Guerrera del Amor

Créditos:
Traducción Jap-Esp: Trihexa
Corrección: Trihexa

 

“Bien, bien, me voy.”

“¡Que te vaya bien Onii-chan!”

Por la mañana. Jubei tenía una enorme sonrisa, y Muneakira estaba justo en la entrada del dojo.

Se dirigía a la escuela. Aunque debido a todas las circunstancias con el consejo estudiantil, las cosas se han puesto algo fervientes. Asistir a clases, a una escuela ordinaria.

Las órdenes fueron contener el dojo Yagyuu, con la posterior batalla contra Jubei, Muneakira se ausentó dos semanas de la escuela.

Ya eran vacaciones de verano y también el fin del año escolar anterior, no podía descansar más. Además,

Jubei no está lista para ir a la escuela.

Para que Jubei fuera a la escuela, necesitaba prepararse por así decir.

Aunque Senhime la puso en la lista, no es como si el proceso de incorporación fuera fácil.

Debido a su estructura familiar, la acomodó como la “hermana” de Muneakira.

Con esto, Jubei se convirtió en la hermana y familia de Muneakira, o al menos sobre un papel.

Ya que la incorporación formal se hace en vacaciones de verano, Jubei se queda esperando en el dojo.

Así que Muneakira fue a la escuela el día de hoy…

“… esto es un poco aburrido.”

Jubei tuvo la sensación de que fue abandonada en el dojo.

Desde que llegó, aprendió a estudiar y a manejar la espada con Muneakira, jugaba con Sasuke el mono de Yukimura (puesto que Yukimura se la pasa en otro lado), ayudaba a Matabei a limpiar o a ir de compras, de alguna manera siempre estaba ocupada.

También Senhime quien siempre estaba en su habitación se fue a la escuela, puesto que es la presidenta no puede ausentarse.

Y hablando de Yukimura,

“Yukki… sal Yukki. Hey, ¿puede entrar Jubei?”

La llamó en varias ocasiones pero no hubo reacción.

Aunque estuviera esa barricada, por lo menos podía escucharla.

“Esto es extraños.”

Jubei llamó varias veces a Yukimura

“Uki—”

Fuera de ahí solo estaba Sasuke.

“Aha, también quieres jugar con Yukki, ¿tienes tiempo? ¿Quieres jugar con Jubei?”

Jubei le dijo eso de repente y Sasuke parpadeó.

“¡Eso es! Vayamos a la escuela. ¡Sí! Eso es eso es. ¡Suena bien!”

Las pupilas de Jubei brillaron.

“Sí, quiero ver lo que hacen Senhime-san y Onii-chan en la escuela, ¡Jubei quiere ver!”

El comportamiento de Jubei cambió de inmediato.

Se preparó y se alistó, se puso la daishou y la Mike Denta en la pierna, luego saltó del dojo Yagyuu. Llevando a Sasuke en el hombro.

“… pero qué, esa Jubei, a dónde se habrá ido.”

De pronto, secretamente Yukimura asomó la cabeza por la ventana.

“Matabei también, ¿estoy sola? Esa idiota, será atacada por el consejo estudiantil ya que ahora está siendo buscada ¡ah!”

Yukimura vaciló y se levantó un poco más para ver mejor.

“Etoo, aquí, eh… uuhn, se va a perder.”

A pesar de que había ido a la escuela, Jubei nunca lo había hecho por sí sola, así que se fue por mal camino.

“Ah, esa, ¡cuántas veces no has ido con Matabei!”

“¡Uki!”

La ciudad universitaria.

El lugar más animado de la Academia Buou. Como indica el lugar, no es tanto una ciudad, de hecho hay un montón de tiendas.

Sin embargo, el concepto de ciudad universitaria era algo diferente.

Normalmente los estudiantes se reúnen aquí con motivos fuera de la escuela.

Aquí en la ciudad universitaria, hay tiendas para estudiantes donde pueden reunirse a pasar el rato. Pero eso necesitaría una pequeña explicación.

La escuela secundaria de la Academia Buou tiene unas instalaciones relacionadas, así como un internado. Eso significa que los estudiantes y el personal viven aquí.

Reciben un pago mensual para sus necesidades vitales y para demás cosas que pueden necesitar en la escuela. La cafetería les ofrece tres comidas al día.

En otras palabras, necesitan ser autosuficientes para vivir en esta escuela.

Las cosas son un poco diferentes. Con lo de la nutrición, las comidas de la cafetería pueden ser aburridas. Por lo que incluso pueden comprar comida chatarra.

Debido a la demanda, los estudiantes comenzaron a comprar más en las tiendas. Así que el número de tiendas aumentó y cada vez había una nueva más.

Podría decirse que había al menos unas cien tiendas a ras de carretera.

A la larga, muchas tiendas se comenzaron a quedar sin empleados, por lo que comenzaron a ser atendidas por algunos estudiantes. Las tiendas empezaron a ser pasadas de generación en generación. Muchos estudiantes pueden avanzar al mundo exterior como gerentes, ya que la ciudad universitaria brindaba algo de ello, así que se volvió un lugar vibrante.

A pesar de haber sido matriculada en la escuela, Yukimura se ha mostrado hostil ante el consejo estudiantil pero no podía dejar de utilizar los productos de uso diario.

Por esa razón se creó esta ciudad. Esta es la razón por la que Jubei sale de compras con Matabei.

Por cierto, sobre el dinero para las compras,

“Yukki ha estado trabajando, quisiera hacerlo. Pero, ¿en verdad puedo ganar dinero para comprar algunos rábanos? Jubei quisiera comer algunos.”

Jubei estaba hablando con Sasuke.

“Ahh, ¡huele bien! ¡Es por ahí!”

Se olvidó por completo de su propósito para ir a la escuela.

La figura de Jubei salió corriendo y giró en una calle.

*¡Ton!*

Repentinamente chocó y fue derribada.

“¡Kyaaa!”

“¡Ukiyuu!”

La frente de Jubei fue golpeada. Luego vio una sombra y miró hacia arriba. Ahí estaba un hombre bastante amplio.

“¡Lo siento! Salí corriendo sin siquiera fijarme. En serio, ¡lo siento!… ah.”

Con las piernas medio abiertas, de pronto las cerró y se levantó. Con la cara roja se disculpó cuidadosamente y bajó la cabeza.

“Entonces, en lo que estaba, Sasuke—”

Cuando Jubei estaba a punto de dejar el lugar,

“Espera, hey.”

Un tono amenazante resonó. Jubei miró hacia atrás. La voz de hombre era bastante fuerte.

“Perdón. ¿Te he lastimado?”

Jubei inclinó la cabeza. Y,

“¡Heyheyhey! ¡Es que parece que no sabes quién soy! Soy Daitokuji Sandayu-sama, ¡líder de uno de los bares clandestinos de aquí!”

El hombre abrió por completo la boca. Parecía ser bastante grande.

“¿Eh? ¿Me pregunto a qué te refieres?”

Jubei inclinó el cuello. Sandayu se acercó a ella doblando su cuerpo.

“No tienes lesiones. Tampoco es probable que tengas un tumor cerebral que te haya deteriorado un poco.”

“¿Tumor?”

Jubei infló las mejillas como de costumbre. Sin embargo, con un tumor ya habría muerto.

“¡Nonono! ¡Discúlpate con Sandayu-sama como es debido!”

“Eh, pero Jubei ya se ha disculpado. Pero bueno, una vez más, lo siento.”

“¡Esas palabras no me convencen! ¡Tienes que darme dinero! Solo lo dices con la boca, ¡muéstrame sinceridad!”

Al parecer era del clásico crimen organizado para extorción.

Pero parece que Jubei no se dio cuenta.

“¿Dinero?”

Clank. Una, dos, tres.

“¡Sí! Esto es todo lo que tiene Jubei.”

Eran monedas especiales que solo valían en la Academia Buou, su valor era por un tiempo indefinido, eran trescientos yenes.

Era mucho dinero para que Jubei lo trajera.

Con esto podría comprar un paquete de seis botellas. Pero Jubei chocó, así que tengo que disculparme.

Jubei se aferró al dinero algo deprimida.

“¡E-E-Eso solo es para comida para pájarossss! ¡Eso no es lo que recibimossss!”

“¿Eh? ¿No quieres el dinero? Qué alivio.”

La expresión de Jubei quedó satisfecha. Pero por supuesto, aún no podía irse.

“Ya que no traes dinero señorita. Debes quitarte la ropa para pagarrr—”

Ese tal Sandayu recorrió a Jubei con la mirada de arriba abajo.

“Jubei, ¿debe quitarse la ropa? Eh, imposible, ¿toda? ¡Nooo! ¡No puedooo!”

Jubei sacudió la cabeza. Pero el hombre,

“¡Entonces tendré que arrancar esa ropa! ¡Qué buena qué buena! ¡Esas tetas están rebote y rebote! Con esa cara y esas tetas, ¡conseguirás un muy buen trabajooo!”

Sandayu se puso la mano en la cintura. Luego desenvainó la espada.

En la Academia Buou a todos se les permite llevar una tatewaki.

Si se tiene una buena razón y hay testigos, se puede retar a un duelo. Pero en esta escena no se le permitía sacar la espada sin un tercer testigo. Ya que solo estaba Jubei sola.

