Mar, Trajes de Baño y Espadas Japonesas

Créditos:
Traducción Jap-Esp: Trihexa
Corrección: Trihexa

1

“Por qué. Por qué estoy en un lugar como este……”

Yukimura dijo sorprendida mirando al cielo.

El cielo era azul. Era de un ligero azul que se difuminaba a blanco, en él flotaban unas finas nubes. El cielo emanaba una gran calidez.

Podía sentirse la cálida brisa de la marea.

Ahí en el mar, floraban las olas blancas……

“Por qué…”

“¡Uki—!”

Incluso Sasuke estaba desanimado en su hombro. Y, ahí,13.jpg

“¡Yahuu! ¡Yukki, vamoooos!”

Agarrando la mano de Yukimura, Jubei empezó a correr.

“¡E-Espera! Espera, todavía…… ¡aaaah!”

Ambas salieron corriendo por la arena. Yukimura trataba de zafarse de la mano de Jubei y cayeron.

El cabello rojo de Jubei y el cabello negro de Yukimura eran como un sendero.

Al otro lado de la blanca arena de la playa, se extendía el cielo azul hasta el horizonte.

Era una de las propiedades de la familia Tokugawa al sur. Es decir, una playa privada.

Quien comenzó a decir que fueran a la playa fue, Senhime.

“¿También recurrió a usar la fuerza de esa tal Kanetsugu? Ah, este dojo ya se ha visto muy afectado, ¿no chicos? No caerían nada mal unas vacaciones de verano, ¡verdad!”

Un terrible salto de lógica. Pero tentativamente conveniente.

“Qué, ¿va a nadar? Esa enana.”

Bajo una sombrilla, Senhime elevó ligeramente su cara, estaba acostada en una silla.

Traía un micro bikini de color negro muy justo en su cuerpo, la mayor parte de su deslumbrante piel blanca estaba expuesta.

“Ah, no importa.”

Estaba junto a Hanzo. Llevaba un bikini con una delgada falda encima. Los pechos de Hanzo sobresalían mucho con el atuendo que llevaba. Además, su silueta también estaba muy bien formada.

Jubei llevaba un traje del mismo color rojo que su cabello.

Y hablando de Yukimura,

“Esto es inesperado, todavía no he calentado… ¡uaah!”

Llevaba el traje de baño blanco de la escuela.

*¡Splash splash!* Llegó a la orilla. Sus piernas fueron golpeadas por el agua que iba de retorno. Sus piernas se resbalaron y cayó con la cara en la arena.

“¡Kyaaaa!”

Las voces de ambas gritaron al unísono. Al mismo tiempo, se produjo drásticamente una ola que la embistió hasta el mar.

“¡No te tomes el agua!”

Yukimura frunció el ceño. Jubei solo se rio.

“Lo siento Yukki. Pero, ¡hey!”

*¡Splash!* le echó agua.

“¡De qué te ríes, toma—!”

Yukimura comenzó a moverse. Ambas inmediatamente terminaron con el cabello mojado.

“Hahaha Yukki, estás llena de entusiasmo.”

“Tú, ¡idiota!”

Ahora ambas se reían.

“¡Heey! Ya está lista la comidaa!”

Esa era la voz de Muneakira. Junto a Matabei, llevaban una gran canasta de comida. Parece que las tareas de cocina y limpieza, son el papel de Muneakira.

“¡Es Onii-chan! Yukki, ¡vamos!”

De nuevo la tomó de la mano, sacándola del agua para correr.

“¡H-Hey! N-No es que no sepa nadar. No vayas a decir… ¡aaah!”

Volviendo de nuevo a la playa, Jubei se sentó en la arena.

Luego Yukimura también lo hizo.

“Parece que se divertían nadando, Jubei, Yukimura…”

Dijo eso Muneakira, quien llevaba un bóxer como traje de baño.

Jubei y Yukimura. Ambas con el cabello húmedo estaban sentadas, ahí en la arena con sus trajes de baño mojados al igual que su piel. El agua había formado una mancha en la arena.

“¿Qué pasa Onii-chan?”

Dijo eso Jubei, cuando lo hizo la parte de en medio de su pecho sobresalió del traje de baño y sus pechos podían verse un poco de fuera del traje de baño. Muneakira en seguida apartó los ojos y se ruborizó un poco.

“¡En qué estás pensando pervertido!”

“Pero qué dices. ¡Y-Yo no…!”

Aunque trató de excusarse, se ruborizó más. Aun así, estaba muy cerca de sus húmedos trajes de baño.

Qué sensación tan erótica…… ¡no, no!

Trató de no pensar en ello.

Pero no podía dejar de ver su voluptuoso cuerpo.

“Es tu hermana mejor. Eso es muy extraño. Ya lleva tiempo viviendo contigo. Compórtate.”

“En medio de Yukimura y él estaba Jubei.

“¡El traje de baño de Onii-chan es lindo!”

Ya en otro tema, hablando sobre trajes de baño.

“No… no creo que sea así.”

Al decir eso, miró hacia Matabei que estaba atrás.

Si hablamos de Matabei, siempre lleva una tanga. Llevaba su pecho cubierto con vendas al igual que su entrepierna.

“Eso no es un… traje de baño, creo.”

Jubei sonrió irónicamente hacia ella.

“Con eso está bien si entras al agua. Se secará muy rápido.”

Ese podría ser un punto a favor en cuanto al traje de Matabei.

“Qué. A dónde miras Muneakira. Mira a Sen.”

Senhime agresivamente infló su pecho con confianza. Un bikini negro pegado a su piel aún seca. También era muy atractiva.

“Hime-sama, eso…”

Entonces, Senhime y Jubei tendrían la puntuación perfecta, pero Hanzo hacía una sutil diferencia con su atractivo. Las gafas le daban un puntaje alto junto con su traje de baño.

“Yukki, siempre estás igual.”

Dijo Jubei. El traje de baño blanco de Yukimura era normal. Pero,

“Todas ustedes tienen el mismo aspecto, de cierto modo este es diferente, se logra distinguir muy bien.”

Yukimura dijo eso meneando su cabello mojado. Su amplia frente reflejaba la luz solar.

“Eh, con que es así.”

Jubei respondió y Muneakira se sorprendió.

“Así es. No es que porque vaya a entrar al mar deje de usar mi ropa de todos los días. Pero solo el diseño es el mismo, el material de este traje de baño es diferente al que uso siempre.”

“… aunque es el mismo diseño. Pero se ve bien.”

El rostro de Muneakira se vio sorprendido.

“Me puedo mover fácilmente, es algo sencillo pero muy bueno.”

Sin importarle, Yukimura extendió el pecho.

Entonces Senhime también se unió. Yukimura,

“Este traje de baño está destinado para nadar. Incluso puedo jugar y no se ve nada. Así que sus trajes de baño son… muy transparen…”

La voz de Yukimura se volvió un poco temblorosa luego de voltear a ver sus propios pechos. Al parecer Jubei se dio cuenta de ello.

