La princesa caballero de ojos azules

Traducción Jap-Esp: Trihexa
Corrección: Trihexa

1

Como niebla, la neblina bloqueaba la vista.

En la alta temperatura y humedad, estaba una chica vestida con uniforme de combate.

Su vestido azul marino parecía un cosplay, tenía emblemas de oro por aquí y allá, su imagen se veía glamurosa, elegante.

Pero lo más llamativo eran las dos grandes espadas en su espalda.

Claymore.

Esas grandes espadas, era su nombre, unas espadas de doble filo.

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La empuñadura era amplia, la espada era gruesa, su longitud era más de un metro. Pero eras muy largas, se supone que deben empuñarse con ambas manos.

Pero aunque portaba un armamento robusto, su silueta era bastante delicada.

Mientras se mezclaba con la dulce fragancia de la chica, frunció el ceño, y sin darse cuenta la pluma de su sombrero cayó.

El nombre de la chica era,

“Es por aquí, Nia. No, Charles d’Artagnan, debería decir.”

Delante de ella Matsudaira Takamori le llamó. Miró hacia atrás con una sonrisa.

Pero la chica, d’Artagnan levantó su rostro hacia Takamori,

“Es muy inesperado que me llames así.”

Después de decir eso se quedó en silencio como si se sintiera decepcionada.

Aquí era la central del consejo estudiantil.

Comúnmente conocido como el Castillo del Consejo Estudiantil. La planta superior tenía una torre doble, por lo cual se le refiere como un castillo.

La función del consejo estudiantil era supervisar la Academia Buou.

Y también es el lugar donde vive Tokugawa Yoshihiko, el presidente del consejo estudiantil.

Ahora mismo, d’Artagnan iba caminando junto a Takamori, hacia la parte trasera del consejo estudiantil, se dirigían al baño de Yoshihiko.

En este lugar todo era de mármol estilo Grecia, el baño era enorme.

En el camino había una gran cantidad de plantas, las botas de tacón de d’Artagnan resonaban en el piso.

La parte más profunda era la más lujosa. Las hojas de las plantas le daban un aire a una zona tropical. La luz del sol llenaba todo el lugar por el tragaluz.

Debajo de ello, estaba nadando en el agua caliente de la bañera, podía verse un cuerpo blanco.

Había dos esculturas griegas ahí, la de una mujer y un hombre. Su cuerpo desnudo sobresalía de la bañera poco profunda, ni siquiera vaciló un poco.

En el centro a los pies de la estatua de Venus, una persona levantó sus manos.

“Es… ¡Yoshihiko!”

D’Artagnan levantó el rostro, esa persona desnuda le hizo señas.

“¡Con que aquí estabas Nia! Mi apariencia es muy poco elegante, de alguna manera. Tráeme mi ropa Takamori.”

Su fleco estaba mojado.

Era alto y sorprendente, los músculos bien proporcionados de su pecho sobresalían del agua. Esa persona era Tokugawa Yoshihiko.

“Sigue siendo tu pasatiempo. Esa satírica odiosidad tuya.”

Ante las palabras de d’Artagnan, Yoshihiko se rio de manera despreocupada.

“¿Será? Me alegra de que así te haya gustado.”

“¡No es que me guste! ¡No lo malentiendas!”

La voz de d’Artagnan se llenó de ira.

“Solo busco todas las cosas hermosas, ese el gusto de mi alma. Los más hermosos hombres y mujeres de la academia están aquí en este consejo estudiantil.”

Su risita resonaba por todo el baño, luego la risa se incrementó. Yoshihiko continuó.

“Pero no solo es lo hermoso. Me preparo para poder sobrevivir en cualquier momento, lo que estoy buscando son las artes marciales apropiadas. Por eso Nia, tú también…”

“Si tú lo dices, pero mientras estés desnudo en el agua caliente no tengo la intención de seguir tus instrucciones. Desde un principio has estado obsesionado con esos guerreros, esos ‘Samurái’, yo estoy dispuesta a seguir tus órdenes hasta la muerte.”

D’Artagnan, con ‘hmph’ movió la cabeza como si desafiara a Yoshihiko.

La piel blanca y opaca como porcelana de d’Artagnan se enrojeció, tal vez por el calor y la humedad.

“Por eso te digo. Vamos a jugar todos desnudos… va,”

Antes de que Yoshihiko terminara, algo metálico y pesado chocó contra el mármol, el sonido resonó por todo el lugar. D’Artagnan se había quitado su guante izquierdo.

D’Artagnan se puso de rodillas sobre su pierna izquierda casualmente. Lo hacía mientras veía el rostro de Yoshihiko al frente.

Luego, d’Artagnan se llevó la mano a su pecho bastante grande.

“Esto es, ¡satisfactorio…!”

Su pecho era blanco, en el momento en que los apretó se distorsionaron y se vieron más grandes. Cuando estaba a punto,

“Ah~ entiendo, entiendo. Es suficiente Nia.”

Yoshihiko estiró sus manos al frente con una sonrisa. Esa posición era, de que se rendía, eso parecía.

“Nia, tu resolución siempre es cosa seria. Eso es seguro. Me alegro. Por eso mismo es que eres mi ‘pareja’ Samurái.”

Ante las palabras de Yoshihiko, d’Artagnan se quitó la mano del pecho.

“Tú…… siempre haces trampa. En ese momento… hace tres años.”

“Qué linda. ¿Me pregunto si eso te gusta de mí? Todavía eres pequeña. Incluso tenías una tetas más pequeñas.”

“¡Cállate! Eso es un error. Tal cosa… ¡kuh!”

D’Artagnan apretó los labios para suprimir sus palabras.

Tiene dieciséis años, d’Artagnan vino de Francia, como una estudiante de intercambio en la preparatoria de la Academia Buou.

Pero, la verdad es que hace tres años estaba en la secundaria, pero se inscribió hace aproximadamente un año.

Vino a Japón por conveniencia de sus padres que eran diplomáticos, aquí fue donde recibió su educación, luego fue seleccionada en la escuela élite que se encuentra bajo el control directo del shogunato Tokugawa.

Por obra de sus padres, d’Artagnan regresó a Francia hace un año, pero su cuerpo había sufrido un cambio decisivo.

Se volvió la pareja Samurái del General Tokugawa Yoshihiko, el presidente del consejo estudiantil.

“No eres humana Nia, no caigas en esos pensamientos. Resígnate a tu corazón, date por vencida. Eso es, para que no vayas a perder tu habilidad con la espada en un duelo. Cuando caigamos ante alguna otra parte, es necesario que me aceptes con todo tu espíritu.”

Yoshihiko se rio.

“Estás muy consciente de este ‘poder’. Nunca lo olvidaré. Y-Yo, ¡tal cosa…!”

En un tono feroz, las mejillas de d’Artagnan se pusieron cada vez más rojas.

“Por eso. Yo soy un caballero, no le pondría un dedo encima a Nia. Nia tiene un cuerpo muy bonito. Por eso es que somos pareja, seremos hombre y mujer en el futuro, nosotros, bueno.”

“¡No lo decidas arbitrariamente! ¡Esto no es lo que quería…!”

Sus manos involuntariamente se movieron hacia el mango de Claymore.

“¡No lo hagas, Nia!”

Takamori dijo eso. Pero, ya se había movido.

Balanceó a Claymore en un solo momento, la punta de la espada quedó justo en la frente de Yoshihiko…

“Uu… uu.”

D’Artagnan dejó salir un leve gemido.

La mano en la Claymore estaba temblando. Todo su cuerpo también, temblaba como si luchara en contra.

“Por eso, ¿no te lo dije? Eso es poco elegante, no podrías hacerme un rasguño Nia.”

Yoshihiko ni siquiera se inmutó, ocultó la risa en las comisuras de su boca.

Yoshihiko solo levantó las manos.

“Vamos Nia, esa espada.”

Takamori dijo.

“¡Kuh…!”

D’Artagnan finalmente envainó la Claymore.

Yoshihiko parecía disgustado.

“Bueno, así es como soy, verdad Nia.”

“¡Cállate! ¡Solo eres el propietario de tal perversión sexual…!”

En la mente de d’Artagnan los recuerdos de hace tres años revivían vívidamente.

En ese entonces, d’Artagnan tenía trece años.

El príncipe de Tokugawa, representante del consejo estudiantil le arrebató el corazón a esta mujer que no conocía el amor como si fuera así de fácil.

『Eso es en lo que me convertiré, Nia. Junto a mí, gobernaremos este país. Con el fin de hacer un mundo pacifico sin guerras, vamos a educar a la gente. Solo las personas puras y bellas podrán seguir viviendo en armonía eterna. 』

Las pupilas de d’Artagnan grabaron fuertemente la figura de Yoshihiko.

Un día la consciencia de d’Artagnan se derritió, parecía como si hubiera sido aspirada, eso es lo que sintió d’Artagnan en ese momento.

También sintió como el corazón se le partía.

Su corazón fue traspasado por el frío acero.