Sin embargo Jubei,

“Ah, ¡un combate de espadas! ¡Entonces…! Eehm,”

Jubei llevó su mano hacia la espada en su pierna. Pero antes de eso, Sandayu atacó.

*¡Kaa!* no le permitió a Jubei desenvainar su espada. Debido a la fuerza, hizo que Jubei saltara hacia atrás.

“¡Kyaaaah!”

A unos cuantos metros en la calle, Jubei rodó.

La altura del hombre era casi de unos dos metros. A eso sumado su peso y los movimientos rápidos. Tenía que ser un tremendo impacto.

La espada y la fuerza física sumaron una terrible presión. La espada era grande, larga, gruesa. Parecía una enorme hacha.

“¡Kiki!”

Sasuke se vio presionado. Jubei sacudió su cabeza, frunció el ceño y sonrió gratamente. Luego se levantó.

“Estoy bien Sasuke. Tiene una gran fuerza. Sería aterrador si nos da de nuevo. U-Uuhn, qué hago, nhh…”

Jubei desenvainó la Mike Denta. La puso entre sus manos.

El sandayuu comenzó a avanzar.

“Parece que tuviste suerte. Pero con el otro será tu fin.”

El bandido sacó su larga lengua y se relamió.

“Ríndete, ¡mejor ven a jugar con nosotrooooos!”

“¡Así es así es! No querrás estar desnuda a media calle, ¡haha! ¡Mejor ven cono nosotros!”

De pronto llegaron más alrededor de ellos dos.

Debido a que dio vuelta de la calle principal, aquí era un poco más estrecha la calle, por lo que muchas tiendas logaron ver su situación alrededor.

 

2

“Esa idiota, ¡en qué diablos piensa…!”

Yukimura dijo. Alejada de las tiendas, veía desde el borde de la calle.

Debido a que Jubei dejó el dojo, Yukimura salió en busca de ella. Corrió hasta aquí persiguiendo el olor de Sasuke. En ese momento, Jubei fue arrasada por el bandido.

“¡Jubei!”

Involuntariamente Yukimura abrió el gran abanico en su mano. Sin embargo, era demasiado apresurado.

Esa idiota…

En ese momento, algo llamó la atención de los ojos samurái de Yukimura.

A pesar de que el bandido la amenazaba con la espada, su objetivo era la espada de Jubei. En ese caso, si golpeara la hoja desde un lado, quebraría la funda, o en el peor de los casos la espada resultaría hecha pedazos.

“La Mike Denta no puede quebrarse.”

Yukimura vio a Jubei recibir la espada del bandido con a funda. Incluso cuando saltó, aun así recibió el impacto.

Jubei… no podrá llegar demasiado lejos así.

Yukimura de pronto mostró interés por ese duelo.

“Yagyuu Jubei.”

De cierto modo es una gran espadachín, pero ahora es la Jubei normal.

Hasta ahora Jubei ha estado practicando con Muneakira, Matabei y las demás  en esa apariencia. Pero, simplemente no se podían explicar de dónde sacaba sus técnicas.

“Como esperaba, no es esa “Yagyuu Jubei”. Solo está mirando. Entonces, ¿por qué no revela su forma? De cierto modo es un poco nefasta, aunque…”

Yukimura tuvo que besar a Muneakira para liberar su poder. Pero,

“Para que aparezca, ¡tiene que besarla a cada momento! En serio eso es totalmente indignante, ehmm, pero… ahh…”

Por alguna razón las mejillas de Yukimura se sonrojaron.

Una vez más, se concentró en Jubei y el bandido en la calle principal. En cualquier momento podría ir con su gran abanico, así que se mantuvo en posición.

“Muéstrate. Tú identidad, ¡tu verdadera forma…!”

 

Jubei y el bandido.

Cada vez que conectaban sus espadas, Jubei retrocedía.

“¿¡Qué pasa qué pasa!? Anda y pelea. Sino entonces, ¡toma…!”

La espada del bandido se acercó a la cintura y el pecho de Jubei. Sin embargo alcanzó a cubrirse justo en el momento.

“Eh, ah… ¿¡kyaaa!?”

Pero logró cortar su uniforme. Así que la ropa interior de Jubei era ligeramente visible.

“¡Uhyuu! ¡El kenjutsu de Aniki se está oxidando un poco eh!”

“¡Esto es demasiado aburrido!”

Empezaron a gritar a los alrededores. También se elevó la tensión en las personas de las tiendas.

Era una muy buena habilidad, cortó la ropa sin dañar la piel.

“¡Hiiihihihihi! No corto ni carne ni hueso. ¡Solo corto la ropa sin necesidad de cortar la piel! ¡Esta es la gran espada para desnudar de Daitokuji!”

“¡Aniki es grande! ¡Ha puesto su alma y corazón en esa técnica!”

“¡Despoje de inmediato a esa mujer de sus ropas!”

… al parecer era un simple bandido especializado únicamente en ese movimiento.

“U-U-Uuuhn, es muy bueno. Qué vergüenza, si Onii-chan me viera así se enojaría y me regañaría.”

Aunque no estaba desnuda frente a la gente, Jubei lo dijo.

“No estoy desnuda. ¡Aún llevo ropa interior!”

Eso dijo.

Sin embargo, se dirigió a Jubei.

“Vaya vaya, tenlo por seguro, ¡gahaha! ¡El próximo va hacia tu sostén—!”

El bandido lo dijo de manera triunfante. Y algo feliz.

Mientras tanto la cara de Jubei se ponía roja, sin embargo,

“¡No! ¡No te lo permitiré! En este duelo… ¡te mostraré mi victoria!”

En ese momento, la expresión de Jubei cambió y miró directamente a la cara del bandido. Desapareció por un momento.

El bandido vio algo extraño, pero pretendió que fue su imaginación.

“¡Qué lástima señorita! ¡Convertiré tus gritos en unos de vergüenza…!”

La espada en esta ocasión se dirigía hacia abajo. En ese momento, Jubei desvió fácilmente su espada. Pero tenía una gran fuerza y velocidad.

“¡Kyaaaaah!”

“Ah, es inútil. Su ropa va…”

Hasta el rostro de Yukimura se puso rojo.

Logró romper su uniforme. Jubei pasó a estar casi completamente desnuda.

“Después de todo no pasa nada si Muneakira no la besa. Un ataque más y su piel quedará completamente expuesta.”

Jubei trató nuevamente de retomar la postura, pero en ese momento,

El bandido ya la había atacado. Dirigiéndose a sus bragas y sujetador. La punta de la espada llegó a sus pechos.

“¡Kyaaaah!”

Gritó fuertemente. Pero la espada de Jubei no coincidió con el ataque. No es como si no se moviera, más bien como si no pudiera cortar.

Su tela era delgada. Noventa centímetros de busto se sacudieron en el aire.

“¡Uhyo!”

“¡Salieron salieron! ¡Esas tetas!”

img_0095

Pero, a Jubei no le importó, en el momento siguiente saltó encima de la espada. Luego corrió hasta el borde.

“Eh, eh… ¡uaaah!”

El bandido elevó la voz, y Jubei agarró un gran impulso. Trató de balancear la espada, sin embargo, antes de ese instante la figura de Jubei ya había desaparecido.

“¿¡Hoaa!?”

Soltó una extraña voz. El bandido miró hacia arriba y vio a Jubei descendiendo desde el cielo con la punta de la espada dirigiéndose hacia su cabeza.

“¡Cuidado! ¡No te muevas…!”

No hacía falta decirlo, no se movió. El bandido bajó su guardia en posición vertical. La espada de Jubei se deslizó por la parte posterior de la cabeza del bandido, a la altura de la nuca yéndose en línea recta. Perforó el suelo seguido de la parte trasera de sus pantalones.

“Uga… ¡ga!”

La Mike Denta cortó desde la nuca del bandido hasta el suelo.

“Pero qué rayos, ¡eso…!”

Yukimura levantó la voz ante lo que vio. Sacudió su cabeza para asegurarse de que lo que veía era real.

Los pechos de Jubei se sacudieron al momento en el que movió su espada y el bandido cortó el sujetador.

Debido a la habilidad del bandido para cortar solo la ropa, no hubo nada de qué preocuparse.

Así que Jubei no se movió. Cortó el sujetador y se dirigió al siguiente objetivo.

Ya veo, pretendió bajar la espada para descansar un momento. Así que solo usó la punta de la espada cuando encontró un lugar para cortar.

Pero el bandido lo soportó. Y sorprendentemente no soltó la espada. Jubei también lo notó.

Saltó hacia su cuello. El bandido balanceó su espada desde arriba.

“Va a terminar con el cerebro cortado. Esa tonta Jubei. Al final ‘Yagyuu Jubei’ no apareció.”

 

3

Jubei con destreza agarró la empuñadura de la espada. Aterrizó justo detrás del bandido.

“T-T-Tú…….”

El bandido miró hacia atrás. Su rostro se distorsionó de temor. Cuando volteó,

El uniforme que llevaba cayó por completo desgarrado. Así también como sus pantalones. Así que rápidamente apareció su figura solo en ropa interior.

“¿Q-Q-Qué demonios…?”

“¿Se te cayeron los pantalones? Jubei también está igual, ¡aguántalo!”

La ropa del bandido fue cortada desde la espalda hasta las piernas.