“Yukki, se transparenta—…”

Cuando elevó la voz, todos se dieron cuenta.

El traje de baño de Yukimura mostraba en el fondo un color rosa ligero.

Debido a que estaba mojado y pegado, eran capaces de ver su piel en el interior. En la parte de en medio de sus pechos, podía verse una saliente suave y de color escarlata.

“Yukimura, eso…”

06

En el momento en que Muneakira iba a decir,

“¡K-Kyaaaaaaaah!”

Por toda la playa privada resonó un grito que dejó a todos con el tímpano dañado.

“Espera…… ¡gefuu!”

Muneakira trató de acercarse involuntariamente.

“¡I-Iyaaaaaaaaaah!”

Yukimura le dio un recto derecho. De repente Muneakira solo parecía ver estrellas encima de él.

“¡Y-Yukki!”

“Yukimura-sama.”

Inmediatamente le hablaron Jubei y Matabei, pero al fin recuperó la calma.

“¡I-I-Idiotaa! Y-Yo, yo……”

Diciendo eso con voz temblorosa, sus mejillas se tiñeron de un rojo brillante.

 

Se les había dado una habitación por parte de la familia Tokugawa, para así pasar el resto del día en ella.

 

2

“¡Por eso! Tal cosa, ¿quieren engañarme a mí, Naoe Kanetsugu? ¡Absurdo! ¡Es absurdo!”

Tocándose la mandíbula con el dorso de su mano, Kanetsugu miraba a Senhime en la playa.

Su apariencia era, un vestido de color negro. Debajo de ella, su suave y blanca piel color vainilla destacaba.

Su escote estaba bastante abierto, su blusa era de color blanca con encaje en las mangas y hombros. Llevaba una cinta blanca de encaje que acomodaba su cabello. Calcetines hasta la rodilla y unos zapatos de tacón negro.

Como sea que se viera, parecía un vestido de sirvienta.

“E-Esta falda, ¿no es demasiado corta? Con eso mi ropa interior… ¡no-no! Esto es demasiado descarado para las mujeres, esto mancha su castidad, es una bestia. Yagyuu Muneakira, ¡desgraciado! ¡No te perdonaré!”

Era igual a la ropa que usaba Hattori Hanzo.

Para encargarse de Senhime, decidió infiltrarse al lugar donde se quedarían.

“Fufufu, mi infiltración fue perfecta. No voy a huir, no puedo perdonar que tenga este harem de samuráis.”

Pareciera que Kanetsugu no estaba familiarizada con vestirse como sirvienta.

Hanzo sirve para el comité de moral pública. Gracias a ello es que el dojo Yagyuu pudo conseguir quedarse en este lugar.

“Pero aun así me sorprendió que esa Yukimura estuviera en el dojo Yagyuu, al parecer se encuentra con la facción Toyotomi. Aprovecharé esta oportunidad para borrar el resentimiento de los viejos tiempos.”

Parecía que Kanetsugu cargaba con un gran rencor personal.

De esa manera Kanetsugu cerró el puño mirando a la playa.

“¡Tú la de ahí! ¡Ayúdame a acomodar la cama de esta habitación!”

Una voz se escuchó desde el interior de la habitación.

“¡Ah, s-sí! ¡Ya voy!”

La noche se acercaba. Entonces tenía que limpiar la habitación privada de todos, acomodar la cama, limpiar los cubiertos, ventanas, hasta que la comida esté preparada.

El trabajo de una sirvienta no es nada fácil.

“E-Esto es demasiado atareado, ¡no voy a tener tiempo de encargarme de todos ellooooos!”

Parecía que sus cálculos habían salido mal.

“Haa, haa, haa… p-por fin terminé. Ahora que lo pienso, ¡ya es media noche! ¡E-Esto…!”

Al terminar de trabajar, quedó libre por el resto de la noche. Tenía la orden de atacar a Muneakira y las demás, así que en un instante la atmósfera en Kanetsugu cambió.

Pero aunque se haya desocupado de sus tareas, debido a que todas las sirvientas estaban a cargo de Senhime, tendrían que atenderla si requería su ayuda sin importar el momento de la noche.

“¡Por eso no me gusta la gente así! ¡Son como celebridades! ¡Santo cielo…!”

Diciendo eso con ira, puso las manos en su cintura.

Las habitaciones donde estaban los futones eran de color blanco. Eran grandes con solo un futón en ellas. Incluso podrías tener miedo de estar solo en una de ellas.

Pero tenía la suerte de que todas las sirvientas estaban por la residencia.

“Fuaa… qué cansancio. He estado en pie desde la mañana… fuuu.”

Esas palabras fueron bien escuchadas por el lugar. Junto con su respiración durmiente.

“¡¡…!!”

*¡Kacha!* de pronto saltó y se talló los ojos.

“¡Q-Q-Qué estoy haciendo! Esto, no puedo dormir sin siquiera cepillarme los dientes o cambiarme de ropa… no, ¡no! Es un precioso tiempo libre, tengo que obtener información acerca de todos ellos. Tengo que poner una trampa, ¡tengo que poner en marcha mi plan!”

De pronto se puso de pie.

Sacó su gran martillo que estaba escondido entre los futones apilados. O bueno… lo intentó.

“¡Sí! ¡A-a-kyaaaa!”

Tiró con fuerza para poder sacar el gran martillo que estaba entre los futones. Y, al sacarlo Kanetsugu quedó enterrada bajo la pila de futones que se derrumbó.

“U-Uhnn, ¡iyaaaaaaah!”

 

“Por el momento, no debo preocuparme por Senhime-sama. Pero, por qué Senhime-sama está con él, ese impuro Muneakira… en serio que descarado.”

Quejándose, Kanetsugu comenzó a caminar por el pasillo.

Al final, se rindió en sacar el gran martillo de entre los futones. Además, destacaría mucho si camina con un martillo gigante por aquí. No puede permitirse eso cuando se ha disfrazado tan bien de sirvienta.

Eso es. Es mejor seguir actuando disfrazada como hasta ahora. En primer lugar tengo que recoger información. Así estaré más cerca de mi victoria, ¡eso es!

La habitación de Senhime estaba separada de la demás. Las chicas kunoichi del comité disciplinario se encuentran en una habitación al frente. Pero con su apariencia de ahora, cualquiera pensaría que pertenece al clan Hattori.

Siguiendo por esa habitación de las kunoichi, Hanzo se supone que debería estar en otra habitación con Senhime.

Eso es… un poco problemático. Senhime-sama, tendré que llevarla por la fuerza…

Ahora que no puede utilizar su gran martillo, era mejor evitar la lucha.

Una vez que Kanetsugu pasó la habitación de Senhime,

“Entonces, el secreto de Muneakira…”

Entonces, cuando se dio la vuelta sobre sus talones,

“Aah, ¡una sirvienta!”

De repente sintió algo detrás. Alguien había agarrado su cuerpo y la abrazó.

“Ki…… ¿¡kyaaaa!?”

Le había tocado los pechos, así que involuntariamente gritó y volteó hacia atrás.