Pero es demasiado dulce, incluso el temblar le hace sentir cómoda.

『Sí… Yoshihiko. Me comprometeré contigo, y haremos esa vida. Hasta que este cuerpo, se pudra……』

Entonces d’Artagnan cerró los ojos.

Levantó ligeramente el rostro, estaba esperando la felicidad con sus labios.

Pero,

『…… eh』

Yoshihiko solo sostuvo la mano de Nia, sonriendo. Hablando de su mano, Yoshihiko le quitó el guante de seda que siempre llevaba.

Con trece años de edad, d’Artagnan no sospechaba de Yoshihiko.

Pero constantemente escucha las obras sin freno de Yoshihiko.

『Es una prueba de lo importante que eres para mí, Nia. 』

Y como de costumbre ni siquiera intentó tocar su piel. Y por último,

“De esa manera es como los hombres y mujeres por igual deseamos la fornicación para complacernos, nuestra intención es retorcida, derramamos sangre, ¡emitimos gritos de dolor!”

La capacidad de General de Yoshihiko se basa en la fuerza.

A causa de ello, plantó una firme obediencia en el corazón de d’Artagnan. Incluso ahora, esa obediencia sigue viva. D’Artagnan no le haría un rasguño a Yoshihiko, nunca iría en contra de sus instrucciones, es como si estuviera restringida.

“Haha, qué bueno que lo entiendes Nia. Yo soy lo más importante que Nia…”

“¡Cállate! ¡Cállate! ¡Ya deja de engañarme! Hoy, de nuevo me llamaste a tu voluntad, siempre me haces obedecer a la fuerza y esas cosas. Para mí tú…… ¡¡kuhh…!!”

Mirándolo inclinada, d’Artagnan dijo hasta ahí.

En ese momento, perdió el soporte y puso una rodilla en el suelo. El vestido se amplió en el piso de mármol, luego le salpicó agua caliente.

“Ma… ¡Maldito……!”

Mientras sostenía su rostro con la mano que no tenía guante, d’Artagnan buscó a Yoshihiko. Solo era visible la mitad, pero se veía distorsionado por la ira.

Sin embargo Yoshihiko no sintió la necesidad de alertarse.

“No digas eso, Nia. Los lazos que hemos vinculado, no se desvanecerán. Además, si no puedes ser razonable, tendré que obligar a tu consciencia a serlo. No es encanto, esto es… temor.”

Yoshihiko hasta ahora había tenido una sonrisa. Pero ahora, tenía una mirada terriblemente inquietante.

“D-Desgraciado… ¡mi mente…!”

“Quiero hacerlo. ¿No es elegante? Mis condolencias, pero busco avanzar. El encanto y el miedo, ese par de elementos son los que mueven la voluntad de un pueblo, así es como funciona. Es por eso que tú también Nia, puedes moverte.”

De pronto su corazón se reveló. Ese es su encanto cuando habla con ella. Pero no olvida el miedo, estaba temblando.

Es como si ambos fueran diferentes, pero son complementarios.

Tal era la capacidad de Yoshihiko.

Habían firmado una promesa, podía hacerla someterse a la fuerza cuando quisiera.

“…”

En poco tiempo la coloración y la amargura desapareció del rostro de d’Artagnan desapareció y se puso de pie en silencio.

“Por favor ordéneme. Mi Générale25….”

Ante la blanca figura de d’Artagnan, Yoshihiko asintió con satisfacción.

“Sí, sí. Si eres así de obediente desde el principio, una mujer es mucho más hermosa.”

Antes de que Yoshihiko diera sus instrucciones, d’Artagnan suprimió los sentimientos que tenía desde el fondo de su corazón.

Soy… la pareja de… Yoshihiko… ¡su Samurái…!

 

2

“Muneakira, este es tu lugar.”

“Este es mi lugar, mira, hay cuatro tazas.”

Casa Yagyuu, cocina.

Alrededor de la mesa estaban Muneakira, Jubei, Yukimura y Matabei.img_0211

Se estaban preparando para desayunar. Por supuesto, la comida y todo lo demás fue preparado por Muneakira.

“Pero qué dices, hombre pequeño. Te preocupas por una cosa así. Mi estómago está vacío debido a mi trabajo intelectual.”

“Si comes demasiado se te va a salir la barriga. Tan solo… ¡ouchh!”

Yukimura le arrojó una copa vacía a Muneakira, golpeándolo en la cabeza.

“¡Como eres ruidoso! ¡Quién tiene cuerpo de niña! ¡Quién usa ropa de niña! ¡Quién tiene una línea recta desde el pecho hasta el estómago!”

“No, no dije eso… sí sí, entiendo.”

Muneakira levantó el pecho. Sin dejar un solo grano de arroz, dejó el plato limpio.

“En serio, cómo es que terminé haciendo comida para cinco si somos cuatro. Mañana todavía,”

“… gracias por la comida.”

Diciendo eso, Matabei puso los palillos en el plato. Juntó las manos frente al pecho dando una oración.

“Beta-san come muy poco. Pero con ese gran cuerpo, es extraño.”

Tal y como dice Jubei, Matabei no se come ni un tazón. Por su altura incluso podría comer lo de cuatro personas. Pero ese no era el caso.

“Matabei me guarda comida. Como compañera es lo que hace.”

Pudo haber dejado deliberadamente un plato para Yukimura tal vez.

Después de que Matabei dejara los palillos en el plato, Yukimura golpeó la espalda de Muneakira.

“¡Ouch! ¿¡Pero qué pasa!?”

Yukimura levantó las cejas.

“Así es Onii-chan. Sería mejor si me lo como para que no se desperdicie. Al cabo Yukki ya no comerá.”

Y Muneakira,

“Además queda el plato que le guardaron. Pero Yukimura, no has puesto los palillos en el plato…”

“Eh… eso,”

“Si ya terminaste deberías ponerlos en su lugar. ¿Por qué no dices nada? ¿Algo está mal?”

“Eso es… sí.”

Yukimura sorprendentemente se quedó en silencio. Muneakira solo sonrió y le acarició la cabeza.

“Ya ya. Entiendo bien.”

“H-Hey, ¡no me trates como una niña!”

Yukimura infló las mejillas, Muneakira se levantó y le entregó el ohitsu26.

“Onii-chan, ¿a dónde vas?”

“Si vas a lavar los platos, yo…”

Jubei y Matabei le dijeron. Pero Muneakira solo agitó la mano,

“No, no se preocupen. Todo está bien. Solo voy a ponerlos en el fregadero.”

Al agarrar los platos fue lo que dijo.

Luego caminó por el pasillo.

“Oh tal y como dijo, a Yukimura se le dificulta comer. Así que deberíamos dejarle espacio.”

A Yukimura le hacían falta modales para comer, le era algo complicado comer el arroz. Pero Muneakira pensó que eso era algo trivial.

“Pero aun así, ha pasado mucho desde que el dojo estuvo tan ruidoso. Debido a que ya no hay discípulos…… bueno, de alguna manera está bien.”

Pero el rostro de Muneakira estaba sonriente a pesar de la situación.

Intentando volver, de pronto se dio cuenta.

“Cierto. En la alacena hay piña enlatada. Me pregunto si debería llevárselo a Yukimura como poste. Parece tener un buen contenido de azúcar para que su cerebro funcione bien.”

Muneakira dijo, pero cuando estaba caminando por el pasillo hacia la alacena,

“¿Ah?”

En la puerta del dojo trasera, una chica estaba de pie.

Por su figura rubia era obvio que no era japonesa. Su apariencia era alta. Su piel era muy blanca.

Su vestido parecía un cosplay. Pero lo que más llamó la atención de Muneakira era,

¿Una extranjera? Además, esa gran… espada.

Dos Claymore de doble empuñadura.

Por supuesto, era d’Artagnan.

“E-Ehm…”

Muneakira trató de hablar. Pero, antes de que lo hiciera, d’Artagnan abrió la boca.

“¿Tú eres Yagyuu Jubei?”

“Ah, puedes hablar japonés. Eh, Jubei…”

Que supiera de Jubei, solo el consejo estudiantil sabía de ello. Muneakira se puso nervioso y en estado de alerta. Pero la chica rubia d’Artagnan miró a Muneakira.

“Tú… no eres Yagyuu Jubei. Jubei no sería un hombre tan torpe. En ese caso…”

Cuando d’Artagnan dijo, agarró el borde de su sombrero y lo lanzó. Pero lo ignoró, claramente era para engañar a Muneakira, él agarró su mano que traía un guante.

Cuando d’Artagnan levantó sus cejas, vio a Muneakira con sus pupilas carmesí.

“M-Maldito, te atreves a agarrar los brazos de una guerrera, quién te crees.”

Pero Muneakira no titubeó.

“Si vas a entrar a la casa, por favor quítate las botas.”

Ah, eh…

Ante la provocación de d’Artagnan, se plantó justo en frente de ella y le dijo tal cosa como un regaño.

D’Artagnan chasqueó sus labios a forma de burla.

