No sabes nada sobre mí

Créditos:
Traducción Jap-Esp: Trihexa & Misaki
Corrección: Misaki
Raws: Bersi

Inquisición, ex prefectura de Nagoya.

“He detectado la reacción de una catástrofe mágica a gran escala cerca de la capital, el daño se está expandiendo rápidamente. El contacto con el cuartel general ha sido completamente desconectado.”

“Las fuerzas se dirigieron de inmediato al sitio, su objetivo era el Santuario. En ese momento la comunicación sufrió un apagón por causas no identificadas.”

La sucursal de la Inquisición envió refuerzos para combatir en el conflicto de Valhalla que se produjo en la capital. Ante la llamada de emergencia los Dullahans y Spriggans de los refuerzos se confundieron.

“… qué está sucediendo.”

A pesar de que el oficial dio la orden de que los EXE quedarían al mando del cuartel general, debido a la cadena de mando, fueron lentos en responder al ataque enemigo.

Se ordenó que los refuerzos se encontraran con las tropas del cuartel general en Kanto, pero a pesar de ese acuerdo, no hubo respuesta alguna por parte del cuartel general.

A pesar de que los refuerzos fueron enviados, debido a la situación estaban refugiados en la capital, así que los movimientos de la prefectura de Nagoya fueron inestables.

Fueron incapaces de recibir cualquier información de la situación.

Se supone que el Presidente estaría en el cuartel general, así que los ejecutivos estaban buscando su ubicación ya que su paradero es desconocido.

“La prioridad es conocer el estado de la capital. ¿El permiso para utilizar el satélite no ha sido emitido?”

“Los derechos solo los da el cuartel general. No hemos podido hacer contacto…”

“¡Incluso los medios de comunicación locales están realizando reconocimiento en las otras sucursales de la Inquisición! ¡Aquí hay algunas imágenes un poco decentes!”

Debido a la niebla roja generada en la zona, las imágenes tomadas eran oscuras.

No había información sobre las tropas del cuartel general. Esto coincide con la desaparición del Presidente, no pueden ni ponerse en contacto.

La única cosa que pueden pensar es que el cuartel general de la Inquisición fue atacado por Valhalla. La última comunicación recibida de las tropas fue que los refuerzos se dirigían hacia allá.

Debido a que no tenían información a su alcance, las sucursales de la Inquisición no se movían.

“—Comandante, ¡ha sido enviado un vídeo de un VANT que cruzó la niebla!”

“¡Reprodúcelo!”

Ante la orden apareció un vídeo en la pantalla gigante del frente.

Se reprodujo un fuerte ruido en la pantalla. El vídeo tomado por la cámara del dron mostró el cielo.

El color rojo llenaba el suelo, había un gran árbol en el centro, todos los que lo vieron dieron un grito corto.

No muchos sabían que el Hyakki Yakou se había salido de control. Inmediatamente después de que se saliera de control, reconoció a todos como sus enemigos.

Mientras que la mayoría de la Inquisición estaba distraída lidiando con Valhalla, el monstruo que Ootori Sougetsu creó, había despertado.

El comandante vio la devastación en la pantalla y un escalofrío recorrió su columna vertebral.

En ese lugar, solo era consciente de la existencia del Hyakki Yakou.

Era Kusanagi Kiseki, la cual había sido confirmada previamente.

Ootori Sougetsu ha entrado en combate, el comandante dio sus órdenes.

“¡Todas las tropas retrocedan…! ¡Cooperen con los refuerzos y prioricen la evacuación de los residentes……!”

Los hombres que estaban viendo el vídeo dieron un grito ahogado. Nadie podía describir tal cosa.

El comandante se puso en contacto con las demás prefecturas para dar la orden de que priorizaran la evacuación.

El comandante emitió la siguiente orden mientras apretaba los dientes.

“Caballeros aéreos, escuadrones 32 y 33… salgan.”

“P-Pero necesitamos autorización.”

“Es una emergencia. Diríjanse a la capital.”