“¡Uooh! ¡Increíble!”

“Qué rayos, ¡genial!”

“¡Lo hiciste, genial!”

La gente comenzó a aclamar. Los aplausos surgieron.

“Ah, eh… g-g-gracias… ah, me gustaría que Onii-chan viera.”

Jubei se sonrojó, pero se descuidó.

“Uooooooh, ¡cómo te atreves a cortar a Aniki!”

“¡No te lo perdonaré!”

En lugar de deprimirse, el bandido no podía moverse y los otros dos lo atacaron. Sus manos se dirigían a su presa, quien era Jubei.

“¡Kyaaah!”

Pero la Mike Denta de Jubei seguía enterrada en el suelo. No salía. Involuntariamente Jubei trató de jalarla.

Pero de pronto un gran abanico voló hacia las muñecas de los dos hombres.

“¡Uguah!”

“¡Mierda, dueleeeee!”

Hasta ahí llegaron. Miserablemente ambos se pusieron detrás del bandido Sandayu.

“¡T-Te recordaremoooos!”

Dio un grito como aullido.

Y, por supuesto, el gran abanico era de,

“¡Yukki!”

“¡Ukiki—!”

Jubei se acercó para abrazar a Yukimura. Sasuke también dio un salto.

“H-Hey, ¡detente! ¡Me lastimas…!”

“¡Pero! ¡Pero, pero! ¡Estoy muy feliz! Yukki vino. ¡Me salvaste! Onii-chan tampoco estaba, Jubei en verdad se sentía sola. Me daba miedo de perderme. ¡Gracias Yukki! ¡Te quiero mucho! ¡Te quiero mucho, mucho, mucho!”

“E-Entiendo, entiendo, esto… ¡ya suéltame!”

Yukimura tenía dificultad para hablar debido al fuerte abrazo.

El pecho desnudo de Jubei la estaba bloqueando por completo y la nariz de Yukimura los rozaba.

Eran suaves, elásticos y muy bien formados, eran noventa centímetros de masa blanca. Ambos en estrecho contacto con su cara.

“¡L-Lo siento! ¡Yukki!”

Finalmente Jubei se dio cuenta y liberó a Yukimura.

“¡Fuah! Haa, haa, haa, ¡pero qué te sucede! ¡No me aprietes tan fuerte! Casi me asfixias. ¡Santo cielo!”

“L-Lo siento mucho. Pero, me alegra de que haya venido Yukki.”

Jubei se rio.

“Además… ¡qué pasa con esa apariencia! No parece que seas nada tímida, siempre andas por ahí desnuda…. ¿nh? ¿Jubei?”

“Uhn. Uhn. Lo siento. Yukki, haa, lo sien-to……”

Las lágrimas se desbordaban por las comisuras de los ojos de Jubei. Pero se estaba riendo.

“Hey tú… pero por qué lloras.”

“Noo. No estoy llorando. Para nada, no estoy llorandoo… uuhn, ¡ueeeeeeeh!”

Después de eso, Yukimura no pudo creer que en serio llorara.

“N-No llores. También estoy aliviada. Hey, hey.”

Trabándose, Jubei se acercó a su hombro y seguía llorando.

“U-Uh, gracias, Yukki…”

Hablando entre sollozos, Jubei sonó su nariz.

“Eso es. Ahí está mi kimono. ¡Hyau!”

Yukimura levantó la voz ya que Jubei enterró la cara en su pecho.

“Q-Qué pasa…”

Pero ya que no podía zafarse, vio como su cara estaba roja. Ligeramente giró el brazo y tocó suavemente la espalda de Jubei.

Q-Qué pasa, acaso… así como en aquél momento…

Hace unos días, mientras jugaban en el dojo Yagyuu, recordó que fue besada por Jubei y sintió su cuerpo calentarse.

De ninguna manera, impo-sible…

En un lugar como este. A parte de eso, ¿en estas circunstancias?

“Uhn. Qué cálida. Yukki…”

Pero Jubei seguía con su rostro en el pecho de Yukimura.

Se acurrucó en ella. Luego Jubei cerró sus ojos como un bebé.

Esto, es inesperadamente bueno… hace un momento, Jubei mostró algo inesperado. Sin embargo, no necesariamente apareció “Yagyuu Jubei”… pero no lo sé. No lo sé…

“Yukki.”

“¿Nh?”

Yukimura bajó su cabeza para responder.

“Son un poco rígidas, tus tetas.”

“……”

Jubei dijo esas palabras. Yukimura se quedó sin habla y su rostro se puso tenso.

Tembló un poco mientras pensaba.

“Ah, ¡idiotaa! ¡No digas tetaaaaaaas!”

 

4

“Lo siento, Yukki. Perdóname ¿¡sí!?”

Caminando detrás de Yukimura, Jubei se disculpaba.

“¡Hmph!”

“Ah, en serio, ¡lo siento! ¡Perdón! Pero es que, las tetas de Yukki son pequeñas pero muy muy lindas. Por eso.”

Cuando dijo eso, Yukimura se dio la vuelta y la vio con unos ojos serios y agudos.

“¡Deja de decir eso! O mejor, ¡Deja de hablar de tetas delante de mí! Me voltearé, no. ¡Ya no te haré caso!”

“¡S-Sí! ¡Lo siento mucho!”

Jubei se disculpó. Pero su rostro se estaba riendo. Parecía como si Yukimura tratara de decir algo más.

“… bien, está bien. Sé que no lo dijiste con ganas de ofender. Así es como eres. Ya está bien.”

“Sí.”

“H-Hey, no me agarres la mano—”

“Eh, está bien. Yukki y Jubei son muy buenas amigas.”

“E-Entiendo.”

Y no pudo rechazarse a tomarle la mano. Ahora Yukimura y Jubei caminaban juntas de la mano.

Jubei estaba usando una tela que Yukimura le prestó. La llevaba encima de lo que quedó de su ropa interior, así que ahora traía una vestimenta escarlata.

“¡Ukii!”

Sasuke ahora volvió a los hombros de Yukimura.

“A pesar de todo… en verdad ibas a la escuela.”

Yukimura le preguntó de nuevo. Ahora las dos se dirigían al edificio principal de la escuela.

“¡Sí! Salí para eso. Solo iba caminando, pero también quería encontrar el lugar donde estudia Onii-chan. Me pregunto qué tipo de lugar es la escuela. Jubei también comenzará a asistir a partir del otro semestre. ¡Va a ser muy divertido! Pero antes de eso tienen que pasar las vacaciones de verano. ¡De alguna manera no puedo esperar!”

La sonrisa de Jubei era radiante, Yukimura solo suspiró.

“Supongo que es un buen lugar. Bueno, creo.”

“Además, ya que el uniforme que Onii-chan me compró con tanto problema está, necesito uno nuevo, tengo que comprar uno. Si no, no podré ir a la escuela.”

“Creo que se puede conseguir uno en la ciudad universitaria. Bueno, supongo que ha de haber en alguna tienda departamental.”

“Pero, Jubei no tiene dinero. No puedo comprar un uniforme.”

Diciendo eso, recordó que solo tenía trescientos yenes.

“Sobre eso, puedo conseguir algo.”

“¿Eh? ¿En serio? ¡Gracias Yukki! ¡Luego le diré a Onii-chan que te regrese el dinero!”

“No importa si no lo regresas. Un uniforme es algo barato.”

“¿En serio?”

“Sí. Aunque después de la guerra las cosas han estado más caras. Ese consejo estudiantil… tengo que cambiar el shogunato de Tokugawa.”

Siempre Yukimura dice algo así, su rostro parece de mayor edad.

A juzgar por su aspecto, parecía de alguna manera feliz.

“Fuun. Yukki es genial. Pero, tengo que devolver correctamente el dinero. Y también ayudar a Onii-chan.”

“Si quieres hacerlo entonces hazlo.”

Yukimura también se rio. Jubei dijo,

“Pero, ¿por qué Yukki no va a la escuela? Jubei, Yukki—quiero ir con todos a la escuela. ¡Día tras día!”

“Mi IQ está por encima de los trescientos. Ir a la escuela equivaldría a ser un juego de niños. No puedo desperdiciar el tiempo, tengo cosas más importantes que hacer y el tiempo limitado. Además, ya se decidieron quienes entrarían el próximo año a la matriculación. Lo decidieron a través de una prueba buena para nada.”

Sin embargo Yukimura frunció un poco el ceño.

“Pero bueno… ir a la escuela con alguien, pasar tiempo en el descanso, suena inesperadamente bien. Podría ser algo bueno.”

Dijo eso con un tono solitario.

“¡Yukki!”

Cuando Jubei se puso frente a ella la abrazó.

“¡Q-Qué te pasa! ¡Tan de pronto!”

“¡Vayamos juntas el próximo semestre a la escuela! Si a partir del otro semestre vas a la universidad, ¿seguirías siendo una estudiante de secundaria? Jubei también será una estudiante de secundaria, ¡vayamos juntas! Juntos en la hora del almuerzo, ¡comiendo bento! ¡Sí! ¡Sí! ¡Yukki!”

El rostro de Jubei era serio, Yukimura solo sacudió la cabeza.

“E-Entiendo. Entiendo bien, ¡h-hey!”

Sintió que su abrazo la asfixiaba. Jubei estaba dice y dice “sí” apretándola.