“Tendré que buscar por mí misma. Yagyuu Jubei…”

“¡O-Onii-chan aquí estás! ¡Te estaba buscando porque no volvías!”

De pronto, d’Artagnan vio a una chica en uniforme corriendo por el pasillo. Por supuesto, era Jubei.

“¡Ju……! Uu, ah… ¡no!”

T-Tal cosa, ¡nhh!

Jubei le habló a Muneakira con entusiasmo. Pero vio a la hermosa chica rubia, Jubei imaginó su propósito. Entonces…

¡Huye rápido de aquí Jubei…!

Pero,

“Jubei, es hora de lavar los platos. ¡Tú también los vas a limpiar!”

“Ah.”

Justo cuando Muneakira pensó en que huyera, la figura frente a sus ojos se volvió oscura. Efectivamente,

“Jubei.”

D’Artagnan miró nuevamente a Jubei. Jubei también la miró,

“… esta persona, ¿quién es? Oh, lo siento. Tal vez una visita.”

“¡Te tardas mucho, Munemuneakira! Terminé de comer. Quiero algo dulce para el postre…”

“A-Ahh.”

Incluso Yukimura tuvo que salir. Muneakira involuntariamente bajó la cabeza. Siguiendo a Yukimura, estaba Matabei. Todo mundo se había reunido.

“Hmm…”

Yukimura inmediatamente centró su mirada en d’Artagnan. Puso una expresión en estado de alerta. También se preparó para agarrar su gran abanico.

“Yukimura-sama.”

Matabei intentó protegerla. La línea de visión de d’Artagnan se centró en Matabei.

“¿Tú eres… Yagyuu Jubei?”

En ese momento, tras haber acabado de escuchar su nombre, d’Artagnan llamó a Jubei.

“Yo soy Gotou Matabei. Asistente de Sanada Yukimura-sama.”

“Jubei, ¿soy yo? Yagyuu Jubei……”

Cuando dijo eso, d’Artagnan claramente fijó su mirada en Jubei.

“Esa persona es Jubei. Bueno está bien. Yo soy Charles d’Artagnan. Si tú dices ser realmente Yagyuu Jubei, entonces, ¡tengo que tomar tu vida!”

Diciendo eso, agarró la gran espada Claymore que llevaba.

La punta de Claymore apuntó directamente a la garganta de Jubei.

*¡Clang!* se escuchó un sonido de traqueteo.

“Yukimura-sama.”

“Ten cuidado. Esta tipa, es una Samurái.”

 

3

“¿Samurái?”

Ante las palabras de Yukimura, Muneakira y Jubei pusieron un rostro sospechoso.

“Samurái, una persona extranjera……”

“Correcto. Básicamente, son japonesas. Pero en el caso de esta tipa, ella había estado en Japón en el pasado. En ese momento muy probablemente…”

Yukimura dijo hasta ahí. El aspecto de d’Artagnan cambió.

“E-Eso es innecesario, ¡no lo digas!”

“Un golpe de suerte.”

Ante el intercambio de esas dos, Jubei y Muneakira renunciaron ya que no sabían a lo que se refería.

“¿¿¿???”

“No lo sé bien. Pero esta persona, de pronto hizo el contrato.”

“¿Ehh? ¿Con quién? Onii-chan es nuestro General ¿cierto?”

Sin embargo, al decir ‘General’, d’Artagnan mostró sorpresa.

“Qué, ¿acaso él es su General? Qué ridículo. Carece de confianza, es absurdo, incluso es más pequeño que yo, no importa cómo o dónde se mire……”

“No digas esas cosas terribles, por favor.”

Había algo que Muneakira quería decir.

“Entonces…”

D’Artagnan volteó a verla.

“¿Quién es tu General?”

Yukimura habló. La expresión de d’Artagnan se puso rígida.

Yukimura continuó.

“Ya entiendo. Solo una persona podría serlo, ese es Tokugawa Yoshihiko.”

“¿¡Ehh!?”

Muneakira elevó la voz con sorpresa.

“Tokugawa…… Yoshihiko, ¿quién es? Onii-chan.”

Solamente Jubei era la única que no podía leer la atmósfera.

“Oh, ya veo. Jubei todavía no sabe mucho de esta escuela. Yoshihiko-sama… Tokugawa Yoshihiko es…”

Al querer dar una breve descripción, Muneakira suprimió sus complejas emociones revividas hacia Yoshihiko.

“Tokugawa… Yoshihiko-sama…”

Era un amigo de la infancia de Muneakira mayor. Y en sentido habitual, también es su señor.

Las últimas palabras que Muneakira intercambió con Yoshihiko fueron en último año de primaria.

Con dos años más de edad Yohihiko ya estaba en la secundaria. En ese momento Muneakira no podía ir a la escuela del monte Fuji, pero de vez en cuando iba a reunirse con Yoshihiko al palacio, en el castillo Edo.

Aparentemente le enseñaba kenjutsu, era el más joven de los mentores de Muneakira.

Pero de pronto Yoshihiko, al igual que su padre, Muneyoshi, le enseñó los secretos del kenjutsu.

Para su maestro, él era un discípulo diferente, desde que le comenzó a enseñar los secretos comenzó a respetar realmente a Yoshihiko.

En esos momentos, aunque Muneakira quería practicar, era feliz simplemente por reunirse con Yoshihiko, aunue también era divertido entrenar.

Esos días…

Decir que iría a la escuela bajo el monte Fuji era un anhelo, pero ya no habían conversado desde entonces.

Quisiera ver y hablar con Yoshihiko-sama. Quiero que me explique. Pero…

Era como si se hubiera formado una pared invisible entre ellos dos. Parecía como si quisiera deshacerse de vasallos como Muneakira, o eso le parecía.

“… ¡no digas ese nombre!”

Ante el grito de d’Artagnan, Muneakira fue traído de vuelta.

“Con que eso significa. Tu General es Yoshihiko. Firmaste un compromiso con Yoshihiko como pareja, es eso.”

Yukimura agregó sal a la herida. Y mostró una sonrisa irónica.

D’Artagnan se ruborizó y tenía una mirada sombría.

“¡No! No, ciertamente soy la Samurái de Yoshihiko pero, nos comprometimos, hace un tiempo. D-Digo esto no porque mi cuerpo y mente sean gobernados por Yoshihiko. Lo hice de voluntad.”

Las palabras de d’Artagnan aparentemente eran contradictorias.

D’Artagnan también pertenece al consejo estudiantil.

『Ordéneme, Générale. Voy a seguir todas sus instrucciones. 』

Esa era su obediencia.

Al ser ordenada, quería seguir sus instrucciones, ese era el intenso deseo en la mente de d’Artagnan.

Viendo a través del vapor, Yoshihiko se rio.

『Parece que no te gusta. Bueno, supongo que no es un gran problema. Debido a que mi hermana Sen falló, no pretendo mover a más tropas del consejo estudiantil. Pero será fácil para ti, vamos, será como romper huevos con un martillo, hey, eso también va contra mi estética. 』

『Cualquier cosa, permítame hacerlo. Générale, Yoshihiko. 』

Diciendo eso, d’Artagnan solo sonrió.

『Dojo Yagyuu.』

『¿Yagyuu…?』

『Los chicos que están ahí, quiero confiar en ellos. Supongo que no me interesan tanto. Pero… Yagyuu Jubei, estoy interesado en esa persona. Por eso, quiero que la traigas aquí. Ah, mantenla con vida. Pero no me importa su integridad corporal. ¿Serás capaz de hacer eso Nia? 』

Entonces las pupilas de Yoshihiko parecían arder, d’Artagnan podía sentir la euforia, solo respondió de manera corta.

『Como sea su voluntad, Générale, ¡Yoshihiko! 』

…… al recordarlo, no sabía por qué sentía algo.

Pero tenía una sensación estimulante como cuando está cara a cara con Yoshihiko, incluso ahora, recordó su orden, la sensación de bienestar cada que recuerda sus órdenes, no es nada difícil ordenarle a la mente de d’Artagnan.

Pero, fue Yukimura quien le hizo reaccionar.

“Lo sabía. Fue correcto lo que dije. El General y la Samurái se vuelven uno solo, una pareja, de ahí es donde deriva la capacidad de esa promesa.”

“General, Samurái…… Y, el contrato.”

Muneakira sintió que encontró el sentido tras las palabras de Yukimura.

Entonces, d’Artagnan y Yoshihiko-sama… ¿se besaron?

“Se besaron. ¡Con ese presidente del consejo estudiantil!”

Rompiendo la atmósfera, quien dijo eso fue Jubei. Entonces d’Artagnan,

“¡Pero qué dices! ¡Todavía no hemos hecho algo así! Mis labios y los de Yoshihiko……”

Ante d’Artagnan quien se estaba sonrojando más y más, Yukimura dijo,

“Con que no se besaron. Entonces la promesa del General, puede que varíe el proceso con cada General. Un beso…”

D’Artagnan movió la cabeza.