“¡L-Lo siento! Pero es que eres tan linda.”

Quien estaba ahí era Jubei. Había terminado de bañarse y llevaba un yukata.

“¡T-Tú! De repente me abrazas y me tocas el pecho, qué te sucede… ¿e-eh? ¿Linda… dices?”

Y-Yo soy, linda, dices……

De pronto las mejillas de Kanetsugu se sonrojaron. Y la voluntad que tenía se relajó.

“Sí, muy linda. Ese uniforme de sirvienta…… a Jubei también le gustaría llevar uno.”

“¿Te gusta… la ropa de sirvienta? Bueno, de todas maneras yo…”

Kanetsugu dijo algo decepcionada.

“Pero eres una sirvienta muy linda. ¿Verdad?”

Jubei dijo eso con una agradable sonrisa.

“Yo… linda…”

Estaba sonrojada. Su corazón palpitaba fuerte. Kanetsugu comenzó a sudar.

Qué chica tan agradable. Ese Muneakira y la facción Toyotomi, esta chica, Yagyuu Jubei, es bastante linda… ¡n-no!

“¡Nh! Nhh… entonces está bien…”

Tratando se suprimir sus emociones, Kanetsugu se giró, apartándose un poco de Jubei, pero,

¡N-No está…! Es cierto. El martillo se me quedó donde estaba la pila de futones—

La impaciente Kanetsugu se dio cuenta de que estaba desarmada.

Iba decidida a recopilar un poco de información, pero se topó cuerpo a cuerpo con Jubei.

… pero se ve que también está desarmada. No es tan malo después de todo.

Se sintió aliviada. Pero Jubei,

“Ehh… ¿acaso venías con Jubei? ¿Sirvienta-san?”

Se acercó a su cara, mirándola fijamente.

Por supuesto, Kanetsugu y Jubei se habían topado en la tienda. No sería raro que recordara su cara.

“¡N-No! Solo fue por error… ¡un error! Yo, s-solo soy una sirvienta……”

Kanetsugu desesperadamente se excusó. Incluso era visible su sudor.

“Fuu—cierto, así es. Por cierto… ¿mesa de pingpong?”

“¿¡Eh? ¡E-eh! ¡Mesa de ping pong!”

En ese momento la jaló del brazo.

“Eh, espe…ra… ¿¡por qué una mesa de ping pong…!?”

“Quiero decir, las aguas termales siempre tienen una zona de juegos. ¡Así que Jubei está buscando una mesa de ping pong!”

“N-No, eso… ping pong, ¡yo…!”

Se la llevó arrastrando hasta el patio.

Hasta que por fin llegaron a la mesa de ping pong.

“Entonces, ¡aquí voy! ¡Sirvienta-san!”

“Kya, eso… entiendo—”

 

Jubei fue muy buena en cuanto a sus reflejos motores, además de que jugó a su manera. Sin embargo Kanetsugu también destacó con su fuerza y habilidad.

 

“Q-Qué cansada…”

Después de que todo terminó, comenzó a caminar por el patio.

“¡Nos vemos Sirvienta-san! Fue muy divertido. ¡Volvamos a jugar otro día!”

Jubei se despidió agitándole la mano enérgicamente, con una sonrisa y sin rastro de fatiga.

“Qué le sucede, duele…”

 

3

Kanetsugu finalmente salió de la sala de juegos e iba caminando por el pasillo, pero había una figura delante de ella. Así que de pronto se escondió entre las sombras.

Esa es… ¡Gotou Matabei…! ¡También está aquí reunida!

Inmediatamente trató de reunir información. Escondida detrás de un poste.

Llevaba su ropa de siempre, con su pecho blanco expuesto. Su delgada y corta ropa. También llevaba su lanza en la mano. Y, una bolsa de tela en la otra.

“Quizás lo que lleva dentro de esa bolsa… de casualidad, será un documento importante…… ¿algún documento relevante para la facción Toyotomi?”

Con cuidado Kanetsugu siguió a Matabei.

Mientras que la seguía, Matabei se fue a la parte trasera. Entrando a un lugar donde solo las sirvientas tenían acceso.

“Por qué, un lugar como este…”

Mientras Kanetsugu sospechaba más, llegó a la sala de lavado. Estaban las lavadoras y secadoras, solo estaba mirándolas.

Kanetsugu de pronto se ocultó a toda prisa. Luego escuchó algo en voz baja,

¿Qué pasa…?

Matabei puso la lanza a un lado, abrió la tapa de la lavadora y empezó a poner la ropa. El contenido de esa bolsa era ropa sucia.

Luego de poner la ropa en la lavadora, la encendió a toda velocidad.

Ahí, Matabei se puso frente a la lavadora, viendo fijamente como la ropa daba vueltas y vueltas.

“… ¿qué está haciendo…?”

Mientras se preguntaba qué hacía, Matabei seguía frente a la lavadora, como si estuviera en éxtasis. Sus mejillas estaban sonrojadas y sus ojos un poco humedecidos.

“Snif… snif…”

Se escuchaba ligeramente sus inhalaciones.

Está oliendo, ¿qué está oliendo…?

Aunque no había presionado la ropa contra su nariz, aun así inhalaba imaginando el olor.

Después sacó algo de la bolsa, era un traje de baño blanco. La cara de Matabei e volvió brillante.

Mientras parpadeaba rápidamente, su nariz tenía ligeros espasmos. Tenía una mirada feliz y sus mejillas eran de un color rosa brillante.

¿E-Eso es de… Yukimura?

Parecía ser el traje de baño de la escuela… el traje utilizado por Yukimura. De mala gana, también lo puso en la lavadora.

Luego, de nuevo sacó otra cosa de la bolsa, era aparentemente el traje de baño de Jubei. Su reacción fue similar a la de antes. Matabei emitía fuertes sonidos desde su nariz, luego abrió la lavadora y lo echó en ella.

Está, disfrutando de lavar… o algo así…

Parecía en extremo feliz.

Matabei se encargaba de lavar la ropa en el dojo Yagyuu. Pero también es responsable de otras tareas en el hogar, no solo de lavar.

Hacía cosas básicas, pero Matabei se encarga principalmente de cuidar de Yukimura y sus pertenencias.

Con eso hecho, colocó la bolsa a un lado y comenzó a quitarse su ropa.

Eh… ¿¡eeeh…!?

Después de pulsar el interruptor para detener el ciclo de lavado, abrió la tapa.

Luego de quitarse la ropa también la lanzó a la lavadora. Pero no parecía interesada en ese olor.

Su blanco pecho quedó expuesto.

Sus pechos rebotaron con un sonido de boing. Así que los pechos desnudos de Matabei quedaron al descubierto.

Sus pechos, posiblemente eran más grandes que los de Jubei y Senhime. Debido al desarrollo de sus pectorales, sus pechos tenían una forma perfectamente esférica. Además de su punta rosada.

E-Eh… ¿por qué… son tan grandes?

Solo pudo quedarse mirando involuntariamente. De pronto se tapó la boca con su mano y sus mejillas se ruborizaron.