“¡Es una promesa Yukki!”

“S-Sí. De acuerdo.”

Ante el ajetreo de Jubei, Yukimura respondió de mala gana. Las pequeñas mejillas de Yukimura estaban sonrojadas.

“Waa, ¡aquí es la escuela! ¡Qué grandeee!”

Los ánimos de Jubei se elevaron al ver la Academia Buou por primera vez. Yukimura solo frunció el ceño.

“Hey, no grites. Todavía no eres una estudiante de aquí.”

El edificio escolar en sí era como un castillo.

Fue construido para que en caso de emergencia funcionara como un castillo, aunque hay una teoría que dice que fue así después de la era Meiji, pero no importa que tan firme esté hecho, un castillo o una instalación fija no suele ser de mucha ayuda.

Entonces, para representar la majestuosidad de shogunato y familia Tokugawa, fue hecho de esa manera. El edificio del consejo estudiantil era el recinto principal, al lado del ninomaru, conformando el patio del castillo junto con el sannomaru3.

El ninomaru y sannomaru era la residencia de los altos mandos del consejo estudiantil, esos y el palacio, para la élite de los guardias Hatamoto también.

La preparatoria y la secundaria se encuentran en una parte externa. También para la universidad y otros centros había un cierto espacio especial.

El edificio escolar era un castillo, mejor dicho la escuela daba la impresión de ser un tojou4.

El uniforme era lo habitual, y a los estudiantes se les permite portar tatewakis grandes o pequeñas en su cintura.

“Increíble, ¡el castillo se ve genial!”

“Tú, qué acaso no habías venido ya.”

“Sí. Pero en ese momento estaba en una celda, además todo se puso muy loco cuando escapamos, no recuerdo ni siquiera un poco.”

Anteriormente, durante el ataque del consejo estudiantil, venció a la espadachín rubia de ojos azules d’Artagnan cuando fue secuestrada.

Para rescatarla a ella junto con Senhime, Muneakira, Yukimura y Matabei lucharon, logrando hacerlo con éxito. También Hanzo se volvió su compañera.

“Me pregunto si d’Artagnan estará bien.”

Jubei infló las mejillas.

En medio de la batalla, d’Artagnan fue derrotada por “Yagyuu Jubei” y desapareció. Desde entonces no ha ido al dojo Yagyu y tal parece que ni a la escuela.

“d’Artagnan. Esa mujer tetona… ¡nhhh! Ah, pero es una enemiga formidable, perdiste una vez contra ella. Puedo recordar su cara poco digna.”

“¿Quén es poco digna?”

“Esa mujer… incluso Muneakira le ayudó… ¿¡nhh!?”

 

5

Yukimura se sorprendió y alzó la voz, por supuesto, era Charles d’Artagnan en persona. Vestida con su traje azul marino de combate, con su sombrero con una pluma.

Ojos azules. Sus enormes claymore en la cintura que con un ataque pulveriza todo.

Yukimura se volteó. Aun así se preparó para extender su abanico. Pero Jubei,

“Waa, ¡d’Artagnan-san!”

Corrió hacia el otro lado.

“Tú, ¡qué estás haciendo aquí!”

Dijo Yukimura. En su rostro se vio crecer la impaciencia. Sin embargo d’Artagnan,

“También soy una estudiante. No es de extrañarse que esté en la escuela.”

Dijo.

D’Artgnan era una estudiante extranjera perteneciente al consejo estudiantil.

“¡Otra vez vienes por Jubei y por mí! Si tanto quieres pelear, yo, Yukimura seré tu oponente… ¿entendido?”

“¡Ven con nosotras d’Artagnan! ¡Vamos a comer juntas!”

Pero Jubei saltó al pecho de d’Artagnan. D’Artagnan estiró sus manos deteniéndola como un animal.

“Y-Yo… como sola…”

Ante la excesiva falta de preocupación de Jubei, d’Artagnan también se confundió.

“Eh~, ¡pero es divertido comer todos juntos! Es delicioso. ¿Verdad Yukki?”

“Qué, no me metas a mí… bueno, aunque eso es cierto. ¡Pero aún no confío en esta mujer….!”

“Hey Yukki, sé más linda con ella. ¿A dónde ibas ahora d’Artagnan-san?”

Jubei preguntó.

“Salí de la sala del consejo estudiantil. Ahora, me dirijo a la posada del castillo.”

“Por cierto, necesito dinero, ¿es difícil conseguir? Hey, ¿por qué no vas al dojo de Onii-chan? Senhime-san y Hanzo-san también están ahí, ¡todos están ahí!”

“Jubei, de ninguna manera, ¿estás invitando a esta mujer al dojo? ¡Eso es inesperado!”

Yukimura puso una cara seria.

“Eh, ¿por qué?”

“Bueno. Aunque le ganaste una vez… aunque no nos está atacando, esta mujer es la samurái de Tokugawa Yoshihiko. ¡Esta mujer le entregó su cuerpo y alma a su servicio!”

Su cuerpo y alma, de alguna manera, Yukimura se puso roja.

Sin embargo, d’Artagnan refutó con fuerza.

“¡N-No! No tenemos esa relación… Yoshihiko y yo, ¡no hay tal cosa! Por supuesto que mi corazón sí, pero este cuerpo y esta piel, ¡no han sido tocada por las manos de un chico!”

Esta vez d’Artagnan se puso roja.

“¡Por eso! No importa. A Onii-chan también le gusta d’Artagnan, puedes venir sin ningún problema.”

Jubei dijo eso tranquilamente. Pero sus palabras,

“Yo…… gustar-le.”

“E-Espera Jubei. ¿¡Qué quieres decir con que a Muneakira le gusta esta mujer!? ¡Nunca he escuchado tal cosa!”

Ambas reaccionaron violentamente.

D’Artagnan dirigió su rostro hacia Jubei, mirándola fijamente.

“Eso es cierto. Ese… Yagyuu Muneakira, yo… g-gustarle, tal cosa no es así.”

Se ruborizó casi al punto de que parecía salirle fuego. Pero Jubei continuó.

“Sí. Quiero decir, si no le gustaras no te habría ayudado en ese momento.”

En ese momento… d’Artagnan perdió contra Jubei, en el edificio del consejo estudiantil, cuando estaba a punto de caer por el corredor de la torre, Muneakira le agarró el brazo para evitarlo.

Muneakira ayudó a d’Artagnan, le salvó la vida. Se arriesgó por d’Artagnan, Muneakira se volvió una presencia que podría llamarse salvavidas, su presencia, se suponía que en su mente era pequeña y casi nula.

“Pero, ese tipo de cosas qué. No es nada sorprendente.”

Yukimura sintió un gran alivio.

“Pero, sin duda le agradas a Onii-chan. D’Artagnan-san al igual que nosotras estuvo feliz de que la protegiera. ¡Creo que sería muy divertido! ¡Tienes que venir d’Artagnan-san!”

Jubei se acercó para tomar la mano de d’Artagnan.

“No… pero Muneakira, yo…”

Su corazón se sentía sacudido.

“Ne, Jubei puede preguntarle a Onii-chan. Así que,”

“Y-Ya veo. N-No, pero…”

D’Artagnan ligeramente abrió los labios,

“¡Uh…!”

De repente d’Artagnan se puso sobre una rodilla y se agarró el pecho con dolor.

“¿Qué pasa? ¿¡d’Artagnan-san!? ¿Te duele el pecho?”

Sorprendidas, Juei y Yukimura se acercaron.

“Qué pasa, qué te sucede. Eso es…”

D’Artagnan mantuvo su pecho apretado con ambas manos mirando hacia el suelo. Todavía con su rodilla en el suelo, se estremeció.

Qué. Qué es, esto… ¡maldición…!

Debido a que d’Artagnan tenía un contrato con Yoshihiko Tokugawa, él tenía el “control” de su corazón.

También habría que tomar en cuenta que esto podría interpretarse como la desobediencia a las órdenes de Yoshihiko, un comportamiento rebelde.

La visión en la mente de d’Artagnan le hizo perder un poco el conocimiento.

En el instante en que pensó en Muneakira le dolió la cabeza y comenzó a sudar, sacudió el temblor de su cuerpo pero no pudo ponerse de pie. Luego dio un fuerte vómito.

“¿Estás bien? ¿¡D’Artagnan-san!?”

Escuchó la voz de Jubei. Sin embargo esa voz, se volvió un dolor para d’Artagnan.

Y-Yo, yo……

Tambaleando, se puso de pie. Sintió eso debido a cualquier posibilidad de tener algún sentimiento hacia Muneakira.

“¿Estás bien? D’Artagnan-san, deberías ir a la enfermería…”

Cuando Jubei trató de tocar a d’Artagnan, le apartó las manos.

“¡No me toques!”

“d’Artagnan…… san.”

D’Artagnan puso su mano encima de la empuñadura de una claymore. Yukimura se puso en alerta y agarró su abanico.

“¡N-No Yukki! D’Artagnan-san también, ¡basta!”

Jubei se puso en medio. D’Artagnan,

“No se preocupen. No pretendo pelear aquí, pero…”

El rostro de d’Artagnan se puso pálido. Su mirada era dura como una piedra. Los labios que parecían flores hace unos momentos estaban rígidos y escupieron esas palabras.

“No nos volveremos a encontrar. Eso es todo.”