“¡No hay tal cosa! Solo……”

Una vez más Muneakira se quedó mirando a las cuatro.

“qué pasa. Esta es Yagyuu Jubei. La que derrotó a Senhime y Hanzo. Pero si solo se trata de una idiota.”

Lo dijo de manera provocativa.

“¡Hm! No digas idiota, idiota. No me digas idiota—”

Jubei también se enojó.

Pero d’Artagnan tenía un rostro fresco.

“Los niños sí que son estúpidos… oh, una lancera. Supongo que será una buena oponente.”

Movió la punta de su espada,

“Eh, ¿Beta-san?”

“Matabei-san—”

Matabei sin inmutarse dijo,

“… por mí está bien, seré tu adversaria.”

 

4

D’Artagnan y Matabei, las dos estaban cara a cara en el dojo.

El duelo comenzó. En los duelos entre Samuráis no existen palabras de inicio como “¡comiencen!” o algo así.

O ganan, o pierden todo.

Hasta que la ganadora encaje su espada, no dejarán de combatir.

D’Artagnan llevaba las Claymore en ambas manos. Matabei sostenía su lanza.

Pero estaban en la sala de entrenamiento del dojo Yagyuu, era una desventaja para la lanza.

Cuando se mueva, existe la posibilidad de que choque contra la pared. El techo tampoco es alto, las vigas están a la vista.

Sin embargo, las claymore de d’Artagnan tienen un buen tamaño para los lugares estrechos.

Una sola espada medía alrededor de un metro, a eso añadido la longitud del brazo. Se volverían unos cuatro metros usando ambas espadas, era comparable favorablemente con la lanza.

Si hay una batalla entre una lanza y una claymore en un dojo de poca amplitud, el factor decisivo es el espacio.

Así que tal vez…

Este duelo, se determinará en un solo momento.

Muneakira estaba intuitivo.

“Voy.”

Matabei sostenía la lanza de la parte inferior.

El ataque principal de las claymore era perforar. Eso es lo que su posición hacía pensar.

Debido a que su espada es occidental, el peso es demasiado así que la tenía en la parte de abajo. Ambas estaban listas, esperando en posición de combate.

Preparadas para hacerle frente a su enemiga con un solo movimiento, decidiendo el momento.

D’Artagnan tenía ambas manos abiertas con sus espadas, de pie y como si invitara a Matabei.

Una katana es muy diferente de una claymore.

Por otra parte, qué clase de movimiento haría con las dos espadas. Ni siquiera Matabei podría perderse el más mínimo movimiento de d’Artagnan, ambas se devoraban con la mirada.

“Si no vienes, iré yo.”

D’Artagnan se puso ligeramente en cuclillas y dijo. Sus rodillas se doblaron ligeramente y saltó.

“¡Haa!”

Y la figura de d’Artagnan, desapareció.

“¡Eso es!”

Muneakira se quedó mirando, d’Artagnan bajó la espada y giró rápidamente alrededor de Matabei.

Claramente le estaba dándole una oportunidad a Matabei. Como si la invitara. La parte posterior de su vestido estaba descubierta, se veía su blanca piel.

“… ¡!”

Pero, Matabei no cayó en la tentación. Bajó la lanza casi hasta la mitad de su altura y dio un paso. Efectivamente, d’Artagnan utilizó el impulso de la rotación, balanceó la claymore en su mano izquierda.

Todavía podía ver la espalda de d’Artagnan. Por así decirlo fue un ataque al revés.

“¡Matabei!”

Yukimura involuntariamente levantó la voz. Pero, Matabei colisionó su lanza contra su espada.

Era grande, las espadas occidentales eran pesadas y tenían un gran poder destructivo.

Las espadas japonesas tienen una gran fuerza de corte y velocidad, pero no tienen un poder destructivo tan amplio.

Después de que la lanza reciba el ataque, existe una posibilidad de que la lanza sea destruida.

“¡Todavía no!”

Cuando d’Artagnan dijo esas palabras, su cuerpo no solo se quedó ahí, giró aún más. Como su mano izquierda estaba al revés, acorde a la rotación ahora atacó con su mano derecha.

La espada en su mano derecha, iba directo a perforar el pecho de Matabei.

Y, en ese momento, cambió.

“… ¡nh!”

En un abrir y cerrar de ojos, estaba al lado derecho de Matabei.

D’Artagnan ya no estaba adelante. Además, desde el punto de vista de Matabei, su cuerpo estaba girando en sentido anti horario.

En el momento en que giró hacia donde estaba, la tuvo directamente en frente, pero luego cambió hacia la izquierda cuando cruzó miradas con Matabei. Y d’Artagnan nuevamente cambió a la derecha.

“¡Cuidado Matabei!”

“¡Kyaaaaa!”

Yukimura gritó en el momento en que Jubei gritó, la mano derecha de d’Artagnan se dirigió la garganta de Matabei.

“¡¡Uu!!”

… a este paso…

*¡Kin!* junto con un sonido metálico, una wakizashi27 voló y desvió la órbita de la claymore.

“Muneakira… tú……”

“Onii-chan.”

Yukimura alzó la mirada. Muneakira estaba de pie. Llevaba la funda de una wakizashi en la mano izquierda.

“De qué se trata esto.”

D’Artagnan dirigió su mirada hacia Muneakira.

Pero Muneakira no retrocedió.

“El duelo está decidido. En este dojo no están permitidos más ataques de los necesarios.”

“Absurdo. Esto no es un juego. En un duelo se apuesta la vida y la muerte. El perdedor le otorga su vida al ganador. En este caso, la vida de Gotou Matabei, es mía. Si no, puedo preguntarle a esa persona.”

D’Artagnan se quedó mirándola, Matabei dejó caer la lanza.

“… sin duda alguna. He perdido.”

“¡Beta-san!”

Jubei levantó la voz antes de que Yukimura hablara.

“Beta-san perdió, pero por qué. Beta-san, eres muy fuerte.”

“Umm. En velocidad, Matabei y esa d’Artagnan están igualadas. Tenía esa velocidad impresionante a pesar de estar empuñando unas espadas tan grandes.”

D’Artagnan manipuló de manera muy rápida las grandes espafas claymore, con una gran fuerza de rotación.

Hablando de esa fuerza de rotación, ese ataque se parecía mucho al que utilizó Hattori Hanzo la vez anterior.

El ataque de Hanzo, disparó innumerables cuchillas como meteoritos cuando giró, considerando una conexión entre esos dos movimientos, el de d’Artagnan es como si manejara las dos claymore como un péndulo, mientras contrarresta el peso, puede golpear con el doble de fuerza al oponente acelerando su velocidad de rotación.

Lo más importante en ese momento, era que ese ataque tenía una rotación continua. Una vez que deja de girar, el peso de claymore es como si volviera a la normalidad.

Asimismo mientras que esté girando con el contrapeso y no caiga al suelo, puede manipular libremente a claymore en medio de la rotación.

Y sobre esas dos claymore, su posición de combate podría decirse que es como un reloj a las nueve con quince minutos. Básicamente, si invirtiera su posición no crearía ese efecto de contrapeso, por lo cual las claymore se detendrían. Entonces, ¿por qué Matabei perdió contra d’Artagnan?

“Pudo tratarse de la lanza. Si hubieras usado tu mano derecha en el mango habrías tenido su mano izquierda frente a ti, uh.”

“Sí-sí.”

“Pudiste haber dado una estocada al frente. Aunque en el momento de la colisión, al haberla empujado nuevamente se habría puesto a tu izquierda.”

“Con que así es.”

Como si tuviera una lanza entre sus manos, Jubei imitó los movimientos de una lanza en el aire.

“Lo cual ella habría aprovechado. Y se hubiera colocado en tu lado derecho tal y como lo hizo.”

“Eh… ah.”

Jubei también entendió.

“Pudiste haber movido la lanza al frente y a tu izquierda. Pero se habría dirigido hacia su derecha, y de igual manera habría quedado justo frente a ti.”

Dijo Muneakira.

Tal era la precisión de d’Artagnan.

“La lanza requiere usarse con dos manos, desde que la vi, supe que sería un duelo aventajado para mis claymore.”

D’Artagnan se rio. Y Muneakira apartó el corte de la claymore.

“No pretendo perder el tiempo en un duelo uno a uno, es decir, tú no eres mi oponente. Sin embargo, si así lo quieres puedo clavar una claymore en tu pecho.”

“No es necesario que lo digas…”

“Este duelo, ¡Jubei quiere hacerlo!”

Interrumpió a Muneakira.

“Jubei, tú,”

“No dejaré que Onii-chan y Beta-san sean los únicos que luchen. Jubei, ¡va a vencer a esta tipa!”

“E-Espera Jubei. Estás hablando de d’Artagnan…”

“Bien. Yagyuu Jubei. ¡Acepto tus palabras!”

“Sí. ¡Lo haré!”

5

“Onii-chan, ¡bésame!”

“¿¡Haa!?”

Frente a d’Artagnan, Jubei se lo dijo a Muneakira.