Permaneciendo en silencio, puso las manos en su cintura.

La figura desnuda de Matabei estaba observando fijamente la lavadora. Aún de espaldas, podía verse su esbelta espalda donde se marcaba su columna vertebral.

Kanetsugu no pudo resistirse a verla.

¿P-Por qué? ¿Por, qué? ¿¿¿Por qué tuvo que quitarse la ropa…??? ¿¿¿No se supone que uno lava la ropa estando vestido?? No entiendo, no entiendo… ¡¡¡no entiendo!!!

Matabei movía su trasero al ritmo de la lavadora. La lavadora seguía con su vórtice, formando olas y espuma…

Solo continuaba viéndola con interés.

“Me gusta…”

Dijo.

“… qué bien se ve.”

Parecía como si Matabei estuviera en un sueño.

Lavar ropa sucia. Le gustaba mucho, junto con ver como la lavadora hacía su trabajo.

Sin embargo no sentía nada al respecto con su ropa.

En el dojo Yagyuu, también lava la ropa de Muneakira.

Sin embargo, no es adecuado lavar la ropa interior junto con la otra ropa, tiene que esperar.

Pero para Matabei esto era felicidad pura, no podía dejar pasar oportunidades así.

Esta es la razón, por la que ella decide lavar la ropa. El mirar a Matabei lavando, desnuda, le causó un gran shock.

Pero qué te sucede, Gotou Matabei…

*Gata*… una de las cajas en el patio se movió e hizo ruido.

“… ¡ah!”

“Quién es.”

Matabei inmediatamente tomó su lanza.

Cuando sintió la sed de sangre, inconscientemente Kanetsugu escondió la cabeza.

“Ah… uh…”

Pero pudo ver las manos de Kanetsugu. Cuando comenzó a correr, Matabei se acercó a las sombras con su lanza.

“¡Espera!”

Inmediatamente Matabei la persiguió. Estaba desnuda con solo la lanza.

“¡P-Pero qué hacee…! ¡Sus pechos! ¡Se mueven mucho!”

Kanetsugu no llevaba su martillo, así que no podía combatir. No había salida.

A Matabei no le importaba, solo perseguía a Kanetsugu. Su larga cola de caballo se movía de derecha a izquierda.

“… ¡fuu!”

*Byu*, pero Matabei utilizó su lanza para impulsarse. Saltando y mirando desde el aire a Kanetsugu escapar.

Sin duda alguna las zancadas de Kanetsugu eran pequeñas comparadas a las de Matabei. Su rango de alcance era más grande.

A-A este paso…… ¡es inevitable!

Kanetsugu corría por el pasillo que llevaba a una terraza en la parte externa. Desaceleró un poco a propósito.

Por supuesto, detrás de ella iba Matabei casi volando.

“Uuh… ¡kyaaaa!”

Pies. Torso. Cuelo. De pronto aceleró a toda velocidad.

“¿Qué?”

Incluso Matabei se sorprendió.

La terraza tenía una barandilla, la cual daba directo a un pantano en medio del bosque. Por supuesto, era el segundo piso.

Matabei esperaba que Kanetsugu se detuviera en la terraza. Y así contraatacar.

Matabei ya se había preparado para entrar en combate.

Pero Kanetsugu no se detuvo en la terraza.

“¡Kyaaaaaa!”

Pateó la barandilla de la terraza y voló por el aire.

“¡…!”

Cuando Matabei se inclinó para ver debajo de la barandilla, Kanetsugu desapareció en la oscuridad.

*Hyuu*… el viento soplaba por la terraza. Matabei inesperadamente, se volteó a ver para darse cuenta que no estaba vestida. Se volvió loca por seguir a Kanetsugu que no se dio cuenta.

“Haa, ¡ah…!”

De inmediato sintió vergüenza y se puso en cuclillas.

Estaba rodeada de un bosque, su cuerpo desnudo era pequeño a comparación.

 

4

“Ha, haa, haa, haa… ¡qué terrible…!”

Después de ser perseguida por Matabei, regresó a la terraza unos 30 minutos más tarde.

Kanetsugu se quitó el lodo y la hierba, también estaba cubierta por insectos y tierra.

A pesar de que saltó sin pensarlo, aunque hubiese traído el martillo, la mejor opción por ahora era escapar de Matabei.

A penas y logró aterrizar en los árboles usándolos como amortiguadores. No sufrió ninguna lesión grave más que rasguños.

“La lanza de esa Matabei, me sorprendió. Yo Kanetsugu, tendré que tomar venganza después.”

Kanetsugu dijo esas palabras. Y se quedó mirando al frente.

Era el lugar donde se encontraba la habitación de Senhime, se encontraba en un jardín privado.

Con eso, acercándose a la habitación, pudo escuchar algo.

“… fu, así déjalo.”

“Sí, Hime-sama.”

Se escucharon esas voces.

Un poco alejado de la habitación, estaba una bañera construida dentro de una sala de un perímetro de unos 3×3.

No tenía techo, pero las paredes eran muy altas. Para quienes se bañaban ahí podían ver libremente los árboles en el cielo, un muy buen paisaje para un baño al aire libre. Por supuesto, en él estaban Hanzo y Senhime.

Senhime estaba sumergida con las piernas completamente estiradas. Hanzo estaba sentada en el borde de la bañera.

A la izquierda estaban las shuriken de Hanzo, junto con su vestido, así que actualmente estaba completamente desnuda.

¡E-E-E-Esto es…!

Kanetsugu estaba oculta entre los arbustos del jardín. Debido al vapor elevándose de la bañera junto con el viento, la cálida humedad llegó hasta Kanetsugu.

Aparte de Hanzo y Senhime, ninguna otra kunoichi estaba ahí.

Por favor Senhime-sama, convénzase de volver al recinto principal del consejo estudiantil, no puede volver a esa casa Yagyuu.

Kanetsugu tenía las manos en la cintura.

“Realmente se siente bien. Hanzo, tú también entra.”

Senhime le dijo. Entonces Hanzo,

“Pero……”

Ante su petición se sonrojó. Pero Senhime,

“¿Acaso no escuchaste? Entra, Hanzo.”

Hanzo asintió con un pequeño movimiento de cabeza.

“C-Con permiso.”

*Splash*… Hanzo se sumergió junto con el agradable sonido al agua caliente. En ese momento,

“Vamos. ¡Si no Sen va a tener que castigarte!”

Senhime lanzó a Hanzo al agua con su pierna. El cuerpo de Hanzo cayó al agua.

“¡Kyah!”

*Splash*. Se sumergió por completo. Después Hanzo levantó la cara. Su cara estaba empapada junto con su cabello.

“Q-Qué mala, Hime-sama.”

Hanzo dijo eso mientras se limpiaba el agua caliente de la cara.

“Bajaste la guardia. Una shinobi debe estar preparada en cualquier momento, no olvides eso”

“Sí. Lo siento.”

Naturalmente, la culpa fue totalmente de Senhime. Pero aun así Hanzo se disculpó.