“Aún hay refugiados en la capital…”

“Hagan lo que puedan para disipar esa amenaza… purifiquen la tierra… todas las sucursales deben hacer lo mismo.”

No. Aunque ataquen los aviones bombarderos, el Hyakki Yakou continuará creciendo convirtiéndolo todo en parte de él.

Sin embargo, para no dejar que la corrosión se expanda, deben hacer lo que puedan.

Siguiendo las órdenes del comandante, las tropas de aeronaves despegaron.

El comandante aun sabiendo que no hay ningún rayo de esperanza, no podía darse por vencido.

“¡Comandante! ¡Se observa una gran cantidad de magia y una fuente de calor no específica…!”

“¿Dónde?”

“E-Eso es…”

La mujer habló a través de la operadora con una temblorosa voz hacia el comandante.

“¡E-Está justo debajo!”

El rostro del comandante palideció.

La taza de café en el escritorio de la operadora comenzó a hacer ruido y a vibrar. Los temblores aumentaban gradualmente.

“Imposible… se dirige en esta dirección…”

El comandante estaba aturdido con las manos en el escritorio.

Hubo un silencio instantáneo.

El comandante relajó los hombros, cerró los ojos y se secó el sudor de la frente. Inmediatamente después, por debajo de la operadora que utilizaba para comunicarse, sobresalió un enorme pilar demoniaco.

El pilar del demonio era como un taladrado quebrando la barrera subterránea de material anti mágico con decenas de capas, cubriendo completamente la sala de control.

Cuando el comandante gritó y trató de escapar, crecieron tentáculos del pilar y lo volvió su presa.

Hizo trizas el cuerpo del comandante y lo tragó con facilidad.

El Hyakki Yakou era la masacre.

Cuando terminó de asesinar al comandante que se encontraba en el lugar, los pilares tomaron forma humana similar a la de una mujer.

Ahí, apareció Kiseki en la sucursal.

La chica que ha matado y continúa haciéndolo, la chica confinada en la parte más profunda de la prisión.

Ese poder, habían sido testigos de él en el pasado.

Y ahora, la encarnación estaba frente a sus ojos.

Temblando de miedo, renunció a su vida.

“Esto es, venganza.”

Después de haber sido sometida a eventos atroces, aceptó su poder diciendo ‘no hay otra manera’, esa era su ley.

Esta es su venganza.

Una chica abandonada, usada— se vengará de este mundo.

El comandante aceptó la muerte.

Como era de esperarse, la tragedia no solo sucedió en la sucursal de Nagoya, sino que se extendía por todo Japón.

Kusanagi Kiseki devoró el cielo. La fuerza de la sucursal no representó ningún obstáculo y fue aplastada.

Ya no había potencial de guerra y las fuerzas aéreas se convirtieron en carne viva mientras los refuerzos se dirigían al cuartel general.

 

 

*****

En la ciudad consumida por el Hyakki Yakou, Kirigaya Kyouya continuaba oponiéndose a la muerte inminente.

Las hordas de demonios desbordaban sin fin por todos lados, en lugar de un líquido, como lo fue antes, esta vez lo que atacaba era sólido.

El gran árbol demoniaco que se elevaba en el centro de la ciudad tenía unas protuberancias opacas como si fuesen frutas, si se rompen esos frutos, la encarnación del demonio caería sobre el suelo.

Debido a la matanza de Orochi, casi todos los humanos en la ciudad habían muerto, pero algunos todavía seguían en refugios.

Kyouya se encontró con el Hyakki Yakou mientras intentaba reunirse con Takeru y las demás en el refugio.

Para tomar el poder prestado de su Relic Eater, se unió a la Alianza Herética por su propia cuenta.

Sin embargo,

≪¡Me pregunto si en verdad eres demasiado bueno! ¡Estás arriesgando tu propia vida por esos tipos!≫

“¡Cállate arma de mierda!”

Mientras maldecía, Kyouya trazó un arco y jaló el gatillo de Nero.

