pregunto si quizás me crecieron por tanto piquete de mosquitos. Pero bueno, que te crezcan es muy poco probable, ¡así te quedarás! Morirás siendo plana, ¡plana! Ah, pero yo no, sería normal si me tienes envidia.”

Escupió esas palabras.

Qué le pasa, ¡parece que tiene un gran resentimiento! ¡Qué demonios habrá pasado en el pasado!

“Uwa.”

Jubei dijo involuntariamente. La expresión de Senhime también era algo complicada.

Y Yukimura……

“Qué le pasa a esta.”

Dijo eso al mismo tiempo que su cara temblaba ligeramente.

“Ara. Desde niñas siempre me molestabas estratega-sama. Muy pronto será la hora de ir a dormir…… ¿¡kyaa!?”

De repente Yukimura recordó el encuentro con Kanetsugu en la tienda.

La boca de Yukimura formó un arco y levantó la cara.

“Ese es…… ¡Ese es un tema que no prefiero tocar! ¡Kanetsugu! ¡Qué insolente eres! Te haré desaparecer con mi gran abanico.”

Al mirar en la orilla de sus ojos, podían verse lágrimas acumuladas. Al mismo tiempo, extendió su gran abanico.

“¡Entones ven! Ese gran abanico tan plano, ¡mi gran martillo lo aplastará!”

Kanetsugu dijo.

“¡Tch!”

Yukimura voló. En lugar de lanzarlo, se preparó para dar un golpe con su gran abanico. Kanetsugu también voló, así que el abanico y el martillo chocaron violentamente en el aire.

“¡Allí!”

“¡Qué!”

Aterrizaron con sus armas. Mirándose.

“Como era de esperarse. Que no tengas tanto peso en el pecho te hace más ligera, tengo que confesarlo.”

Kanetsugu dijo.

“Tal y como dices, esas cosas te hacen pesada.”

Yukimura se rio.

“Pero qué…… ah, ¡hyaaanh!”

Las correas del sostén de Kanetsugu se resbalaron. Así que de inmediato lo agarró con la mano.

“¡L-Lo hice!”

“Si tan orgullo estás de tu pecho, no hay necesidad de ocultarlo…… ¿uh?”

Pero Yukimura no estaba intacta. El hombro del traje de baño de Yukimura también se cortó y se resbaló, revelando su hombro.

“¡Kyah! Qué, ¿e-en qué momento?”

Cuando colisionó con Kanetsugu, parece que una onda de choque entró por una abertura.

“¡Kh!”

“¡Uuuuh!”

Ambas se miraron sosteniendo su pecho.

“Yukki—ah.”

“Yukimura, no hagas que use más fuerza…”

Jubei y Muneakira le hablaron. Pero,

“Esta es mi pelea. ¡No se metan!”

“Como desees. Nuestra infancia, ¡todo quedará asentado aquí!”

Era una batalla de egos.

“Espero que ya puedas ir sola al baño en la noche Kanetsugu. Siempre venías llorando a mí para que te acompañara. Espero que ese pecho que te creció tenga algo de bueno.”

Yukimura habló.

“Ah sí tú, ¡pues quién es la sonámbula que trataba de hacer pipí en el pasillo!”

Recordó el incidente de anoche.

“¡Ah! ¿¡De qué hablas…!? Kh…”

Yukimura sintió un dolor en alguna parte. Débilmente recordaba algo.

“E-Eh, como sea, tu gran martillo es solo uno. A comparación de mis dos grandes abanicos. Espero entiendas la diferencia.”

Kanetsugu se rio.

“¿Acaso es un duelo de números? Esos abanicos sin gracia, ¿crees que tiene oportunidad contra mi gran martillo? Fufufu, ¡es absurdo! ¡Absurdo!”

Dijo eso y posicionó el gran martillo de lado.

“Qué, pretendes volar.”

Saltó sobre gran martillo, así que hizo lo mismo con sus grandes abanicos. Debido a que llevaba dos, en ese caso tenía la ventaja.

¡Pero!

“¡Estilo de Martillo de Guerra Naoe, Martillo Tornado!”

Giró violentamente junto con su martillo.

“Kh, ¿¡qué…!?”

“¡Haaaaaaaaaaa!”

El cabello de Kanetsugu giraba y giraba junto con su cuerpo y martillo. Sin soltar el martillo, ella giraba a la misma velocidad.

“¡Idiota, ah!”

Yukimura lanzó uno de sus abanicos, pero rápidamente fue repelido. Kanetsugu lo recibió por completo pero no le causó daño alguno, pero le regresó el ataque a Yukimura.

“¡Yukki!”

“¡Yukimura-sama!”

Jubei gritó, Matabei estaba a punto de agarrar su lanza.

Mientras tanto Yukimura rodó por la arena, pero,

“N-No se metan. E-Esto no es nada.”

Se puso de pie. Sin embargo, tenía un daño profundo.

“Todavía estás de pie. Pero ya no tienes un abanico. ¡Terminaré con el otro!”

Solo tenía un abanico. Una vez que reciba el ataque, esta vez sin duda,

“Esto, no termina aún.”

Yukimura murmuró. No estaba dispuesta a pedir ayuda en este duelo uno a uno.

“Este es el duelo entre Kanetsugu y yo. Esto no ha terminado, eso fue por pura suerte, algo que no me esperaba.”

“Pareces estar bien preparada. ¡Entonces aquí voy! Estilo Naoe……”

Kanetsugu colocó el martillo al lado de su cuerpo.

Y saltó junto con él.

“Q-Qué diablos… ¡Kuh…!”

*Gaku*. Con la rodilla, cayó en el agua. Creando una gran salpicadura.

“Pero qué… ¿eso es…?”

Senhime se sorprendió.

“¡Onii-chan!”

“Lo sabía. ¡No puede!”

Jubei lo dijo y Muneakira se fue volando. Sin embargo, el mismo incidente se produjo en el cuerpo de Kanetsugu.

“Aaa, ahh……”

En la espalda de Kanetsugu, una línea roja comenzó a retorcerse, era brillante. Las líneas se extendieron radialmente al centro de su espalda, llegando a los hombros, cintura y piernas de Kanetsugu.

“¡Aléjate Muneakira! ¡El Shikigami!”


4.- Shikigami: Espíritus invocados por onmyoujis o hechiceros japoneses.

5.- Maboroshi Sumi-juu-shiki:   (幻墨獣式の術) 幻:Fantasma墨:Tinta獣:Bestia式:Primer kanji de ‘Shikigami’ の術: Jutsu, técnica.

 

 

 

 

 

 

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