“Fufu, no vuelvas a bajar la guardia—”

Al decir eso, Senhime le levantó el cabello y la sumergió en el agua caliente.

“¡Hime-saama!”

Hundió la cabeza de Hanzo en el agua. Con sus cuerpos enredados, salpicaron un montón de agua caliente.

“¡Cof! Cof… ¡n-no juegue así…!”

Hanzo tosió y Senhime se rio.

“Está bien. ¿Qué pasa Hanzo? Eres el juguete de Sen, ¿no?”

“Yo… s-sí.”

Hanzo asintió y se sonrojó ligeramente.

“¡Entonces! Tienes que estar conmigo, ¿verdad? Hanzo es la escolta de Sen, ¿no?”

“S-Sí. Mis disculpas.”

Hanzo bajó la cabeza a toda prisa.

Hanzo era sumisa frente a Senhime, pero comanda al clan kunoichi del comité disciplinario, quien fue temido por estar a la caza de la facción Toyotomi.

“Fufufu, vamos, tienes otra oportunidad.”

Senhime abrazó a Hanzo.

“Ah, Hime-sama…”

Los labios de Hanzo se pusieron rojos debido al vapor.

Q-Q…Qué, eso, ¡eso es…….!

Estaba confundida.

Mientras miraba desde los arbustos, Kanetsugu se sonrojó. Con solo mirar, su cuerpo se sentía bastante caliente, específicamente más en ciertos puntos.

E-Entre mujeres… ¿entre mujeres? Eso es, ¡i-imposible! Eso entre mujeres, es, ¡indecente…! ¡N-No se debe! ¡Los hombres y mujeres solo deben de tomarse de las manos cuando bailan! Pero, ¿por qué hacen eso entre mujeres? A-Además… están desnudas… Senhime-sama haciendo t-tal cosa-a, ¿¡u-uh-uuhh!?

Mientras luchaba internamente, dio un pequeño salto.

“Lávame, Hanzo.”

Senhime se levantó y le ordenó a Hanzo.

“S-Sí. Aquí voy.”

También Hanzo se levantó del agua y se acercó al borde de la bañera. Luego extendió una toalla grande en el suelo.

Q-Qué. Esta vez……

Mientras que Kanetsugu observaba, Senhime se acostó boca abajo en la toalla. Su busto se presionaba contra la toalla y se distorsionaba.

Hanzo tomó agua caliente de la bañera y empapó la esponja con jabón espumante.

“Con permiso, aquí voy…”

La esponja estaba cubierta de espuma y con mucho cuidado, lavó suavemente el cuerpo de Senhime.

Los brazos, por un lado y el otro, la parte inferior de su cuerpo.

La misma espuma empezó a crear burbujas de jabón.

11

“Más arriba, por favor.”

Diciendo eso, Senhime extendió su espalda. Hanzo comenzó a lavar la piel de Senhime.

“S-Sí.”

Hanzo se ponía roja con cada que rozaba la esponja contra su cuerpo. Aunque era su espalda, tenía muchas curvas.

*Kyuu, kyuu… kyuu, kyuu*. La suave esponja acariciaba su piel elástica, haciendo sonidos resbaladizos.

Una vez más Kanetsugu se sorprendió de esta escena.

“Q-Q-Q-Q…. ¡Qué sucede…! T-Tal cosa… ¿¡s-segura que quiere eso!? E-Eso… eso… son las partes más femeninas… s-son partes delicadas… ¡no! Tocarse es…”

Debido a la excesiva excitación solo murmuró. No pudo cerrar los ojos, por lo que solo se cubrió el rostro con la mano, pero veía entre las aberturas de sus dedos.

Su cuerpo parecía temblar. De alguna manera se sentía caliente.

*Gulp*, tragó saliva, incluso pudo escucharse el sonido.

En su línea de visión, Hanzo seguía lavando el cuerpo de Senhime.

“E-Ehm, con su permiso…”

Mientras movía su mano, Hanzo dijo con timidez.

“Qué pasa, Hanzo.”

“Ehm, Senhime-sama, eso… ¿tiene un contrato oficial con Muneakira-sama?”

Ante esas palabras, Kanetsugu se sobresaltó.

“Ah… ¿piensas eso?”

Sin embargo Senhime no dio una respuesta, solo sonrió evadiendo la pregunta.

“El uso de la naginata de Hime-sama es muy bueno, incluso Hanzo se queda atrás. Pero ahora Hime-sama, Hanzo no le llega ni a la suela, tanto en velocidad como en calidad, además de su capacidad y fuerza física, no son las de una persona ordinaria……”

Hanzo se detuvo en ese punto.

“Oh, no, no es que Hime-sama haya dejado ser humana…… Pero yo Hanzo, no podré proteger a alguien que tenga tanta fuerza, quiero decir……”

“Ese es el poder de una Samurái, ¿eso piensas?”

Senhime dijo, con un tono regular.

“Eso, podría ser cierto, yo……”

Hanzo no pudo responder. Senhime carcajeó.

“Contrato, Sen no sabía cómo. Él… Muneakira, los labios de Sen los……”

“Hime-sama…”

“¡Eso fue tan grosero! Cómo sea, accidentalmente cayó sobre mí. Luego de eso me dio un beso. Pero eso no cuenta como un beso. A pesar de tener un contrato, no lo veo convencido. Ah—hagámoslo de nuevo, ¿¡ni siquiera eso puede decir!?”

Al decir eso se tocó el pecho, sentía un dolor interno, Senhime hizo para un lado su cuerpo. Hanzo se sacudió un poco.

“Ah…”

“¡Por eso!”

Pero a Senhime no le importó, continuó.

“Ni una llamada, ¡ni siquiera ha tratado de hacerlo de nuevo! Aunque haya sido un accidente, ese es un hábito de Muneakira, es una falta de respeto para Sen. Esta vez, tendrás que confesarte ante Sen, aunque me pidas un beso, S-Sen, ¡no te lo voy a dar!”

Después de decir eso, de pronto Senhime murmuró apretando la voz.

“Siempre es el mismo sentimiento… Sen… solo tengo que esperar, no hay problema.”

Después de su repentina actuación, Senhime fue abrazada por Hanzo.

“¿Hanzo?”

Hanzo se acostó boca abajo encima de Senhime.

“Hime-sama se volvió de Muneakira-kun…”

“Hanzo, tú…”

“Yo, Hanzo, cómo lo digo… cuando lo pienso, es doloroso…… pero pierdo mi lealtad por tal cosa, pero, cómo decirlo……”

Su voz se volvió algo dolorosa. Luego apartó a Hanzo de su espalda y Senhime puso la meno en su hombro.

“No me deje, ¡no me deje por favor…! Hanzo, ¡no tire a Hanzo……!”

*Gyu*, Hanzo se aferró a la cintura de Senhime.

Senhime acarició el hombro de Hanzo y la presionó contra su cuerpo.

“Tonta… no voy dejarte. Eres el lindo juguete de Sen. Siempre siempre te voy a castigar. Por eso, ¿cómo podría dejarte?”