El Hyakki Yakou es una estupidez, pero es demasiado pronto como para intentar matarlo. Hasta el momento solo ha estado evadiendo sus ataques.

El Hyakki Yakou corroía desde el cielo hasta el subsuelo.

La capital era devorada por el Hyakki Yakou. No se sabe hasta qué punto dejará de corroer la tierra.

El gran árbol gritó, devorando el suelo.

Todos esos demonios, eran como hormigas protegiendo a la reina.

“¡Te lo dije! ¡Lo mejor era asesinarla Kusanagi!”

Era una pelea inútil. No había nada qué hacer.

Aun así, Kirigaya Kyouya seguía en la entrada del refugio.

Sentía que era ridículo. El Hyakki Yakou ya estaba fuera de control.

No había expiación. Los recuerdos de sus días pacíficos en la Inquisición se fueron.

Sin embargo, si se queda en este refugio seguramente perdería a su amiga de la infancia.

Pero no puede pensar así y escapar.

≪¡Qué mujer tan débil! ¡Esa cosa estaba mejor en la Inquisición!≫

“¡Cállate arma de mierda! ¡Utiliza la cabeza y piensa en algo!”

≪¿¡Haa!? ¡Un tipo obstinado me está diciendo inútil! ¡Estoy agotada!≫

Pero a pesar de haberse agotado en batalla, Kyouya aún tenía a un ejército de cien demonios frente a él.

El demonio rugió y balanceó su sólido brazo derecho hacia abajo.

Cuando Kyouya apretó los dientes sin hacerle frente, una bala mágica mandó a volar el brazo del demonio.

Después de mirar al cielo, Kyouya chasqueó su lengua. Ahí vio a un chico con ropa roja montando un dispositivo de vuelo tipo escopa y una chica con una lanza flotando en el aire.

Eran de la Alianza Herética, la facción de Sangre Pura y las Brasas de Dios.

“¿Estás bien?”

“Es probable que el Patrimonio Mágico haya consumido tu energía.”

Ambos fueron a su ayuda, Kyouya volvió a chasquear la lengua.

“No sean tan presumidos, bastardos herejes.”

“Ya es demasiado tarde como para llamarnos herejes.”

Kyouya suspiró y escuchó la voz de Sage por el intercomunicador.

“… nuestro escuadrón y las chicas de la sexta guardia se han dirigido al refugio. Las fuerzas restantes se han distribuido para ayudar con el rescate y la evacuación de los ciudadanos.”

“Haa, a pesar de que parece un pueblo fantasma, los humanos son tan resistentes como las cucarachas.”

“La fuerza principal de la alianza se retrasó porque dio prioridad a la evacuación de las personas. La corrosión de la tierra parece que aún sigue limitada a esta ciudad, pero…”

Poco después,

Sage agitó su cabeza y aterrizó al lado de Kyouya saltando de su dispositivo de vuelo.

Yuzuho también descendió de esa misma manera al lado de Kyouya.

“Es imposible. Ya no es posible evacuar a los humanos ya que el refugio está fuera de servicio.”

Las tres personas se pusieron espalda con espalda, Yuzuho agarró su lanza y Sage expandió una barrera hecha de óxido.

El demonio estaba tratando de penetrar la barrera mientras que Kyouya recuperaba el aliento.

“No necesito que me defiendan, no es la gran cosa.”

“Tal vez no estés dispuesto, pero te prestaremos nuestra fuerza. Protegeremos este refugio.”

“No es una orden. Pero está bien que seamos compañeros.”

“Preocuparse es inútil. El Séptimo Escuadrón no es débil.”

“No menosprecies a la Sexta Tropa Guardiana.”

Mientras que los tres unían fuerzas, se prepararon para la guerra contra el demonio.

La barrera de óxido era fuerte, pero estaba a punto de ser superada por el Hyakki Yakou.

“En esta situación, no podemos darnos el lujo de preocuparnos por si es aliado o enemigo. ¿Deberíamos esperar a que los refuerzos de las otras prefecturas lleguen?”