“La venganza de Beta-san, ¡Jubei la cumplirá! Así que Onii-chan, ayúdame, ¡quiero transformarme en la Jubei fuerte!”

“Eso, lo entiendo pero…”

Alrededor de ellos estaba Yukimura y Matabei, además también d’Artagnan.

“¡Hey Muneakira! De prisa, ¡rápido!”

Yukimura le dijo también. Luego continuó con una cara seria.

“Matabei fue derrotada, la victoria la tiene esa d’Artagnan, solo queda Jubei. ¡No seas tímido!”

“¡Ukiki—!”

Diciendo eso abrió su abanico.

“E-Entiendo… Jubei.”

“Onii-chan.”

Jubei levantó la cara y cerró los ojos. Sus mejillas se habían sonrojado.

Sus brillantes labios eran de color rosa, por detrás estaban unos dientes color blanco puro que se veían por su boca entreabierta.

Sin darse cuenta, sus manos se pusieron detrás de él. Sus pechos estaban contra él, parecían bastante acentuados…

Jubei… después de todo es muy linda, ah… pero,

Ambos se estaban mirando a los ojos. Aquí, en la sal de entrenamiento del dojo. Donde el ambiente romántico es nulo.

“¡Nhh!”

Muneakira también cerró sus ojos.

Sus caras estaban cerca, nariz con nariz mientras que sus labios estaban entrelazados.

Frotó su nariz haciéndole cosquillas mientras que sus labios se mezclaban.

“Nh…”

Los labios de Jubei eran como flores, los labios de Muneakira encajan perfectamente… este sin lugar a dudas, era un beso.

Sentía la elasticidad de sus labios, sentía su humedad.

“¡Q-Qué están haciendo! ¡En un momento como este, nh!”

Viendo el beso de los dos, d’Artagnan levantó la voz. Su rostro estaba enrojecido.

“Mira si no sabes. Kiss. Beso. Un beso.”

Yukimura irrumpió.

“¡Eso lo puedo ver! Pero por qué, hacer tal cosa antes de un duelo, ¿acaso tratan de burlarse de mí?”

“No es que se estén burlando, esta es la relación de Muneakira y Jubei como General y Samurái. Además, es un poco irregular, ya que tienen que intercambiar un beso para su contraro, o eso es lo que creo.”

Ahora Yukimura también tenía el rostro un poco rojo.

D’Artgnan,

“Un beso para el contrato, pero, tal cosa… ¿es cierto? Entonces tú también, necesitas de un beso de Muneakira para el contrato.”

D’Artagnan parecía una tonta sin saber a dónde mirar.

“¡Ah! ¡Qué pasa con esos ojos! ¡No! Muneakira y yo… besarnos, ¡n-no! Un beso largo…… ¡podría hacerlo en cualquier momento! Eso, ¡e-en cualquier momento! Pero, ¡no tengo la fuerza suficiente para tal cosa!”

“¡Ukiki—!”

Sasuke descubrió sus dientes como si hablara por los sentimientos de su ama.

Y al mismo tiempo.

“Fuaa, ha.”

El largo beso de Jubei y Muneakira finalmente terminó. Ambos separaron sus labios. Ambos se estaban mirando el uno al otro con la cara sonrojada.

“Onii-chan, besarte, se siente biennn.”

Las pupilas de Jubei también parecían decir eso.

“Oh, espera, eso me alegra…… ¿e-eh? A-ah… Jubei, tú, ¿por qué sigues igual?”

“O… Onii-chan, Jubei… no se transformó, ¿verdad?”

“Se quedó igual. Esa Jubei, no. Esa Jubei no apareció…”

『Si le haces algo más a mi cuerpo…… ¡te mataré! 』

Habría sido golpeado en el momento en el que despertara. No, tal vez.

“Pero qué, ¡no se transformó!”

Yukimura también se sorprendió.

“Qué hacemos… a este paso, lo sabía.”

¡Yo…!

Muneakira se quedó ahí, pero,

“Jubei. ¡Va a pelear!”

Jubei se ofreció y se puso frente a d’Artagnan. Desenvainando la espada.

“¡Jubei! Imposible, ¡con ese cuerpo!”

“Onii-chan, observa bien. Tal vez no haya cambiado. Pero Jubei es… ¡Yagyuu Jubei!”

Al decir eso, Jubei se lo dijo alegremente a Muneakira y le sonrió.

“Ahora que has desenvainado tu espada no puedes dar vuelta atrás.”

D’Artagnan también se rio, temeraria.

“Que un beso te haga más fuerte. Absurdo. Como sea, eres mi enemigo, hagámoslo. Observa bien—”

Tenía la espada en la mano.

“Ah, Jubei… Yukimura, ¿por qué razón no se transformó Jubei? Debió haberlo hecho con el beso.”

“Mhh. Es inesperado pero tal vez falte algo. Tú… ¿has hecho algo aparte de besar a Jubei?”

“¿Algo más que un beso… eh?”

El corazón de Muneakira palpitó.

Eh… algo más que un beso, será… no, ciertamente la abracé en el baño, y estábamos desnudos, ¿¡esperaaaaaaa!?

“¡Lo hiciste! ¡Idiota!”

Yukimura puso un rostro enojado pero a la vez sonrojado, Muneakira también.

“¡N-No! No lo hice, ¡no lo hice! Eso, si se trata de algo más…… entonces, en el baño…”

“¿En el baño? Eso… aah, ¡no lo entiendo!”

Yukimura negó con la cabeza. Miró a Muneakira.

“Las condiciones de la transformación, no, posiblemente se ha gastado la condición del beso, algo más…”

“¿Qué?”

“Será, para convertirse necesita estar en riesgo su vida.”

“Su vida…… ¡Jubei…!”

 

“¡Taaa! ¡Yaa—!”

La espada de Jubei golpeó a d’Artagnan.

Justo en el centro, la empujó, fue extraordinario. Su velocidad era impecable. Muneakira solo la había entrenado un poco, pero ha llegado hasta tal punto, simplemente es asombrosa.

Pero aun así, solo era kenpo. No era válido para un duelo real.

Era un duelo desesperado. Por otro lado, la esgrima occidental tiene reglas diferentes.

“Este nivel.”

D’Artagnan ni siquiera movía demasiado las manos.

Solo daba un mínimo de pasos para recibir los golpes de Jubei.

Estaba observando.

Con el fin de medir las habilidades de Jubeis, d’Artagnan se dedicó a observar.

Qué pasa con esta tipa. Es un poco mejor que una amateur. Ciertamente su habilidad es considerable. Pero, no tiene nada qué ver conmigo.

“¡Jubeii!”

D’Artagnan puso fuerza en la empuñadura de su espada.

“¡Eh, iii!”

El cuerpo de Jubei iba hacia ella.

Se defendió de manera inversa y desvió el ataque hacia arriba. El torso de Jubei quedó abierto.

Aquí.

Utilizando la rotación de la claymore, fácilmente cortó el cuerpo de Jubei, haciendo que la sangre se derramara.

Pero, fue desalentador.

Después, siguen estos chicos en mi camino. Puedo matar a todos, pero la más problemática sería la lancera.

El cuerpo de d’Artagnan se movió inconscientemente mientras pensaba eso.

“Fuu.”

Las piernas de Jubei se desplomaron.

“¡Kyaa!”

Jubei se puso sobre una rodilla.

Debido a eso su cuello quedó expuesto. La punta de la claymore apuntó hacia el cuello de Jubei.

“¡Jubei!”

Pero esta vez la wakizashi de Muneakira no lo hizo a tiempo.

En el cuello de Jubei, d’Artagnan balanceó la claymore hacia abajo.

“¡Ah…!”

Jubei inclinó su cuello.

Debido a que se movió, el golpe fue directo a su cervical. Haciéndole perder la consciencia en un instante.

Jubei, pareció haberse vuelto una muñeca de trapo.

“Este duelo, lo he ganado.”

D’Artagnan dijo eso y agarró ligeramente los hombros de Jubei.

“¿Qué vas a hacer?”

Ante la pregunta de Muneakira,

“Ya lo dije, su vida, voy a tomarla. Gané el duelo. Pero no soy egoísta con la vida de esta chica. Arrancaré su vientre cuando esté consciente.”

D’Artagnan puso una sonrisa refrescante.

“Sin embargo…”

Continuó.

“En Francia, hay una herramienta de ejecución llamada guillotina. No te preocupes. No le causará tanto dolor, le quitaré su vida humanitariamente, bueno, pensaré un poco antes de decidirlo.”

Diciendo eso con Jubei en la espalda, comenzó a caminar.

“¡Espera! ¡Qué……!”

D’Artagnan estaba a punto de salir del dojo y Muneakira refutó.

“En tu país, ¿rompen sus promesas? También esa lancera, fracasó al igual que Yagyuu Jubei. Todos ustedes morirán tarde que temprano. Pero, mientras sigan respirando, quiero agradecerles por este momento.”