Dio unos cuantos pasos. Giró sobre sus talones y se fue caminando.

El ambiente se sintió un poco tenso.

“d’Artagnan-san……”

Jubei murmuró. Yukimura finalmente dejó su posición.

“Bah, después de todo es una enemiga.”

“Pero, parecía algo extraña. D’Artagnan-san, lucía algo preocupada……”

“Es su problema… ah, no nos incumbe.”

Yukimura respondió así, pero realmente pensó de otra manera.

Hmm. Después de todo está condicionada. Se activó el ‘control’ de Yoshihiko, pero es inesperado que con solo eso…

“¡Nhh! No hemos comprado el uniforme.”

Yukimura cambió de tema.

“¡Ah! Cierto. No puedo permitirme deberle a Yukki. Bien. ¡Vamos!”

 

Se dirigieron a la tienda departamental, y como se solaparon con la hora del almuerzo, había mucha gente fuera.

El número de estudiantes era de más de mil quinientos en solo los tres años de la secundaria de la Academia Buou. Es común que vayan al departamento de comida, aunque el comedor está entre varios supermercados y restaurantes para poder ir.

Estaba lleno con gente preparándose para el almuerzo.

“Pero qué es esto Cómo se atreven a hacerle esto a Oedo.”

Yukimura dijo con orgullo.

“Ehh. ¿Siempre es de esta manera?”

“Es inesperado ver en la ciudad tal cosa. Más bien, parece como si Oedo fuera un gran festival.”

“Hee, por qué habrá tanta gente…”

“Pero qué… parece como si hubieran salido por debajo de las piedras.”

“Sí. Parecen como hormigas.”

De algún modo lo malinterpretó.

“Nhh, ero será un problema conseguirte uniforme. Más que nada por tu talla.”

Cuando Yukimura dijo,

“Sí. Pero con una talla M no creo que haya mucha presión en mi pecho. Esa fue la talla que le pedí a Senhime-san.”

Ante la respuesta de Jubei, el estado de ánimo de Yukimura se deterioró.

“¡Ha! Pero cómo dices eso. Te dolerán los pechos, ¡deberías saber eso!”

Dijo eso entre toda la gente.

“¡Ah! ¿¡A dónde vas Yukki!?”

“Es mediodía. ¡También compraré un almuerzo!”

“Eh, Jubei también va—espera, ¡espera!”

 

“Qué, pero qué idiota. Esa es la razón por la que esta mujer tiene tantas tetas.”

Murmurando, Yukimura se abrió paso entre la gente.

“Así es. Esa mujer d’Artagnan tiene los mismos pechos. Si es mujer viene al dojo, aumentarían las personas con pechos grandes…”

Una imagen flotó en la mente de Yukimura.

Jubei, Matabei, Senhime, además, d’Artagnan…

“¡…! ¡Todas tienen enormes pechos! Mientras que yo… ahora Muneakira solo verá esas grandes tetas todos los días…… ¡n-no!”

Excepto Yukimura. Incluso Hanzo tenía un pecho de ochenta y cinco. No eran grandes, pero podría decirse que eran de tamaño mediano.

“N-No, ¡aún tengo la posibilidad de crecer! Tomaré leche a diario, trabajaré mis pectorales como Matabei. Así es, ¡no hay necesidad de preocuparme! Eso es, ¡eso es!”

Decidida, Yukimura empezó a pasar entre la gente a empujones. Pero una ola humana se aproximaba al lugar de venta de comida. Yukimura casi quedó enterrada.

“Q-Que haya ocurrido algo como esto… p-pero, un poco más…”

Aun cuando de alguna manera llegó a la estantería de pan, quedaba poco. Ligeramente alcanzó alguno, era un pan yakisoba. *Mugyu* lo logró agarrar. Pero,

“¿Nh?”

Otra mano agarró el mismo pan. Su cara se puso rígida y se miraron entre sí.

“Eh.”

“Ah…”

También se trataba de una chica. Cuando Yukimura fijó su mirada, ella también ajustó su línea de visión.

“N-No, tómalo tú por favor.”

Quitó su mano.

“Ya veo. Entonces lo tomaré.”

*Paku*, agarró el pan yakisoba para ella.

“¡Ah—! ¡Qué injusto!”

La chica lloró. Su largo cabello se sacudió. En ese momento, la expresión de Yukimura cambió.

“Tú, no me digas…”

Tenía un pasador en el cabello con el kanji de amor. Traía el uniforme de la escuela y llevaba un enorme martillo en la mochila.

“¡Kanetsu Naoe!”

“Así que tú eres Sanada… ¡Sanada Yukimura!”

Inesperadamente ambas se quedaron mirando. Entre el pan yakisoba.

Sanada Yukimura. Kanetsugu Naoe.

De hecho ambas se conocían. No, de hecho se puede decir que eran amigas de la infancia.

Hace unos diez años……

 

6

Los cuervos gritaban, ya se veía de tarde el cielo.

Aún quedaban rastros claros en el cielo, pero en menos de media hora iba a oscurecer.

Mirando hacia arriba, una silueta estaba viendo el cielo.

“Y-Ya, vayamos a casa, Yukimura-san. Pronto oscurecerá.”

La chica llevaba un kimono de manga corta. No, aunque parecía niña, Kanetsugu era alguien fuerte. Aún y cuando su estatura era corta.

Eso fue cuando Yukimura y Kanetsugu estaban en el jardín de niños.

Al noreste de la escuela Yonezawa, los estudiantes de la escuela de Oedo tenían la oportunidad de pasar el verano en esa escuela como una experiencia de admisión.

La estudiante de Yonezawa Kanetsugu y la estudiante de Oedo Yukimura se conocieron, por lo que pronto se volvieron amigas.

Sin embargo, parecía que su única amiga era Kanetsugu.

“¿Acaso tienes miedo? No seas cobarde.”

Yukimura lo dijo de una forma refrescante. Con la frente en alto. Su respingada nariz estaba elevada. A decir verdad, no había cambiado mucho a comparación de ahora. Incluso sus facciones siguen casi igual.

“No podemos estar tanto aquí templo, Dios nos castigará. Ya déjalo, Yukimura-san.”

Temblando ligeramente lo siguió diciendo, ya que estaban en el almacén del santuario. Yukimura estaba tratando de descubrir un objeto oculto.

 

Una vez hubo un incendio, así que estaba algo quemado el lugar. Este fue en algún momento un santuario histórico, pero ahora había quedado en mal estado.

“Todo lo que trates de decir es inútil. Está bien, a quienes creen en los dioses se les considera personas con un débil corazón. Las deidades son objetos de culto creados por el pueblo, tienes que darte cuenta.”

Dijo de forma coherente.

Yukimura desde siempre pareció alguien adulta. Siempre se la pasaba leyendo libros, documentos antiguos de la familia Naoe que tenían guardados. No solo eso, incluso tenía gran destreza en el kenjutsu, a su corta edad había superado a muchos hombres.

En lo referente a Kanetsugu, no podía ganarle a Yukimura, era como si un simple subordinado tratase de darse a notar.

“P-Peroo, hay que respetar a Dioss, siempre tiene que ser asiii.”

“Ahora mismo te mostraré la evidencia. ¡Nhh…!”

La parte inferior de la puerta se quebró, Yukimura extendió su mano, empezó a tocar y logró tomar algo.

“¡Aquí está!”

“¡Hiiii!”

Yukimura lo levantó.

“Mira. ¡Solo es papel!”

Le enseñó el papel y continuó. Era algo que describía el nombre de la deidad.

“¡Hieee…! Perdónenme…”

Kanetsuku inmediatamente se inclinó.

“¡Idiota! Es buda. Dios y buda no son lo mismo.”

“P-Peroo.”

“Santo cielo, siguen siendo supersticiosos. A pesar de que la ciencia lo ha corroborado.”

Yukimura sostuvo un fragmento de papel oculto.

“Si dices que recibiré un castigo, yo, Yukimura esperaré a que me suceda algo. Eso te hará conocer la verdad sobre dios.”

Seguía mirando el papel.

“Tus manos están sucias.”

Yukimura remojó sus manos en agua.

“¿Q-Qué vas hacer?”

“Bien, siéntate. Yo, Yukimura ahora, no…”

Pidiéndole a Kanetsugu que se sentara, Yukimura sostenía el papel con objeto de culto.

“Uooooh, ¿¡qué haceeees!?”

Lo puso en su trasero. Se sentó sobre el papel con objeto de culto.

“Mira, qué pasa.”

“¡D-Detentee! En serio, ¡en serio detenteeee! Serás castigada, ¡vas a ser castigada! ¡Se te va a caer el trasero!”

“Tengo mi trasero en él. Si no quieres ven por él.”

“E-Eso no…”

“Mira, mira.”

Yukimura solo reía y reía. Entre risas levantó el dedo y apuntó al trasero de Kanetsugu.

“¿Ehh?”

Kanetsugu se miró a sí misma.

“¡¡……!!”

Tenía un pedazo de papel. También tenía algo escrito. Kanetsugu no había puesto algo así en su trasero.

“N-N-No puede ser no puede ser, eso essss…”

Estaba sudando, parecía que sus ojos se iban a salir y Kanetsugu tomó el papel y lo tiró al suelo.

“No es un objeto de culto.”