Senhime dijo eso y la voz de Hanzo se volvió llorosa.

“Sí… Hime-sama… sí, siempre la acompañaré. Así que… siga castigándome…”

Senhime asintió.

Hanzo sentía con alegría como su cuerpo se calentaba al estar junto al de Senhime.

Y,

Kanetsugu se sorprendió una vez más.

¿¡Q-Qué sucede!? E-Eso es… una relación de esclavo-maestro, a pesar de que tienen una amistad… n-no, Senhime-sama, esto es una increíble demostración de una esclava…. l-lo es. Aaah, ¡esto no puede seeeer!

Su cara era de un color rojo brillante.

Mientras les prestaba atención, ese era su pensamiento.

Pero he oído que Takamori-sama es su General…… ¡u-un beso! Un contrato por un beso, pero por qué con un beso, ¡eso es extremadamente descarado! ¡E-Eso es un acto del demonio! ¡Eres el seductor del sexto cielo! Yagyuu Muneakira, eres tal y como Takamori-sama dijo, haces caer una tras otra a las chicas hermosas.

Cerró con fuerza el puño. Luego dio una mirada a Hanzo que seguía a los pies de Senhime.

“M-Mouu, ¡suficiente!”

 

5

“Haa… por fin he vuelto.”

Después de salir del jardín donde se encontraba Senhime, Kanetsugu caminó por el pasillo.

Su uniforme de sirvienta estaba todo lleno de lodo.

“Volveré a la habitación, necesito cambiarme de ropa. No, tomaré un baño para limpiar mi cuerpo antes de eso.”

Cuando pensaba en tomar un baño, vio una figura al final del pasillo. Kanetsugu abrió los ojos por completo y se escondió en las sombras.

Por supuesto era,

¡Sa-Sanada Yukimura…!

Yukimura se veía indefensa con su ropa de dormir, caminando perezosamente por el pasillo. Llevaba arrastrando una almohada grande casi al tamaño de su cuerpo.

¿Acaso estás medio dormida? ¡Esta podría ser una buena oportunidad!

En ese estado de Yukimura, no se sentía ningún espíritu de pelea.

Borraré el resentimiento de aquél día. Me las vas a pagar…

Pero no llevaba su martillo gigante, así que tal vez era lo más conveniente.

Kanetsugu la fue acechando desde atrás.

Por favor no pienses mal de mí……

“Eh.”

Involuntariamente dejó salir esa voz. Fue cuando agarró el hombro de Yukimura desde atrás que ella le tiró un codazo al plexo solar.

“Uh…nh.”

Kanetsugu dobló su cuerpo en agonía. Sorprendida, levantó el rostro.

“Y-Yukimura, tú, tus sentidos están bien despiertos, ¡ah…!”

Sin embargo, no le respondió a Kanetsugu. Yukimura siguió caminando tambaleantemente.

¿Puede hacer eso incluso estando sonámbula? T-tal cosa, ¡no la permitiré!

Kanetsugu miró a su alrededor.

Kanetsugu se dirigió hacia la parte de arriba donde había un cuarto destinado para los productos de limpieza, ahí tomó un cepillo.

“¡Con esto termina! ¡Ha!”

Yukimura fue atacada desde arriba.

¡Lo detuvo!

Kanetsugu estaba convencida de que había agarrado el ataque con el cepillo.

“¿¡!?”

Pero, a Kanetsugu se le trabaron las piernas y cayó con el trasero al suelo.

“¡A-Auchh…!”

Aunque no era un golpe fatal, Yukimura se decidió a atacarla.

Kanetsugu volvió a lanzar otro cepillo, pero Yukimura solo se agachó para esquivarlo. Luego agarró impulso para golpear las piernas de Kanetsugu con la almohada.

“D-Después de todo, ¡estás despierta! T-Tal cosa… ¿eh?”

Pero después de que Yukimura volvió a caminar tambaleantemente, llegó al final del pasillo y se dejó caer. Abrazando la almohada con los brazos y piernas, luego comenzó a sonar su respiración durmiente.

“¿E-Eh? ¿En serio de quedaste dormida? ¡E-Espera! ¡Pescarás un resfriado si te quedas dormida en un lugar así!”

La apresurada Kanetsugu sacudió el cuerpo de Yukimura para despertarla.

¿E-Ehh…? ¿Por qué hago esto? Que le diera un resfriado o una neumonía, no debería importarme lo que le sucediera a esta mujer.

Pero, no podía dejarla sola por alguna razón.

Después de eso, Yukimura abrió su delgada boca.

“Nh…”

Esos ojos vieron a Muneakira. Kanetsugu frunció el ceño. Sin embargo,

“… pipí.”

Yukimura se puso de pie lentamente. Ahí, comenzó levantarse su camiseta para dormir.

“¡E-Espera! ¡Aquí no es el baño! No lo hagas aquí… ¡aah! ¡Moouuu!”

Kanetsugu abrazó a Yukimura y se la llevó cargando hasta el baño.

“¡P-Por qué! Por qué yo… ¡tal cosa…!”

Incluso aunque eran de la misma edad, Kanetsugu medía más de un metro cincuenta y cinco. Yukimura medía un metro cuarenta, pero aun así era bastante laborioso cargarla.

“Ha ha ha ha, ¡a-aquí!”

Finalmente llegaron a la taza del baño. Le cerró la puerta y respiró aliviada.

Pero, después de tiempo no hubo señal de ningún sonido en el interior. Kanetsugu se puso algo sospechosa y pegó su oreja a la puerta,

“… kuu, kuu—”

Su somnolienta respiración se escuchaba desde adentro.

Después de acomodarle la ropa a Yukimura, la abrazó y se la llevó cargando a su habitación, la puso en la orilla de la cama y la acomodó.

“Haa, haa, haa… ¡¡p-por quéeeee!!”

 

6

“Ahora sí, ya está bien.”

Después de acomodarla la meció un poco.

Y le cantó una canción de cuna.

Parecía una canción de cuna local. Kanetsugu estaba sentada en una silla mientras le cantaba.

Después de que Yukimura se durmió, Kanetsugu salió de la habitación.

“Haa… realmente estoy cansada. Estas chicas del dojo Yagyuu…”

Primero Jubei, con quien jugó un set completo de ping pong, luego la persecución de Matabei y su lanza.

Cuando se escondió presenció la escena de Senhime y Hanzo en el baño. Luego de eso, el rescate de la sonámbula de Yukimura.

Claramente tuvo una larga jornada.

No, parecía que hasta era a propósito

Aunque ya había terminado su trabajo como sirvienta, pasó por mucho esta noche.

“¡No! ¡Mañana tengo que ir temprano a la ciudad de los pescadores! Tales cosas—”

Kanetsugu fue muy diligente.

Pero no podía dormir llena de lodo. Tenía que tomar un baño.

 

“Qué bueno. ¡No está cerrado!”

Había unos baños en el sótano, era un baño utilizado por los empleados. Había una gran bañera donde por lo mínimo cabían unas diez personas. Era una pequeña casa de baños.