“No dejaré que te lleves a Jubei. Eso es despiadado y cobarde. Jubei es mi hermana, ¡mi amiga! Ver al asesino frente a tus ojos, permitir que le priven de la vida a un compañero, ¡no hay algo como eso en este país!”

Muneakira expresó.

“Muneakira, tú…”

Yukimura murmuró, Matabei puso una posición de combate con su lanza.

“Ya veo. Te entiendo.”

Yukimura de manera enérgica también abrió su gran abanico.

Al ver a esa enemiga tan inesperada, pensó que sería derrotada por d’Artagnan. Así que pensó me daría por vencida, o perdería. Yo todavía, ¡no he perdido…!

“Yukimura… Matabei-san.”

Muneakira se puso en posición de combate y desenvainó la espada.

No la dejaré pasar. Absolutamente no permitiré que se lleve a Jubei… no esa no es la razón. Aunque hubiera una razón, no voy a defraudar a Jubei, ¡yo…!

En respuesta al asedio de los tres, d’Artagnan suspiró.

“Qué fastidio.”

Pero se puso a pensar.

Si tan solo fue una persona, pero son tres. En ese caso…

Cuando puso su mano en el uniforme de Jubei, d’Artagnan sintió un hormigueo.

La piel desnuda de Jubei se reveló rápidamente.

“¡Uaa! Q-Qué…”

Volteando hacia atrás, el cabello rojo se derramó.

Noventa centímetros de pecho también, en medio de ellos dos había mechones que se elevaban hacia su rostro.

Bajo su busto quedó al descubierto sus costillas, d’Artagnan dirigió la punta de su claymore hacia ese lugar.

“Ahora mismo esa niña va a morir. Pero no me importa. Ustedes todavía pueden elegir.”

La punta de la claymore picó su blanca piel.

Empujó, cuando la sangre emergió, la retrajo.

“¡D-Detente! ¡Entiendo!”

“Si lo entiendes entonces apártate de mi camino.”

“Espera, espera por favor ¡A mí! Llévame en lugar de Jubei. Eso estaría bien. Aunque sea asesinado en este momento. ¡Deja a Jubei!”

Muneakira lo dijo y se puso sobre una rodilla.

Cuando se puso frente a la espada, Muneakira colocó una mano en el suelo e inclinó profundamente su cabeza.

“¡Muneakira!”

Yukimura gritó con sorpresa.

“Detente—no te postres ante ella—”

Pero Muneakira sacudió la cabeza.

“Esto es todo lo que yo puedo hacer por ahora. Pero, aun así, ¡lo haré!”

Diciendo eso, Muneakira puso la frente en el suelo.

D’Artagnan lo miró.

“Qué con esa farsa. Es demasiado tarde como para disculparse. Quítate de ahí. Si no lo haces te pisotearé.”

Las botas de d’Artagnan se aproximaron a la cabeza de Muneakira.

“¡Detente Muneakira! ¡Las samurái están dispuestas a morir peleando! No seas miserable, ¡sobrevive!”

Yukimura gritó. Pero Muneakira, sacudió la cabeza

“No. No quiero sobrevivir. Quiero ayudar a Jubei solamente.”

La cabeza de Muneakira, finalmente fue pisoteada por la bota de d’Artagnan.

“Uu…”

“¡Muneakira!”

Las uñas de Muneakira se clavaron en su propia mano pisoteada.

El yo de ahora, no puede vencer a d’Artagnan. No puedo recuperar a Jubei por medio de mi espada…. Ahora… no puedo hacer nada…

“Eres lamentable.”

Una voz sonó desde lo alto.

En ese momento, cuando d’Artagnan estaba a punto de patear la cabeza de Muneakira, abrió la boca.

“Solo denigras el nombre de un samurái. Esto es realmente deplorable.”

“… no es así.”

“¿Qué no es así?”

Con la nariz contra el suelo, Muneakira miró el suelo.

“Un samurái… no trata a la ligera la vida. Ni su propia vida, ni la de sus compañeros, piensa con cuidado. Para eso, no importa perder el valor. Por eso, lo descarto.”

“Descartas algo que incluso no puedes ni obtener.”

“Puede que no. Pero… no tiraré su vida.”

Guhh, levantó su cabeza. Y Muneakira miró hacia arriba, su línea de visión se cruzó con la de d’Artagnan.

“¡Muneakira…!”

Yukimura, no podía culpar a Muneakira. Matabei también, había estado observando.

“Ukii……”

“… ya veo. Así es como es.”

D’Artagnan dijo entre dientes.

Es muy fácil matar a esta persona, pero aquellas dos sufrirían después de que muriera. Les sería imposible despedirse, incluso yo tendría una herida bastante grande, pero,

D’Artagnan quitó su pie.

“Eh.”

Muneakira levantó la cabeza. La punta de la claymore señaló hacia abajo.

“Esta niña, Yagyuu Jubei fue mi oponente. Por lo tanto debo mostrarle gratitud. Mañana, esperaré. Si intentas recuperarla, serás mi oponente.”

Sin decir mucho, retiró la claymore, y su silueta comenzó a irse.

“Está bien. Esas palabras…”

“Eso es todo. Las cosas son como dije.”

Diciendo eso, d’Artagnan salió de la sala de entrenamiento. Llevándose a Jubei que perdió el conocimiento.

 

6

“Bien hecho, Muneakira. Te estuve observando.”

“Sísí, supongo.”

Dijo Muneakira. Tal vez porque la tensión de hace un momento se había resuelto, se rio un poco, pero con la boca apretada.

“Pero, d’Artagnan se llevó a Jubei. No es como si estuviera feliz.”

“Ya veo. El resultado no fue muy diferente.”

Dijo Yukimura.

“En ese momento, de no ser por ti, los tres nos hubiéramos enfrentado a esa mujer. Supongo que está bien, un solo sacrificio, todo sea para recuperar a Jubei. En el peor de los casos, esa mujer habría matado a Jubei primero, supongo que fue una idea astuta. De No haber sido así, también nos habría aniquilado.”

Al decir que habría matado a Jubei primero, Muneakira se puso azul.

Es así. Desde el momento en que ganó el duelo, d’Artagnan pudo haber matado a Jubei en cualquier momento.

Eso pensó, parecía temeroso de su propia imprudencia.

“Hay que cumplir la promesa con esa mujer, no hay nada que se pueda hacer. No podías hacerlo con tu espada, Muneakira, ¡sabías a lo que te lanzabas! ¡Increíble! Tenías una estrategia, qué inesperado.”

“No podía hacer nada con mi cuerpo. Después de todo, fue solo suerte.”

“No, pareces atraer la buena suerte. Tú, eres poco confiable, lamentable, únicamente un hombre descarado.”

“Cómo es que dices tantos adjetivos con el mismo significado…”

“Realmente eres un General, fuiste inesperadamente bendecido con eso. Por lo menos…”

Yukimura estaba sin palabras. Matabei detrás, asintió ligeramente con la cabeza.

“Por lo menos apuesta en ello. Eso es por lo que nosotras hemos venido aquí.”

“¿Eh? Ustedes, encontraron a Jubei, y vinieron para asegurarse de las cosas.”

“También es cierto. Pero el objetivo más importante es…”

Cuando se lo dijo a Muneakira, su cara se puso roja.

“Q-Quiero un beso, ¡Muneakira!”

 

“Por eso, por qué… tuve que entrar al baño.”

“Después de todas estas cosas, ¡tenías que limpiarte! ¡Además tenías que lavarte los dientes!”

“Ah. O quizás también deberías usar enjuague bucal.”

“Eso… no importa, está bien. P-Pero,”

Yukimura, Matabei y Muneakira habían entrado al baño envueltos en un yukata.

Por supuesto, Muneakira entró por separado.

“En verdad vas a hacerlo, ese…”

Dijo que lo haría, Yukimura dijo que lo haría, ese beso.

“Quiero hacerme más fuerte, inesperadamente es la forma de atar lazos con el General.”

“Por lo tanto,”

“¡N-No es eso! L-Lo haría con cualquier persona. Pero bueno, eres la primera persona a la que vi. Por eso…”

“Pero, hacer ese tipo de cosa para ser más fuerte, de alguna manera…… ¿no te estarías traicionando a sí misma? Ese tipo de cosas… se deben hacer con la persona que te gusta, sabes. O-O por lo menos con quien te interese.”

“¡Pero qué estás diciendo! ¡Tú…! ¡I-Idiota! En serio, ¡qué tipo tan insensible!”

Con el rostro sonrojado, Yukimura apartó la mirada.

Entonces Matabei abrió la boca.

“Yukimura-sama está tratando de hacerse más fuerte, no creo que esté tratando de hacer una promesa con Muneakira-sama. Realmente es solo que una persona como Muneakira-sama puede servirle.”

“Servirle… ¿yo? ¿Yukimura y yo……?”

“¡C-Cállate! Solo es porque me eres de utilidad… e-es por conveniencia. Claramente yo soy más superior a ti como estratega, también como artista marcial…… c-como sea, esto es para ayudar a Jubei.”