Yukimura dijo eso con una mano en la cintura y al recoger el papel se lo enseñó.

img_0127

“Q-Q-Q-Qué, ¡eso essss! ¡D-Desde cuándo me lo pusiste en el traseeeero!”

Kanetsugu entró en pánico y a Yukimura no le interesó ni un poco.

“Así son las cosas.”

“¡P-Por qué! ¡Por qué haces estas cosas!”

“Por qué, eso es sencillo.”

Cuando se secó las manos en su pecho rápidamente reemplazó el objeto de culto por un papel en blanco y se lo pegó en el trasero. En pocas palabras solo fue un truco.

“Me pusiste a Dios en el trasero…… eso es un error muy grande, no te atrevas a hacer eso……”

“O si no qué. ¿Serás golpeada? ¿Se te pudrirá y caerá el trasero?”

“Uuuuuuu……hh.”

La impaciencia de Kanetsugu creció. Y Yukimura,

“Eh, ¿ya lo viste?”

Cuando dijo eso,

“¿Qué estás haciendo?”

Un poco tímida, levantó el borde de su falda frente a Yukimura. Apartó su taparrabos y su pequeño trasero quedó expuesto.

“E-Eso es,”

En silencio observó la ansiedad de Kanetsugu. Yukimura,

“Se te ve bastante azul. Parece que no es algo bueno.”

Sus palabras fueron frías.

“Hiii, qué vamos hacer. ¡M-Mi trasero, se me va caeeer!”

Kanetsugu gritó llorando.

Yukimura ni siquiera estaba mirando el trasero de Kanetsugu. Pero decía la verdad. Ciertamente su trasero estaba azul, pero era porque la joven Kanetsugu tenía una mancha azul.

“Hueeeeee, perdooon, Dios, ¡perdóname por favooooor!”

Evidentemente Yukimura parecía mala, mientras que Kanetsugu entró en pánico. Pero se volvió algo molesta y Yukimura dijo,

“Ah ya. ¡No es nada más que un amuleto para quitar la maldición!”

“Amuleto… ¿en serio? Eso es,”

“Eso es…”

Cuando Yukimura la vio de nuevo, se dio cuenta de algo. Vio un gusano de la tierra que había llegado del agua. La longitud de uno de esos gusanos era de veinte centímetros, bastante grande. Tenía el cuerpo de color rosa.

“Pegándote este gusano.”

“Pegarlo… ¿en serio?”

“Sí. Es un antiguo amuleto de Shinshu.”

Shinshu, en otras palabras, la prefectura de Ueda Nagano, la antigua casa Sanada. Parecían tener sus normas locales.

“E-Entiendo. Gracias, Yukimura-san. Anda, rápido que es vergonzosoo.”

Con la cara roja, dijo eso mientras se ponía en cuclillas, acercándose al gusano.

Al poco tiempo…

“¡Hueeeeee!”

De repente surgió un grito.

“Qué te pasa, no seas ruidosa.”

Delante de Yukimura, Kanetugu se estaba agarrando la entrepierna.

“P-Pica…… no, ¡dueleeee! Esto… ¡ardeeeeeeee!”

“Ah, eso……”

Debido a la adherencia del gusano… le ardía.

Trató de protegerse del gusano como estímulo. Mientras estaba adherido mandó a volar al gusano.

Le causó una gran hinchazón cuando llegó a su parte delicad.a

“T-T-Tuuuu, ¡me engañasteeeee! ¡No es un amuleto de Shinshu, me mentisteee!”

Kanetsugu estaba indignada. Pero lo más importante era su picazón. Y Yukimura,

“¿Por qué crees tan fácilmente? No sobrevivirías en tiempos difíciles como una comandante militar.”

“E-Esas son cosas de adultos, ¡ahora no me correspondeeeeen!”

“Además, ¿cuál fue el castigo de Dios? Aunque te lo hayas puesto en el trasero lo único que recibiste fue una enorme picazón. Fuiste engañada por tu propia superstición, te toman el pelo muy fácilmente. Además lo de la lombriz que se te pegó no tiene nada que ver con supersticiones, es ciencia. Es biología.”

Al escuchar las palabras de Yukimura, se sintió impotente. Su cara se puso de color rojo.

“Y-Y-Yukimura-san, ¡¡idiotaaaaaaaaaa!!”

 

7

“… l-l-lo recuerdo…… no, ¡no podría olvidarlo! En ese momento, en ese momento…… ¡e-en ese momento…!”

Al final, Kanetsugu cedió en el departamento de compras.

En ese momento, retrocedió ante el pan yakisoba.

Por supuesto, en esta ocasión no fue engañada por Yukimura, a pesar de que Yukimura le había engañado un sinnúmero de veces, siempre la había manipulado.

“¡Entiendo! La facción Toyotomi se encuentra en el dojo Yagyuu, él con todas esas chicas, los he encontrado, ¡Sanada Yukimura!”

Después de todo cuando estaba viendo el dojo desde el exterior, solo se centró en Senhime, Yukimura no estaba dentro de su visión.

“Nunca pensé que estuvieras en esta escuela. Pero, ahora estoy de muy mal humor. Si me dejas el pan yakisoba, lo olvidaré.”

Yukimura lo dijo mientras sostenía el pan.

“Fufu… ¡hohoho! ¡Eso no sucederá ni en cien años! En aquel entonces tenía menos de diez años… ¡como sea! Tengo muchos resentimientos de esos tiempos, ¡no lo olvidaré!”

“Qué mujer tan problemática eres. De repente sales y dices esas palabras. Ahora estoy ocupada. No tengo tiempo para esto…”

Pero, en el momento siguiente.

El pan yakisoba fue destrozado. El mono de Yukimura solo saltó. En posición de combate, extendió su gran abanico.

Por supuesto—fue destrozado por el martillo gigante de Kanetsugu. Los gritos se extendieron por los alrededores. Entre ellas dos, se hizo un enorme círculo de personas.

“Ahora lo entiendo claramente. Sanada Yukimura, ¡tú eres mi enemiga! ¡Yo soy Naoe Kanetsugu! ¡Vengo de Yonezawa! ¡Aplastaré a la facción Toyotomi en el dojo Yagyuu! ¡Prepárate!”

Después de lo que dijo, todos los estudiantes elevaron un grito de ‘Oh’. Eso fue porque mencionó a la “facción Toyotomi”, así que todos contemplaron a Yukimura.”

Yukimura chasqueó la lengua.

“Qué problemática en serio, ahora pareces ser una perra del consejo estudiantil, ¡esto es bastante inesperado!”

“Deja de decir… ¡esas palabras!”

Al mismo tiempo Kanetsugu giró el martillo gigante hacia abajo. Yukimura lo evadió y voló por la tienda con su gran abanico.

“¡Aquí voy yo!”

El gran abanico salió volando como un boomerang. Los estudiantes se agacharon. Algunos escaparon.

“¡Qué!”

Kanetsugu saltó ligeramente apoyando su gran martillo. Yukimura la miró con impaciencia.

Esta tipa, es sorprendente. ¡Desde cuándo dominó el uso de lar armas…!

Amplió su gran abanico como si estuviera en modo de “recibir”. A pesar de que era una buena defensa, a diferencia de una espada o una flecha, es difícil recibir un golpe en ángulo recto cuando el oponente tiene un martillo gigante. Rápidamente tendría que repelerlo.

Aunque Yukimura no sintió la necesidad de despertar como samurái, su enemiga seguía siendo otra samurái.

En la mente de Yukimura, se proyectó una imagen de sus amigos y enemigos. La enemiga era Kanetsugu. No sabía dónde estaba Jubei, Matabei y Muneakiram sus amigos. Incluso también pensó en Senhime.

Jubei estaba en el departamento de compras, viendo toda la conmoción.

Matabei, Muneakira…

Matabei estaba de vuelta en el dojo. Muneakira en el aula de segundo año. Senhime en otra aula.

En ese caso, Yukimura no podría llamar a Muneakira.

El General tiene la posibilidad de conectarse con múltiples samuráis cuando está ausente. Para la estratega Yukimura, eso no representaba una buena capacidad como samurái.

No…

La obstinación de Yukimura le ganó.

“Para una enemiga como ella… Kanetsugu, ¡conmigo es más que suficiente!”

“Pero qué dices. ¡No soy la misma Kanetsugu de hace años! Te voy a dar una paliza esta vez—”

El martillo gigante de Kanetsugu bailó libremente, dibujó un arco en el aire. Una tormenta de destrucción se estaba liberando en el departamento de la tienda.

Yukimura alcanzó a defenderse justo a tiempo.

“Lo balanceaste hacia un lado. Justo lo que pensé, no te aflijas.”

Kanetsugu balanceó hacia abajo su gran martillo. Fue un movimiento vertical, que había previsto se dirigía hacia ella pero, hizo un movimiento lateral inesperado.

“¡Haaaaaa!”

Sacudió el aire con el peso del gran martillo. Cuando Yukimura fue golpeada por el gran martillo salió girando.

“Qué diablos……”

Yukimura solo pudo tratar de esquivar en vez de defender.

Era muy grande el martillo. Si seguía recibiendo así los golpes pronto se le acabaría la resistencia. Yukimura tenía que pensar en una táctica para ello, sin recibir los ataques de Kanetsugu.