“No creo que eso suceda. Esos tipos no se mueven sin las órdenes de ese jodido Presidente. O quizás han preparado un atentado para acabar con esta situación…”

Kyouya respondió, Yuzuho acumuló poder mágico en la punta de su lanza.

“Fu… aunque no creo que pudiesen lograr mucho.”

Era una situación desesperada. Ni siquiera han logrado contactarse con la líder de la Alianza Herética, Hoshijiro Nagaru, y tampoco saben dónde se encuentra la fuerza principal de la alianza.

La cadena de mando ha colapsado, es un hecho que ahora tienen que actuar por su cuenta.

Por no hablar de que Kusanagi Kiseki, el Hyakki Yakou es la causa de esto.

“Date prisa Kusanagi.”

Murmurando, Kyouya escupió,

“No vale la pena esperarlo.”

“¿En serio? Ese tipo es algo sorprendente.”

“Él es la causa de esta catástrofe. Es su culpa por ser egoísta y no asesinar a su hermana.”

“Sí es así, entonces es posible esperarlo. Al final tomará su responsabilidad.”

“Qué tipa tan positiva.”

“Sueles ser un tipo bastante negativo.”

“¿Podrían acabar rápido con su discusión?”

Sage dijo eso interrumpiendo a Kyouya y Yuzuho.

“Trataré de fortalecer la defensa. Ustedes dos, contengan al demonio mientras termino mi canto. ¿Pueden hacerlo?”

“No jodas.”

Mientras Kyouya apuntaba con Nero, apareció un círculo mágico en sus pies.

“Utilizaré esta magia para reventarle el culo a ese nigromante de mierda…”

“La magia de este tipo… es única.”

“Hey, arma de mierda.”

Kyouya, quien estaba de rodillas al suelo, acumuló magia en el cañón de Nero.

Recortó la empuñadura, acortando a Nero.

En ese momento, la magia difundió desde la boca del cañón. Las partículas verde oscuro se extendieron por el aire.

Aguantando la respiración, Sage vio el ataque de Kyouya.

≪¿Tipo veneno?≫

“El oponente no es una bruja, la supresión es inútil, opto por la infección.”

≪Atacar al oponente con corrosión activa. Habrá extraño consumo de energía, ¿crees que es la manera más efectiva?≫

“Hazlo.”

Kyouya levantó a Nero del suelo, apuntó el cañón hacia la encarnación del demonio por detrás de la barrera de Sage.

El cuerpo de Kiseki es invulnerable, pero pueden asesinar el cuerpo del Hyakki Yakou. Necesitan matar célula por célula de cada organismo viviente.

Aunque la corrosión se propague, las células no son tan resistentes.

La magia venenosa, la cual continuamente causa daño, puede ser un enemigo natural para el mismo Hyakki Yakou.

La propiedad mágica de Veneno de Nero, es un atributo que no solo puede afectar a las Relic Eater, sino que puede agotar cualquier propiedad. La magia venenosa tiene el poder de infectar y seguir propagándose siempre y cuando la magia no sea interrumpida.

El crecimiento del demonio puede ser compensado por la infección de ese veneno.

O incluso mejor, podría detener el crecimiento.

Ese era el objetivo de Kyouya.

“La magia no es para ganar tiempo. Si detengo la corrosión, puedo asesinarlo.”

Kyouya sonrió y cambió la forma de Nero a una tonfa.

Yuzuho estaba frente a Kyouya mirando al demonio. Yuzuho comenzó a reunir magia en su lanza.

La lanza comenzó a brillar con una luz mágica color blanco, para partir en dos al Hyakki Yakou.

“¡Estilo Lancero de Guardianas—Destello Eterno!”

En un instante, Yuzuho realizó un ataque al pecho del Hyakki Yakou, al mismo tiempo detuvo sus movimientos.

El Hyakki Yakou fue atravesado por la lanza, luego fue envuelto en una luz desde el interior como si se estuviera purificando.

Mientras la luz purificaba la suciedad, Yuzuho bajó la lanza.