“Jubei… por supuesto. Quiero ayudarla. No, quiero salvarla. Le echaré una mano. Para eso……”

“Por supuesto. La vida de un compañero vale lo mismo que tu propia vida, ¿dijiste algo así no es cierto?”

“Sí, supongo.”

“Escucha una cosa. Jubei ha sido tomada, si yo fuera tú, trataría de salvarla. La salvaría desesperadamente.”

Su expresión era tranquila, con su habitual autoconfianza, Yukimura no ocultaba ansiedad. Su línea de visión vagó por el lugar.

Muneakira, agarró la mano de Yukimura.

“¡Hey! Q-Qué diablos…”

Sorprendida, Yukimura estuvo a punto de zafar su mano, pero Muneakira la apretó.

“Qué esperamos. Yukimura al igual que Jubei es una compañera muy importante. Por supuesto, Matabei-san lo es también.”

Ante las palabras de Muneakira, Yukimura se sonrojó y agitó la cabeza.

“Yo y Jubei, es un poco repugnante que lo digas. Bueno, está bien. ¡Te lo digo! Tú y yo no somos iguales. Tú eres el General, yo soy la Samurái.”

“Sí. Lo entiendo.”

Mientras lo entiendas, está bien…… e-entonces, pronto…”

“Ah, pronto… sí.”

Ambos se sonrojaron. Matabei detrás de ellos también.

“Nh, eh…”

Aquí es la escena… donde yo como hombre, debo besarla…

De manera inesperada, Jubei apareció en la mente de Muneakira, se desconcertó.

Esto es engañar… no lo es. Esto… Jubei y yo, se supone que somos hermano y hermana, Yukimura y Matabei también, amigas……

“¡Hey! ¡En qué estás pensando!”

“Ah, l-lo siento.”

“Entonces, cómo,”

“Eh, eso,”

“Los ojos… deberían estar cerrados. O quizás, abiertos……”

“Eso… cualquiera de las dos formas está bien.”

Cuando Muneakira dijo,

“¡No quiero escuchar eso tan común! Cómo es que para ti, me veo… más linda. Cuando te besan, las chicas deben tener los ojos cerrados, o abiertos…”

“Eh, ah… más linda, dices…… e-eso sería… ya sé, después de todo sería mejor con los ojos cerrados, creo.”

Uwaa, realmente dije tal cosa, Yukimura. Solo somos compañeros……

“¡Wa! ¿Yukimura…?”

Al verla, Yukimura ligeramente levantó la cara con los ojos cerrados.

Sus mejillas estaban sonrojadas. Parecía no agradarle, tenía el ceño fruncido. Sus labios ligeramente pálidos parecían pétalos color rosa.

“R-Rápido, no… prolongues el sufrimiento.”

Cuando cerró los ojos, su aliento fue casi visible.

“No, creo que deberías respirar normalmente.”

“C-Como sea, ¡date prisa!”

“E-Entiendo.”

Muneakira acercó su cara.

Pronto, sintió los latidos de su corazón acelerarse, estaba escuchando los latidos de Yukimura.

Eh…

Realmente los escuchaba.

Toku, toku, toku, toku… ese era el sonido del corazón de Yukimura. Pero a pesar de que no lo tocaba, lo sentía. Entre más escuchaba, más fuerte se hacía.

Yukimura, así que…

Estaban casi nariz con nariz.

Las pestañas de Yukimura eran sorprendentemente largas, su frente amplia, la cual reflejaba la iluminación de la habitación.

Su piel blanca era tan delicada como la de un bebé, incluso su aroma. Tenía un aroma dulce, similar a la leche. Ese era el olor de Yukimura.

“Yukimura…… lo haré.”

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“… ¡!…”

Parecían negarse los dos. Parecía como si hubiese escuchado algo. Pero Yukimura solo se tragó sus palabras, esperando los labios de Muneakira. Tomando finalmente sus labios…

“Uuu.”

En ese momento…… débilmente separó sus labios.

Un fuerte sonido hizo eco en la puerta del dojo.

“… qué. Imposible, ¡otra vez…!”

Comité disciplinario, o d’Artagnan, ¿quién habría tocado?

Cuando Muneakira levantó el rostro, se echó a correr hacia la entrada con su espada. En ese momento, Matabei agarró su lanza. Yukimura…

“Mu-Muneakira, ¡hey—!”

 

7

En la puerta de la entrada, estaba una persona de pie.

“¿Hanzo…? ¡Hattori…!”

Era Hattori Hanzo.

Sin embargo estaba toda sucia, su cuerpo estaba completamente rasguñado.

Además su uniforme estaba desgarrada, hecho pedazos, casi por completo en su ropa interior.

“Hanzo, ¿qué pasó? Qué demonios…”

Cuando Muneakira estiró su mano para tocarla, Hanzo se desplomó en los brazos de Muneakira. Muneakira de inmediato la recogió.

“E-Esa mujer… ¡es Hanzo…!”

Finalmente Yukimura llegó.

“Hanzo, resiste, ¡Hanzo!”

“Yagyuu   Muneakira…”

Hanzo abrió su boca.

“Sí. Soy yo. Muneakira. ¿Qué pasó? Esta apariencia,”

“Hime-sama…… Senhime-sama,”

“¿Senhime-sama?”

Cuando Muneakira preguntó, agarró con fuerza las manos de Hanzo. Sin embargo, su fuerza se había ido, no tenía fuerza.

Y desde sus ojos, las lágrimas se derramaron.

“Senhime-sama, ayúdala. Senhime-sama está en el castillo del consejo estudiantil, fue encarcelada. En este estado… de alguna manera, escapé……”

Diciendo solo eso, Hanzo cerró los ojos.

“¡H-Hey! Hanzo, ¡Hanzooo!”

 

“Hanzo, de alguna manera está bien.”

“S-Sí. Tiene muchas cortadas, pero en realidad todos son de poca profundidad, está bien. Logro llegar hasta aquí de alguna manera, así que está cansada, pero… bueno, en realidad está bien.”

Mientras Yukimura decía, se encogió de hombros.

La Hanzo caída, poco a poco iba despertando.

Parecía estar bien, pero primero deberían tratar de que limpiara su cuerpo antes de que les contara los detalles, por lo que iban a prestarle el baño.

Por ello, Hanzo tomó un baño, ahora Muneakira y las tres estaban en la mesa de la casa.

“Entonces déjame preguntarte. ¿Por qué viniste aquí?”

Dijo Yukimura.

Su beso quedó completamente arruinado, estaba decepcionada.

“S-Sí. La verdad es… que esto sucedió porque fallamos en intentar conquistar el dojo Yagyuu, por eso, a Senhime-sama y a mí nos han recluido.”

“Las han recluido… como castigo.”

“Sí. Así es aparentemente, de hecho, Senhime ha sido confinada en una prisión y no puede salir.”

“¡Una prisión! Esa Senhime…”

Muneakira también se sorprendió.

Todo eso porque había fallado una vez, y eso que Senhime es una princesa del shogunato Tokugawa.

El orgullo de Senhime no puede tolerar esa humillación.

“Sin embargo el tuyo, parece haber sido más doloroso.”

Cuando Yukimura dijo, Hanzo puso una mueca de dolor. Incluso sus dedos estaban temblando.

“Y-Yo, realmente no importo. No importa… que tan sucia esté, esto no es nada…”

“Eso……”

Imposible…

El aire dentro de la habitación de alguna manera se puso más tenso.

“Sí. Se me dictaron tres días de castigo. Tuve que limpiar a fondo la sala del consejo estudiantil y su bodega, pulir las armas y las armaduras, y…”

“Por eso estás así de sucia, ese tipo de cosas…”

Haa—, suspiró con alivio.

“Entonces. ¿Qué pasó con Senhime?”

En nombre de Muneakira, Yukimura preguntó.

“Sí. Sehime-sama ya no es la vicepresidenta del consejo estudiantil, se le ha despojado de su posición.”

“No puede ser, fue desterrada.”

Hanzó negó con la cabeza.

“Eso todavía… Matsudaira Takamori-sama está a la espera de cumplir su promesa.”

“Matsudaria… dices.”

Muneakira estaba desconcertado.

Matsudaira Takamori, por supuesto que Muneakira lo conocía.

Era el secretario del consejo estudiantil. Estaba por encima de muchas personas. Era del tipo ayudante leal, era algo como el mayordomo de Yoshihiko Tokugawa.

Debido a eso, Muneakira había estado en contacto directo. Sin embargo, daba la impresión de ser un administrador experto.

“Eso no es bueno. El clan Tokugawa se está rompiendo.”

Dijo Yukimura y continuó.

“Bueno, Matsudaira también es algo como un líder del clan, un vasallo de la casa Tokugawa. Me imagino que Senhime tiene un muy mal aspecto.”

Su expresión facial cambió.

“¡T-Tal cosa!”

“Así es. A ti, no te debió gustar que Senhime fuera capturada por Takamori.”

“¡Eso es…!”