De casualidad, también tendrá un General… puede que sea una Samurái. Puede que haya hecho una promesa con Yoshihiko. Imposible… ¡pero…!

Kanetsugu empuñó el gran martillo acercándose hacia ella.

“¡Daaaaaaaaaa!”

Mientras destruía más y más, aunque esquivara martillo, incluso su gran abanico no podría detener algo así, cuando pensó en eso,

“¡¡Yukki!!”

“¡Jubei!”

“Yukki, ¿¡estás bien!?”

Frente a sus ojos el lugar estaba lleno.

Ante la Jubei que llegó corriendo, Kanetsugu,

“¿Una nueva enemiga? ¿Jubei? ¡Eres Yagyuu Jubei! Esto culmina todo mi tiempo y esfuerzo. A todo acompañante de Yukimura, ¡lo haré desaparecer con mi martillo gigante!”

Dijo eso con confianza.

“Eh, ¿y esta persona? ¿Es una conocida de Yukki?”

“Pues sí es algo así como una conocida. Llámalo lazos desagradables.”

“¡Estás en un gran problema! No te perdonaré, ¡aquí voy!”

Sin perturbarse un poco, se acercó a ellas dos.

“¡Huye Jubei! ¡Ahora mismo no puedes ganarle a Kanetsugu!”

“Pero, ¡van a salir golpeadas si siguen peleando!”

Mientras que ambas trataban de defenderse del gran martillo, Yukimura analizó la situación.

Justo ahora Jubei no se transformó. Ante el repentino ataque de Kanetsugu solo pudieron esquivar

Pero… en ese momento…

Haber visto el beso entre Muneakira y Jubei no fue algo feliz para Yukimura.

Muneakira…

“Idiota. No hagas tales cosas.”

“¿Eh? ¿Qué pasa Yukki?”

Sin pretensiones Jubei, Yukimura movió la cabeza de prisa.

“¡N-No es nada!”

Su cara estaba sonrojada.

“¡Pronto terminará la hora de jugar! Acabaré con ustedes de la facción Toyotomi, ¡por el honor de la familia Naoe!”

Jubei y Yukimura por impulso corrieron hacia la esquina. Después se dirigió por un lado el gran martillo y las sacudió, aunque estaban bien.

“Huye Yukki, aquí está Jubei.”

“Idiota—no te permitiré hacer eso. ¡Con qué cara voy a ver a Muneakira!”

Después de todo Kanetsugu, también es una Samurái… si es así, la prueba debería estar en su piel…

En la piel que estaba expuesta, no había nada. Pero aunque no hubiera evidencia concluyente, no había duda alguna.

Paró su gran martillo.

img_0000besp

Se puso junto en frente, agarró fuertemente su gran martillo y golpeo con intenciones de matar.

“¡Yukki!”

En el momento en que Jubei gritó, Yukimura emitió unas palabras.

“¿Aún las tienes rosas? Kanetsugu.”

La expresión de Kanetsugu cambió. Justo antes de que el gran martillo tocara a Yukimura, se detuvo.

“Q-Q-Qué. Qué diablos…”

“Siempre ibas conmigo todos los días. De hecho pasabas todo el rato en mi futón.”

“E-Eso fue, ¡hace mucho….!”

Kanetsugu mostró malestar. Los ojos de Yukimura solo brillaron.”

“Por qué no quieres reconocerlo. Siempre que tenías miedo, entrabas ahí durante la noche que hasta se te hizo costumbre.”

“¡T-Tal cosa! ¡N-No es así! Además, en ese entonces solo era una niña pequeña……”

“… oh cierto, en aquel camino en la montaña, cuando salió la serpiente te sorprendiste demasiado. Incluso cuando Uesugi-sama te reprendió por el incidente con la armadura, ¿no? O cuando estábamos jugando y te puse unos ganchos, solo saliste corriendo y gritando…”

“¡¡W-Waaaaaaaaa!! No quiero oír no quiero oír, ¡no quiero oiiiiiiiiiir! ¡¡No quiero oiiiiiiiiiiiiir!!”

Con su grito retumbante Kanetsugu lanzó su gran martillo, pero ya había comprendido su debilidad y solo lo evadió.

“Yukki es increíble…”

Jubei dijo eso casualmente.

Aunque Kanetsugu puso su cabeza sobre la esquina la pared por un tiempo, se puso de pie algo vacilante. Sus hombros estaban temblando

“¡Pero ya no es así! Con el fin de acabar con la facción Toyotomi, yo……”

Cuando dijo hasta ahí,

“¡Jubei! ¡Yukimura! ¿¡Qué hacen aquí!?”

Muneakira corrió hacia la tienda departamental por toda la conmoción que escuchó.

“¡Onii-chan!”

Jubei alzó la voz. El rostro de Yukimura también brillo, pero,

“Ustedes dos, están bien. ¡Qué alivio!”

“Qué horas son de llegar, llegas tarde—”

Ante las palabras de Muneakira, Yukimura frunció el ceño y sus mejillas se sonrojaron.

Kanetsugu solo recogió su gran martillo y sus ojos se volvieron agudos.

“¡T-Tú eres Muneakira! Quien confinó a Senhime-sama en su dojo, ¡eres un descarado! A pesar de ser de la facción Toyotomi, tienes a tantas chicas a tu alrededor, acaso quieres un harén, ¡qué sinvergüenza! Aunque el cielo te perdone, ¡yo, Kanetsugu no lo haré! ¡El Tendou3 es ‘Benevolencia’! ¡La humanidad es ‘Justicia’! ¡Soy quien conecta el ‘Amor’ entre la tierra y el cielo! Ignoras el amor, ¡solo eres alguien guiado por la malvada lujuria! Yagyuu Muneakira, ¡en el nombre de Naoe Kanetsugu recibirás tu castigo!”

“¿Esta chica es tu amiga, Yukimura?”

“No es mi amiga. Podrías llamarla, una subordinada.”

“¿¡Qué diceees!?”

Po detrás, se escuchó una voz, Yukimura vio a Kanetsugu caer junto con su gran martillo.

“Uwwa, Yukki, eso es cobarde.”

“¡Idiota! No es cobarde. Son tácticas. En primer lugar, yo he ganado. Así que…”

“Pero, aun así esto es peligroso. ¿Y para qué me buscabas?”

Cuando Muneakira lo dijo, el rostro de Yukimura se puso rojo.

“Q-Qué… ¡me alegro que estés bien! N-No, no es como si estuviera feliz, yo, o-o-o…¡!”

Miró hacia otro lado, ahí estaba Jubei.

“¡Onii-chan! ¡Me alegra que vinieras!”

Inmediatamente corrió a abrazarlo. Ante tal cosa, la boca de Yukimura se retorció un poco.

“… por cierto, esta chica, qué hace aquí.”

La inconsciente Kanetsugu fue rodeada por los tres.

“Parece que necesita ir a la enfermería.”

“Sí.”

“¡Entonces vamos!”

Luego de que Kanetsugu fue llevada a la enfermería despertó, y tres días después……

 

8

“… esto es, ciertamente algo inesperado.”

Finalmente Takamori entró en contacto con Kanetsugu después de una semana. Después de su largo sueño, tenía una fuerte debilidad al despertar, de alguna manera tardó tiempo en recuperar fuerza física.

“Los daños a la tienda fueron de tres millones de llenes. El daño a las mercancías de quinientos mil yenes. La estimación necesaria para la reparación total es de 1.5 millones de yenes.”

“En serio lo siento… muchísimo.”

Kanetsugu puso la frente al piso.

El aroma a incienso estaba impregnado en la habitación. Parecía que Takamori estuvo fumando. Kanetsugu levantó la mirada vacilantemente.

“C-Con el debido respeto, en estos días, Kanetsugu ha estado durmiendo por error a pesar de haberse recuperado, esto, eh…”

De hecho, no era la primera experiencia así.

En alguna ocasión se lastimó en la ducha y terminó durmiéndose por días. Aunque se desmayó en la tienda por el golpe del gran abanico de Yukimura, no era tanto daño. Pero,

Ese gran martillo, utilizarlo de esa manera. Tan ligero como papel…

Ella está muy familiarizada con su gran martillo. Pero, ese día, cuando peleaba con Yukimura, nunca pensó que su martillo fuera tan ligero. Es por eso que brindaba daño innecesariamente grande con cada oscilación.

Y, de pronto se debilitó y cayó.

“Tú… ¿no quieres ser más fuerte?”

Takamori le preguntó directamente.

“S-Sí. Sí quiero, más fuerte, más correctamente, para luchar por el espíritu del amor, por el ideal de Kanetsugu. Pero…”

“Entonces, puedes ser más fuerte. Ahora mismo Sanada Yukimura y Yagyuu Jubei, son tus enemigas.”

“P-Pero en ese momento, Yukimura hizo trampa… maldición.”

Pensando en ello, Kanetsugu se mordió los labios.

Takamori la miró con calma y abrió la boca.

“Si lo deseas, puedes tener más fuerza. Puedes derrotar a Yukimura, también a Yagyuu Jubei. Qué tal. ¿Lo deseas?”

“S-Sí…”

Kanetsugu trato de mirar la sonrisa que empezó a formarse en Takamori.

Q-Qué extraño… el rostro de Takamori-sama, ligeramente…

Cuando se dio cuenta, el olor a incienso ya era más fuerte y había cambiado. Desde las ventanas entraba a su nariz, recorría hasta su cerebro. Hasta los rincones de sus nervios.