El demonio inmediatamente creció. Yuzuho rápidamente cambió de postura.

En ese momento, Kyouya giró la tonfa y pasó por un lado de Yuzuho dirigiéndose hacia el demonio con tremenda fuerza.

“No moriré—¡Mientras tenga a alguien que me espere soy invencible!”

Sin titubear dirigió su puño hacia el Hyakki Yakou.

Kyouya y Yuzuho apoyaron a Sage, haciéndole frente al ejército de demonios.

“………”

Mientras mantenía la barrera, Sage analizó la situación actual.

En que el propósito inicial de la Alianza Herética era encontrar el documento que dejó Mineshiro Kazuma, en que el lado mágico había comenzado la Segunda Guerra de Caza de Brujas.

Derrotando a Kusanagi Orochi y a Madre Ganso, la guerra finalizaría.

Sin embargo, no se ha encontrado el paradero de Ootori Sougetsu y el Hyakki Yakou apareció sin más. Parece que seguían bailando en la palma de su mano. Si en verdad Ootori Sougetsu es Dios y lo sabe todo, seguramente se está divirtiendo.

Quiere destruir el mundo, anhela su propia muerte, se puede decir que en esta situación, ese hombre ya ha especulado todo.

La barrera no continuará por siempre. Si el Hyakki Yakou comienza a corroer más, Sage será tragado en un instante.

Sage miró hacia la colina de la escuela.

“… te lo confío… nosotros encontraremos una manera…”

En ese preciso momento, solo podían rezar.

 

******

Cuando Kusanagi Kiseki se reunió por primera vez con Kusanagi Takeru fue en aquella caja negra.

En la parte inferior de las montañas de un valle, en un pequeño almacén con forma de caja. Era el mundo de Kiseki.

Esa caja estaba hecha de un material antimágico, y siempre olía  a sangre fresca.

El líquido rojo olía, la habitación estaba llena de su propia sangre.

Siempre, cada tres días, Kiseki era asesinada por su padre.

La razón la escuchó de su padre. Que su cuerpo era producto de una detestable maldición, que la casa Kusanagi fue destruida en la antigüedad por un Demonio, eso también lo sabía Kiseki.

Si no mata al demonio dentro de Kiseki, el mundo sería consumido en pocos días.

Para asesinar al demonio, tiene que asesinar a Kiseki.

La cabeza de Kiseki decapitada por su padre era un recuerdo lleno de amargura y tristeza.

Perdón. Perdóname. Lo siento.

Esas eran las palabras que Kiseki escuchaba de su padre.

Las niñas nacidas en la casa Kusanagi son condenadas a la muerte inmediatamente después de su nacimiento. La casa Kusanagi ha mantenido esa tradición estrictamente. En caso de que la niña tuviese amenaza de nacer por aborto, en el peor de los casos también la madre era asesinada.

Cuando Takeru nació, inmediatamente se dieron cuenta de que eran gemelos.

Kiseki estaba unida al cuerpo humano de Takeru. Redujo su cuerpo a nivel celular debido a una relación parasitaria. Fue un engaño para nacer en este mundo.

Inmediatamente después de su nacimiento, el cuerpo de Kiseki comenzó a crecer rápidamente. Si el hermano de los Kusanagi no podía asesinarla, entonces era el padre el que debería.

No hay pecado. Yo cargaré con tu pecado.

Y así, su padre decidió dejarla.

Que su padre tratara de matar a Kiseki era la regla. Sentía odio hacia su padre por no hacerlo.

Su madre se preocupaba por Kiseki. Le dio un libro para que aprendiera a hablar.

Pero después de que el padre y la madre discutieron por la caja donde estaba, ya no fueron a platicar con Kiseki. Su madre ya no hablaba con ella. Pero de vez en cuando, cuando iba a esa caja le cantaba una canción desde el exterior.

Disculpándose con el padre, la madre cantaba.

Esa era la familia de Kiseki.

Eso era lo normal para Kiseki.

Pero todo cambió cuando se reunió con Takeru.