A estas horas no habría nadie. Así que Kanetsugu se decidió a entrar.

“Mou…… aquí voooy.”

Dio un gran suspiro. Cerró los ojos y se sumergió en el agua caliente, parecía que había hecho mucho esfuerzo el día de hoy.

“¡Ah! ¡No puedo! No he recolectado nada de información. Todo se echó a perder. Yo Kanetsugu, estoy dispuesta a realizar mi misión sin importar qué…”

En el fondo de la bañera había una saliente donde salía agua a presión como si diera un masaje.

De pronto se escuchó que la puerta del baño se abrió.

“¿Acaso alguien entró?”

No podía ver con claridad debido al vapor.

En vez de llamar para ver quién era, prefirió sumergirse en el agua para que no la vieran.

“Nh, quién será.”

Pudo escuchar una voz desde al lado.

¡Yagyuu Muneakira…! ¡P-Por qué estás aquí……!

Solo hay un hombre en este lugar. Sin duda alguna debe ser Yagyuu Muneakira.

“… no puede ser. En este momento, entrará un hombre al agua caliente, estaré sola con un hombre.”

*Splash*. Entró al agua caliente.

“Fuu.”

Con un suspiro se relajó.

Kanetsugu estaba sorprendida al otro lado de la bañera.

¿¡Qué!? ¿Por qué Yagyuu Muneakira… está aquí? ¡No entiendo por qué si este no es el baño para hombres!

Pero Muneakira, no se había equivocado.

La mayoría son mujeres. Hanzo y Senhime tienen el monopolio del baño más grande, Yukimura y Matabei utilizaban el de huéspedes.

Así que estos baños subterráneos, se vuelven para hombres a partir de las 11 de la noche.

Como Kanetsugu estaba fuera de su turno, entró al baño ya pasadas de las 11.

E-Esto… ¡no puedes entrar! Además, mi ropa está en los vestidores, ¡encima de todo es un baño para mujeres……!

De hecho, en la entrada había un cartel que describía tal cosa, pero Kanetsugu estaba demasiado cansada como para leerlo.

Es sólo que Kanetsugu no lo sabía.

¡L-Lo entiendo! Con tal pretexto, ¡pretende atacarme para que ocurra! Me tiene en la mira por ser virgen…… ¡eres un demonio seductor Muneakira! Ahora, en este cuarto de baño… además, aprovechando que estamos desnudos, tendría razones para hacer mil cosas y decir que sucedió por casualidad— ‘no le digas a nadie’ ¡y engañarme con su actuación! ¡No te perdonaré! Y-Yo Kanetsugu, no permitiré que suceda…… uh, ya te lo demostraré Yagyuu Muneakira.

En ese momento Kanetsugu tomó un cepillo para el cuerpo que estaba en la orilla. Lo agarró como si fuera una espada.

En un instante, Kanetsugu se quedó quieta en un lugar donde no era visible para Muneakira. Sentía su presencia en el agua. Entre el vapor del lugar, estaba mezclado el olor de un hombre.

“Eh, ¿qué está ocurriendo allá?”

Muneakira observó por la añera. Su conciencia le advertía del peligro.

Kh, ¿se acerca? Bueno. ¡Como sea!

Sus músculos se tensaron, el pulso de Kanetsugu se sentía en la profundidad del agua.

Eh, esto…

Sin embargo, tenía una sensación de incomodidad. Los latidos de su corazón estaban al límite y sentía algo en el agua.

Toku, toku, toku, toku, toku, toku, toku……

¿¡Q-Qué está pasando!?

Se estaba acercando y no había señal de Muneakira. Las olas en la superficie del agua también estaban incrementando.

“Eh~ se siente bien. Hoy fue un día muy cansado.”

Al parecer Muneakira se había sumergido completamente en la bañera.

N-No hay nada de qué preocuparse.

Muneakira seguía ahí.

Kanetsugu se puso al otro lado de la pared, ocultándose entre el vapor. La figura de Muneakira con los ojos cerrados apareció en la bañera.

¿Acaso estás dormido? No, no lo creo…… nh, veré cuidadosamente.

Mirando de cerca, el perfil de Muneakira parecía bastante atractivo. Al bajar más, sus músculos parecían fuertes y flexibles.

Sus clavículas destacaban y formaban una depresión. Debajo, los músculos en su pecho eran gruesos, la sombra que hacían sus bíceps…

… ¡ah! ¡Q-Q-Qué! Yo, ¡por qué lo estoy viendo! ¡Yagyuu Muneakira es mi oponente! Él es el dueño de ese dojo…… Yukimura… todas… una tras otra caen con su veneno… ¡incluso fue tan lejos como para profanar a Senhime-sama! No le teme a los cielos, ¡ni a dios! Yo Kanetsugu, no puedo permitirlo…

Kanetsugu tenía una lucha interna y su cuerpo sentía una incomodidad.

T-Todavía, ¿no se ha levantado? Debería comenzar a lavarme el cabello…… no, en este momento, tengo una gran oportunidad.

Se acercó con vacilación.

Podía verse el sudor en ella, su cuerpo estaba casi rojo.

“Por cierto…”

Muneakira habló.

“La relación entre Yukimura y Senhime-sama parece que va mal de alguna manera.”

Muneakira estaba hablando solo. Kanetsugu agudizó bien sus oídos.

La personalidad de Yukimura es bastante mala. Incluso tiene problemas con Senhime-sama. Aunque parece que es una niña cuyo crecimiento se ha retrasado, es de temer.

Muneakira continuó murmurando.

“Aunque Jubei ya podrá ir a la escuela el próximo año, siento un poco de ansiedad… además, el problema está con esa ‘Yagyuu Jubei’… no, espera. Esa ‘Yagyuu Jubei’ solo aparece si hay problemas… de cualquier manera, tengo que besarla para eso… pero si la atacara el consejo estudiantil, no quisiera que saliera esa ‘Yagyuu Jubei’……”

Sus pensamientos iban y venían.

Jubei cambia de lugar con “Yagyuu Jubei”, pero tiene que ser necesariamente un beso la causa. Tal estado doble tría ciertas cosas negativas. Kanetsugu solo podía escuchar.

¿De qué va esto? ¿Jubei, Yagyuu Jubei? Esos dos, besarse… ¡Qué! Muneakira, ¡incluso le has puesto las manos encima a tu hermana! ¡Ni siquiera te importó que fuera tu hermana! ¡Bestia! ¡Eres una bestia! ¡Todas están en peligro! Sacaré a Senhime-sama de ese dojo……

Ahora Muneakira cambió de tema.

“Esa chica Kanetsugu…”

Ante esas palabras, Kanetsugu prestó especial atención.

“… a pesar de estar en el mar, tenemos que volver a la escuela. Además es inevitable no ver a esa chica que golpeó.”

Suspiró. Kanetsugu,

Fun, no bajaré la guardia. ¿Yo Kanetsugu huir? ¡Absurdo! Solo tengo que tener especial cuidado.

Luego escuchó la voz de Muneakira hundiéndose.