“Haaa, mi cuerpo…… se siente caliente… esta sensación…”

Su cuerpo empezó a inundarse de calor. Pero no había ni una gota de sudor. Una por una las células de su cuerpo se sentían arder.

“Bien. Así está bien. Si deseas la fuerza la obtendrás. Samurái y General, tienes que reconstruir tu cuerpo.”

Takamori se levantó mientras decía eso, y se puso al lado de Kanetsugu. Con el ceño fruncido, se arrodilló. Su cara seguía mirando hacia abajo.

“T-Takamori-sa…”

“Bien. Para aliviar tu mente, acéptalo. Espero que te vuelvas más fuerte. Después de todo, serás una Samurái, no, serás algo más.”

“Samurái… Yukimura también, tiene esa fuerza…”

“Así es. Acéptalo. Se te otorgará el poder. Y así serás mejor. Aunque estén incompletas, esas dos Samuráis han estado luchando bien.”

Kanetsugu ya no puede fallar.

Sus ojos parpadeaban constantemente, Takamori cerró sus ojos con la palma de su mano.

“Así será más fácil. Acéptalo. Este nuevo poder.”

Después de eso, hubo un murmuro.

“Pero todo depende de ti.”

En forma de señal, el cuerpo de Kanetsugu cayó hacia adelante. Takamori la sostuvo de los hombros.

Takamori puso su mano en la nuca de Kanetsugu, arrancó su uniforme sin dudar. E inmediatamente reveló la blanca espalda de Kanetsugu.

La piel en su pecho era rosada, casualmente puso sus manos en él.

“Uuh…”

Kantsugu dio un pequeño gemido.

“Esto es para tener más fuerza. Una fuerza adicional…”

Puso el dedo índice sobre su piel, moviéndolo como un pincel. Cuando movió su dedo por Kanetsugu, en un instante surgió algo como tinta, pero de pronto desapareció como si se fundiera con la piel. Después de deslizarlo varias veces, Takamori la soltó.

 

“Peleó bien. Al punto de que su vida se agota.”

“Artes oscuras… ¿no?”

“Sí. Él quiere utilizarla. Él solo quiere que sea de utilidad, creo que es mejor así.”

En la sala de dojo Yagyuu. Senhime estaba en la sala. Senhime y Hanzo, Muneakira y Jubei, así estaban sentados.

Kanetsugu y Yukimura, además Senhime no sabía que Jubei había peleado. Pero solo había una cosa que se les venía a la mente a Muneakira y Jubei. Además, Kanetsugu cayó en coma por una semana, esta información la conocían debido a que Senhime es parte del consejo estudiantil.

Y Senhime dijo,

“Matsudaira Takamori… ciertamente yo también tenía un contrato con él.”

El hombre de confianza de Yoshihiko. El administrador experto en oficina del consejo estudiantil. En el futuro, se dice que ese hombre sin duda será el consejero del shogun Yoshihiko.

Pero más de eso no se sabe.

Se mantenía en la parte más alta, hacía una enérgica labor en el consejo estudiantil, siempre al lado de Yoshihiko, la persona más familiarizada con él, realmente un estudiante ejemplar.

“¿Eh, Senhime-san? ¿Que no solo las mejores personas están en el consejo estudiantil?”

Jubei preguntó casualmente.

“P-Por supuesto. Es por eso que yo soy la vicepresidenta—”

Senhime infló las mejillas y Hanzo continuó al lado.

“Yoshihiko-sama y Senhime-sama también, es por eso que están en el consejo estudiantil, pero Takamori-sama…”

“Es un General.”

Dijo Muneakira. Fue lo más crucial.

“Ya veo. Tú, Muneakira y Yoshihiko Tokugawa, además de ustedes dos, es inesperado que haya otro General.”

De repente la voz de Yukimura provino desde atrás.

“Yukimura—”

“¡Por fin saliste Yukki!”

Era Yukimura. Matabei estaba detrás de ella. Y Sasuke en su hombro.

Después de que luchó en la capital con Kanetsugu, Yukimura se había distanciado un poco. Por lo tanto no se había visto cara a cara con Senhime.

“¡Estoy muy feliz Yukki! ¡Vayamos juntas de compras!”

Jubei restregó su mejilla con la de ella junto con el abrazo.

“¡H-Hey! ¡No te me pegues así! ¡S-Suelta!”

Yukimura se liberó y se giró hacia Senhime.

“Esas artes oscuras. Quiero sabes más a detalle.”

 

“… ya veo. Puede manipular libremente a un Samurái.”

Muneakira dijo entre dientes.

Sehime y Hanzo hablaban sobre la poca información sobre Takamori. Entre ella esto sorprendió a Muneakira.

“Hace unos años Takamori fue promovido para ascender de puesto. Proteger la escuela, criar a muchos de los samuráis y ver sobre el futuro del shogunato, esos son algunos de sus trabajos.”

Cuando Hanzo dijo eso, Senhime asintió con la cabeza.

“De pronto ascendió a jefe de los guardias Hatamoto. El cuerpo de protección especial para Yoshihiko-sama. Incluso desde el primer momento. Se llevó a cabo un duelo de espectáculo para la selección.”

El encuentro que se llevó para Yoshihiko fue extraño.

En la selección de espadachines, Takamori mostró sus habilidades, sin embargo su fuerza física era algo de que sorprenderse.

Pero lo más sorprendente sucedió después del encuentro.

“Ocho personas participaron en el encuentro, de los cuales eran estudiantes, todos ellos cayeron en coma esa tarde y despertaron tres semanas después.”

“¿¡Tres semanas!?”

Jubei alzó la voz. Hanzo asintió con la cabeza.

“Yo, toda la vida he estado con Senhime-sama, así que estuve en contacto con esos espadachines. El escuchar las historias de esas personas fue realmente sorprendente.”

“Acaso estuvieron en contacto con las técnicas de Takamori.”

“Sí. Pero por qué.”

Yukimura dijo y Hanzo asintió. Pero Yukimura,

“He oído que no existen tales técnicas. Aunque lo he estado examinando, al parecer Takamori solo utiliza técnicas básicas.”

Parece que había una razón por la que Yukimura había estado distanciada. Había un montón de libros en el almacén, pero parece que Matabei le había llevado algunos más de la escuela. Entonces Senhime,

“Solo eres una rata de biblioteca que se la pasa leyendo libros.”

Pero parece que Senhime tenía que admitir el conocimiento de Yukimura.

“Hee, entonces ahora qué vas hacer enana.”

“¡Cuál enana!”

“Bueno, está bien.”

“¡No está bien! Tú……”

“Pero, esas técnicas tienen efectos secundarios retardados.”

Cuando Senhime dijo eso, Yukimurá dejó su ajetreo. Y continuó,

“Sí. Al parecer, quería demostrar su fuerza y capacidad física como guerrero, pero eso consume mucha energía de su cuerpo. Si fuese un Samurái no tendría la fuerza de una persona común y corriente. Puede que se haya entrenado para lograr tener tal fuerza.”

“Pero fueron muchos días, perder la consciencia por semanas.”

Dijo Muneakira.

“Fuerza física, todas las personas necesitan lípidos y aminoácidos para mover sus músculos, así como carbohidratos. Necesita haber más oxígeno transportado por la sangre. Elementos como nitrógeno y fósforo podrían causar una pérdida de consciencia. Pero eso solo sería por unos minutos, no más allá de eso.”

“¿Pérdida de fuerza? Así como Kanetsugu-san…… la que estaba con Yukki.”

“De hecho, Kanetsugu pudo haber sufrido lo mismo. Kanetsugu parece haberse recuperado tras una semana, pero Hanzo dice que aquellos despertaron después de tres semanas. Tres semanas, es mucho tiempo. Eso es más que fuerza física…”

“De ninguna manera.”

“Eso podría ocasionarle la muerte.”

Ante las palabras de Yukimura, todos se quedaron sin habla.

Muerte. Una Samurái podría morir si se excede.

“¿Morir? Kanetsugu-san.”

“Si continúa usando así su fuerza.”

“P-Pero por qué Takamori tiene tal poder.”

Dijo Muneakira. Nadie respondió, solo Senhime ligeramente,

“No me sorprende que Takamori sea un General. Además, sus técnicas no son como las de un samurái, tampoco es una mujer, pero su fuerza sí es equivalente a la de una Samurái. Además, la magnitud de su fuerza tiene un gran potencial marcial.”

“Pero es demasiada fuerza, con ese poder podría hacer lo que quisiera. Los motivos de Takamori-sama, sus técnicas, no conozco más sobre ello.”

Hanzo inclinó el cuello.

Todos también se hundieron en sus pensamientos.

Quien de pronto rompió el silencio fue Senhime.

“Ahora que lo mencionan. ¡Sen tiene una gran idea!”

Jubei abrió por completo los ojos repentinamente. Además la voz de Senhime era brillante. Sin querer dejó salir un sonido,

“¿Ha?”

Solo eso dijo.


3Tendou: Corriente religiosa japonesa

 Nota: En un principio aparece la palabra ‘Sandayuu’, al principio pensé que era un nombre, pero tras buscar descubrí que era alho como ‘bandido’. Así que eso es.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s