Entendió que sus circunstancias eran anormales.

Se dio cuenta de que su existencia era lamentable.

Fue consciente del amor, consciente de la desesperación, también del odio.

Escuchando sus historias, no podía dejar de anhelar por el mundo exterior. Era consciente de que ella era una desgracia, que no podía buscar la felicidad.

Pero más que nada, no podía dejar de tener esa sensación de que quería ver a Kusanagi Takeru.

Pero, Kiseki fue asesinada muchas veces por su padre llorando. No podía traicionar la voz cantante de su madre que reconocía como familia aunque fuera un poco.

No deberías existir, tu existencia no debe salir, eso era lo que se decía a sí misma.

Por eso se dejaba asesinar.

Sin embargo, no podía ser capaz de aceptar la muerte propuesta por su padre.

“Voy a sacarte de aquí.”

“También quiero conocerte. Quiero estar a tu lado.”

“Te voy a salvar. Te lo prometo.”

Kusanagi Takeru estremeció el corazón de Kiseki.

Esas palabras llenaban de expectativas a Kiseki.

Para Kiseki que no conocía el mundo, que no conocía a esa persona, se preguntó cómo Kusanagi Takeru se convirtió en una gran presencia para ella.

La única persona en este mundo, su aliado. Alguien que pudiera amarla. Alguien que pudiera asesinarla.

Takeru era el mundo de Kiseki.

Pero por eso mismo, le guardó un gran odio cuando la traicionó.

“Kiseki, a diferencia de su Onii-chan, mantendrá su promesa.”

Para Takeru que estaba sin habla ante el gran árbol demoniaco, Kiseki lo dijo. Saltando desde la parte superior de los trozos de carne, Kiseki suavemente aterrizó frente a Takeru.

Takeru vio a Kiseki mientras hablaba.

Kiseki se puso las manos en la cintura, miró a Takeru y sonrió.

Era una sonrisa inocente.

“Te lo dije. En primer lugar mataré a todo el mundo junto con las personas importantes de Onii-chan. Hasta que este mundo solo quede para Kiseki y Onii-chan.”

“……….”

“Lo siento, tardará un poco más de lo que pensaba. La tierra es bastante grande. Me pregunto cuánto demoraré en devorarla toda.”

Vestida con un vestido rojo, Kiseki giró su cuerpo con belleza.

Con una risita, el demonio extendió su mano.

“Hey Kiseki, ¿se siente bien? Puedes mover libremente tu cuerpo. ¿Has pensado que es posible ver el mundo perecer por ese odio que tienes?”

“Qué más da, de esta forma Onii-chan… no, Takeru-kun lo verá con sus propios ojos. Creo que no hay nada más bonito.”

Ahaha.

Ahahahahaha.

AHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHA.

“¿Hey Takeru-kun escuchas? Los gritos de la gente. Kiseki en verddaaaaad quería escucharlo. Muchas veces en la oscuridad, docenas, cientos, he asesinado a miles. Kiseki felizmente destruirá el mundo. Felicidad, tristeza, odio, muerte, he escuchado las objeciones de sus corazones, Kiseki ha escuchado muy bien.”

“……….”

“Kiseki no sabe lo que es morir. En veerddaaad quería escuchar esto.”

Deleite o ira, o quizás ambas, Takeru no lo sabe.

Kiseki continuó riendo. Con lágrimas en los ojos, celebró el logro de su más anhelado deseo.

Tras terminar de reír, Kiseki puso una mano en su pecho.

“Después de todo ese ajetreo, Kiseki se siente tranquila… el sonido de este mundo está hecho solo para los latidos de Kiseki y Takeru-kun. Cuando nuestros latidos desaparezcan, finalmente Kiseki habrá sido salvada.”

“……….”

“¿Lo sabes Takeru-kun? ¿Cómo pretendes salvar a Kiseki? Creo que no hay manera de hacer eso. Takeru-kun solo quiere cargar con todo porque Kiseki no se esforzó.”

“……….”