“Pero, que Kanetsugu pierda la vida. Tal cosa, no lo permitiré.”

¿Ha? ¿Qué? ¿Por qué tendría que perder? ¡Eso es absurdo! Esta será mi victoria…

“Si Takamori sometió a Kanetsugu a sus técnicas oscuras, el cuerpo de Kanetsugu comenzará a debilitarse…”

¿Técnicas de… Takamori-sama? ¿Mi cuerpo?

No entendía a qué se refería, mejor dicho no recordaba.

Después de su batalla con Yukimura en la tienda, quedó en coma por tres días. Le tomó una semana volver a la normalidad.

“Eso no está bien. Someter el cuerpo de Kanetsugu a algo así… solo parece usarla.”

Kanetsugu estaba confundida por las palabras de Muneakira.

¿Técnicas oscuras? ¿En mi cuerpo……? ¿P-Por qué? Además por qué a Muneakira le importa mi cuerpo. Yagyuu Muneakira…… de qué, hablas……

Tenía una sensación extraña.

Pero, tal vez era porque solo estaban ellos solos……

Ah, caliente…… ah, estoy en mi límite, wah…

 

Habían pasado cinco minutos desde que Muneakira entró al baño. La vista de Kanetsugu era casi completamente blanca, cubierta por el vapor.

Ah, suficiente…… a-al menos…

Se acercó lentamente a la pared posterior.

“¡C-Caliente!”

Le había caído el agua caliente que salía de una regadera. De mala gana Kanetsugu puso las manos a ambos lados de la pared y su cuerpo se tensó.

Debido a que su espalda se curveó, formó una figura de U.

Por lo mismo, cayó al agua y se sostuvo con una mano. Pero ahora no pudo ocultar su cuerpo.

¡S-Salte rápido! ¡Aaahh!

*Splash*

Cuando su cuerpo cayó creó un sonido fuerte en el agua.

El cuerpo de Kanetsugu se puso rígido Estaba indefensa. No había escape.

Muneakira detectó el sonido y se levantó un poco para ver que Kanetsugu estaba al acecho.

“Eh… ¡Ah! ¿¡Tú eres!?”

“T-Tú…… ¡Yagyuu Muneakira! ¡Eres tú!”

 

7

Desnudos, Muneakira miró hacia arriba. Su cuerpo se tensó.

“¿Kanetsugu… san?”

Muneakira dijo.

“¡S-Sí! ¡Te enseñaré lo que es la divinidad! Amor es vivir, amor es justicia, ¡el amor es la guerra de las personas! ¡Yo soy Naoe Kanetsugu…!”

Kanetsugu se presentó. Se quedó pegada a la pared. Su cuerpo se veía de un tono rojizo brillante, quizás debido al agua caliente.

“Ah, no, esto es……”

Por supuesto que la cara de Muneakira también se puso roja. La mirada de Kanetsugu subió a la cara de Muneakira después de ver la parte inferior de su cuerpo.

“Yagyuu Muneakira… a pesar de que es una fortuna encontrarte aquí, ¡es una coincidencia muy vulgar! Sin duda alguna Kanetsugu te castigará… castigo, ¡prepárate!”

Kanetsugu dijo eso mientras se pegaba más a la pared, su cuerpo solo se veía temblar con un *purupuru*. También sus ojos estaban llorosos mientras hablaba.

“C-Cómo sea, pero qué haces aquí… hey.”

Mientras que cerraba sus ojos hacia Muneakira, Kanetsugu gritó.

“¡N-No te hagas el tonto! Yo Kanetsugu, no caeré a merced del enemigo.….. ¡n-no perderé…!”

Doku. Sus latidos se aceleraron.

“¿Qué pasa? ¿Te sientes mal?”

Muneakira trató de tenderle la mano de prisa. Pero Kanetsugu lo rechazó con la cabeza.

Al mismo tiempo el cuerpo de Kanetsugu se dobló. No, era más bien como si su fuerza se hubiera desvanecido.

“¡Ku…h!”

“¿¡Kanetsugu!?”

En su hombro, algo como si fuera tinta surgió. La tinta que era negra cambió a color rojo.

“Imposible, esto es…… ¿una técnica oscura?”

Muneakira murmuró.

Pero tan pronto como lo pensó, el cuerpo de Kanetsugu fue tragado por una luz roja. Algo provenía de la parte posterior, algo como si una sombra se elevara.

“¡Eso es…!”

“¡¡Aaaaahhhh!!”

Como resultado, Kanetsugu no pudo hacer nada más que gritar. Junto con tal rugido su cuello se giró de derecha a izquierda.

“Viene……”

Muneakira dijo. En ese momento,

*Zuun*

Se deslizó. Sus extremidades se tensaron y su cuerpo fue jalado desde abajo al borde de la pared. Pero, debido a eso, Kanetsugu fue lanzada por el aire.

“¡Kyaaaaaaaag!”

“¿Kh…?”

Muneakira estaba justo frente a ella. Así que instintivamente se aferró a él. Fue directo a sus hombros, poniéndose encima de ellos. Así que la cara de Muneakira quedó atrapada en la mitad inferior del cuerpo de Kanetsugu.

“¡Kuu…h!”

Muneakira no podía respirar debido a que la entrepierna de Kanetsugu estaba en su cara. No podía ni siquiera hablar.

07

Finalmente Kanetsugu,

“Ah, ah…. Ah, ¡¡kyyyyaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhh!!”

Junto con ese grito, comenzó a patalear la espalda de Muneakira. A medida que su vergüenza comenzaba a crecer.

“… ah, ¡Kanetsugu! ¡Espera…! ¡Es un malentendido…!”

Saltó al instante del cuello de Muneakira. Kanetsugu desapareció y salió corriendo del baño hacia el pasillo.

 

 

Y Kanetsugu,

“¡Waaaaaaah! Esto, ¡¡esto está muy maaaaaaaaal!!”

Rugió por el pasillo, desnuda.

Regresó a la sala donde estaban todos los futones guardados para recuperar su gran martillo. Regresó al baño a toda velocidad, pero Muneakira ya no estaba.

“Haaaaa…”

Kanetsugu colapsó y regresó a la sala de los futones.

“No puedo…… ¡¡no puedo permitir estoooooooooo!!”

Gritando se sumergió en los futones tirados. Comenzó a patalear todos los futones como berrinche

“¿¡Eeeeh!?”

*Don*. Se hundió por completo en el mar de futones.

“…… qué es eso. Kh.”

En la orilla de los ojos de Kanetsugu había algo brillando.

Sin darse cuenta había una pequeña luz, el hormigueo de su cuerpo había desaparecido.

¿Yagyuu Muneakira…? Por qué, ¿¡por qué…!?

Su cuerpo comenzó a sentirse caliente nuevamente. Tal vez por la vergüenza de haber sido vista desnuda.

Kyuu, su estómago hizo un ruido, tal vez tenía hambre, o no.

¡P-Pero! Todavía no he sido derrotada… ¡oh no!

Kanetsugu cayó dormida después de eso.

 

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