Ante las palabras de Yukimura, Hanzo se puso roja.

“Eh… eso, ehm……”

Muneakira también se puso rojo y bajó la mirada.

“… entiendo.”

Las mejillas de Matabei también se pusieron ligeramente rojas.

“Senhime es una Samurái. Y Takamori un General.”

Con las palabras de Yukimura se rompió un poco el silencio. Hanzo se impresionó. Y Muneakira.

“E-Espera. Eso…”

Senhime-sama originalmente no fue una mujer… era un espadachín y señor de guerra pero no un samurái. Entonces…

Muneakira pensó en ello.

En ese momento, a pesar de esa casualidad, Senhime…

La besó.

Es decir, el General Muneakira besó a la Samurái Senhime, así que se da por sentado que firmaron una promesa. Por otra parte, el contrato de Senhime con Takamori……

“¡Hey Muneakira! En qué diablos piensas. Pareces ido.”

“¡Ah! S-Sí…”

A su lado Muneakira dijo esa respuesta moviendo la cabeza.

Hanzo continuó vacilante.

“Takamori-sama es un caballero implacable. Recibe y acepta las órdenes de Yoshihiko-sama sin dudar. Pero, Senhime-sama no piensa de esta manera. No haría una promesa con quien no sintiera sentimientos verdaderos.”

A la vez, escupió.

“Yoshihiko-sama lo sabe. Eso…”

Dijo Muneakira. Yoshihiko en lo absoluto le quitaría su título.

“Yoshihiko debió darse cuenta. No, más bien Yoshihiko está tratando de usar eso. Para su propia, dominación de Japón.”

 

8

“Yo…”

Quien abrió la boca fue Hanzo.

“Siempre, creí que el consejo estudiantil hacia lo correcto. Yoshihiko-sama es un talentoso presidente, conducía la escuela correctamente, aspiraba a ser un gran general japonés en el futuro. Al final, mi comité disciplinario también es inútil. Ya lo había pensado, pero creí que era diferente.”

Tras las palaras de Hanzo, Yukimura permanecía atenta.

“Sí. Justo ahora la escuela, debido a la represión del consejo estudiantil se siente un misterioso viento. Nuestro comité disciplinario está hasta arriba en la lista de ser derrocado, los estudiantes que han sido detenidos fueron entregados al comité ejecutivo, pero, no han regresado a la escuela, nadie.”

“Pero qué, eso es…”

“Sí… aparentemente fueron suspendidos según el reglamento en materia de sanciones, pero todos, han desaparecido. Al salir de la escuela… ni siquiera han vuelto a casa. Yo, cuando lo supe, me asusté… qué había estado haciendo hasta ahora. Esta expiación, ¡cómo……!”

Diciendo eso, los ojos de Hanzo se estremecieron.

El puño de Muneakira también estaba temblando por el impulso.

Los estudiantes… han desaparecido. Había oído rumores de tortura y expulsión, esto es, ¡demasiado…!

“Eso lo entiendo. Parece que la suerte está con nosotros. Para rescatar a Jubei, junto con el consejo estudiantil, finalmente derrotaremos al shogunato.”

Ante las palabras de Yukimura, en este momento todos asintieron.

“No importa el consejo estudiantil, el enemigo es Yoshihiko Tokugawa, no hay que contenerse.”

El consejo estudiantil…… se supone que también debería revelarse contra Yoshihiko-sama. La casa Yagyuu, ¡tampoco ha perdido…!

“Lo haré. ¡Lo haré con ese fin……! Ah.”

Así que, ahora lo que se necesita es… ¡un beso!

Cuando pensó en ello, una vez más su rostro se puso rojo. También Yukimura, no solo Muneakira, también Matabei, la única para quien esto era irrelevante era Hanzo.

“No, noo…”

“U-Umm.”

“……”

Una vez más se centraron en ello.

De pronto, el aire parecía de concreto, se volvió pesado.

El corazón de Muneakira estaba latiendo con tanta fuerza que casi se podría escuchar el sonido pulsante. El sudor envolvió la palma de su mano y la limpiaba con frecuencia en su rodilla.

“No, noo.”

Estaba diciendo las mismas palabras.

“Así que… después de todo, Yukimura, ah, no, esa cosa, pero, es decir, ehh…”

Se sentía demasiado caliente como para hablar, además estaba sudando.

Uaaa, por qué…… ¡tengo que decidirme! P-Pero

“¡Nhh!… está bien Muneakira. Aún con el contrato yo soy la estratega. Yo estoy al mando, soy superior. Seguiré tus órdenes en caso de emergencia.”

Fue Yukimura.

En un intento por suavizar la atmósfera, abrió la boca.

“Eso… sí. No hay problema alguno.”

Muneakira dijo sus sentimientos.

“Entonces está bien. Estaré bajo tu mando. El General utiliza sus palabras para ordenarle a la fuerza a su Samurái.”

“Exigir… eh. Eso va en mi contra… ¡ua!”

Bang, un impacto lo golpeó. El mango del gran abanico de Yukimura le golpeó en la cabeza.

“¡Por eso! Tú y yo estamos en las mismas condiciones. ¡En una relación igualitaria! ¡Solo dame tus órdenes!”

“¡E-Entendido! ¡Entiendo!… No es como si pudiera ordenarle a cualquiera. Así que la promesa… también la firmaré, tiene sentido, entonces así lo haré. Solo por eso.”

“Ya lo entendí, Bueno, la mayor parte del tiempo te trato como mi sirviente. Supongo que estaremos a mano……”

Chyuu.

“… ha, ¿ah? ¿¡J-Justo ahora, qué…!?”

Yukimura tenía una temblorosa voz con los ojos abiertos. Muneakira estaba frente a ella.

“No, qué dices, es un… beso.”

Tras sus palabras, Yukimura inconscientemente cerró sus ojos, luego Muneakira, la besó.

“Pero qué……”

Yukimura tembló. Además sus ojos parecían molestos, también parecía llorar. Luego con sus dedos tocó sus labios.

“Ah, ehm, ¡por eso! Es solo que hay un poco de tensión, pero, está bien en esta posición, es mejor terminarlo rápido… ¿no?”

Pero, Yukimura miró hacia abajo temblando.

“Pero, esta posición… bueno, yo…”

Esa expresión.

Parecía llorar, enojada, sonrojada… temblorosa…

“Mi primer beso, sabes…… ¡¡i-idiotaaaaaaaaa!!”

“¡Uaaaaaaaah!”

Levantó la cara y al mismo tiempo el gran abanico bailó en el aire, el cuerpo de Muneakira también bailó en el aire.

“¡Ukiki—!”

 

“¡O-Ouchhh! Por qué lo hiciste.”

Cerca de 30 minutos después del beso.

Muneakira fue golpeado dos veces por el gran abanico de Yukimura.

“Hmm. No parece haber ningún cambio en particular. Por lo tanto puedo seguir golpeando tu cabeza.”

Parecía tratar sus sentimientos con indiferencia.

“¡No trates una cosa así! Nh, pero, creo que está bien. De pronto te has vuelto una Yukimura obediente, de alguna manera, es extraño.”

“¡Quién es extraño! Bueno, supongo que está bien. Si piensas que voy a decir cosas como ‘¡te quiero Muneakira!’ o algo así, posiblemente tengas un problema. Ah, nuestra relación no es como tal. Solo…”

“Entiendo. Matabei-san, ¿qué sucede?”

Tras la pregunta de Muneakira, Matabei respondió.

“En particular… no parece un cambio tan brusco.”

Pero cuando Matabei lo dijo sus orejas estaban rojas. Además su rodilla en el suelo mostraba que tenía inquietud.

“Así es. Estaba preocupada, este tipo de cosas me causan un poco de ansiedad. Pero,”

“……”

“U-Umm.”

“No, bueno. Todos nos dimos cuenta.”

Muneakira se rio.

“Ukiki—ii”

“¿¡Uwaa!?”

¿Por qué Sasuke le saltó a Muneakira en la cara? A pesar de que estaba ahí haciendo alboroto, solo había estado sonriendo como todos.

Yukimura ligeramente se echó a reír, viendo a Muneakira.

Sus mejillas estaban rojas. Sus ojos bien abiertos y el ceño fruncido.

Por qué. Por qué pienso en esto tan honestamente. Yo… yo, de pronto el cuerpo de Muneakira luce inesperadamente deslumbrante, caliente… incluso fresco y húmedo. ¿Esta es, la fuerza de una Samurái? Pero ahora… Muneakira… Muneakira parece más… ¡n-no…!

Kyuu, de pronto cayó su línea de visión.

Yukimura salió tranquilamente de la habitación, Matabei y los demás por alguna razón no lo notaron de inmediato

“¿Uki?”


25.- Générale: Quiere decir ‘General’ en francés.

26.- Ohitsu: Es un tazón donde se sirve el arroz, vean: http://www.maki-web.co.jp/files/bgeditor/img/ohitsu.jpg

27.- Wakizashi: Es una espada japonesa corta, mide unos 30 centímetros.

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