“Pero Kiseki se esforzó ¿sabes? Esta es la salvación de Kiseki. Hey Takeru-kun, ¿estás escuchando?”

“…… ¡uuh!”

“¡Takeru-kun Takeru-kun Takeru-kun!”

Mientras Kiseki lo miraba  a los ojos, gritó con enojo.

Y,

“Ya es suficiente, salvemos a Kiseki de inmediato.”

Mientras miraba a Takeru con el ojo incrustado en la masa de carne

El ojo rojo le preguntó a Takeru

Takeru miró hacia abajo y apretó los dientes.

Kiseki miró la expresión de disgusto de Takeru, Probablemente pensó que era adorable.

“Ahaha, Takeru-kun, bonita cara. Kiseki ha visto esa mirada en Takeru-kun.”

“……….”

“Te odio Onii-chan. Te amo Takeru-kun. Entonces———

〖〖〖〖Te lo—mereces〗〗〗〗

Las palabras del Hyakki Yakou se sobrepusieron con las de Kiseki.

Las palabras de Kiseki llenas de odio y de amor, hirieron a Takeru.

 

*****

Mientras Takeru veía a Kiseki reír inocentemente, con el miedo y el afecto en su pecho, con determinación agarró la empuñadura de su espada.

No debo culpar a Kiseki.

En ese momento, debí asesinarla.

Pero, ¿por qué le dijo esas palabras?

—Porque su hermano mayor no asesinó a Kiseki.

—Porque todo esto es por culpa de su hermano.

Eso es lo más seguro.

Pero, sin embargo, no es así.

Las palabras que Kiseki le dijo, le hicieron sentir impotente.

Así que no es culpa de ella.

Toda esta masacre es por su culpa.

Tuvo dos oportunidades para asesinar a Kiseki.

No lo hizo, eligió salvar la vida de Kiseki y de sus compañeras.

Esta masacre no es nada más que el resultado de su propia decisión.

Takeru se regresó esas mismas palabras, por los pecados de Kiseki, por el distorsionado amor de Kiseki.

Te lo mereces.

Solo esas palabras.

“Esto se ha vuelto de muy mal gusto, Kiseki.”

Y en ese momento Takeru se rio.

La sonrisa de Kiseki desapareció.

“¿De mal gusto? Ya veo. Kiseki es solo una humana.”

“El tipo blanco te está guiando, estás con el tipo blanco, piensa en ello un poco. Los Kusanagi somos muy egoístas. Conozco muy bien de intrusos no deseados.”

“¿Qué dices Takeru-kun?”

Kiseki frunció un poco el ceño.

Takeru puso una sonrisa irónica y se colocó la espada en el hombro.

“También soy un Kusanagi. Al menos he pensado que ese hombre es mejor que tú o Maestro.”

Sin maldad alguna, Takeru lo dijo.

Eran sus verdaderos sentimientos. Habló con honestidad.

Lo que estaba diciendo era inoportuno.

Se rio de sí mismo, no pudo evitarlo.

¿Haa?

Kiseki puso un rostro cómico.

“Takeru-kun no sabe de lo que está hablando.”

Mientras golpeaba su hombro con la punta de la espada, Takeru levantó la barbilla.

“Pero bueno, el mundo se ha ido a la mierda, se ha ido a la mierda por mi culpa. Qué mal, Nii-chan tendrá que asumir la responsabilidad. Ya que has elegido destruir el mundo, continuemos con nuestra disputa.”

“… disputa.”

“Supongo que querrás seguir con ella. Ven a mí con toda tu fuerza.”

“……….”

“Te salvaré, salvaré a mis compañeras, y de paso… bueno, aunque la situación es bastante peligrosa todavía no es demasiado tarde, así que en dado caso también salvaré el mundo.”

Se quitó la espada del hombro y la puso al lado de su cuerpo.

Dirigió su mirada directamente en línea recta hacia Kiseki.

Kiseki estaba inexpresiva, su cabello se meneó un poco.

“¿Por qué te niegas a ser salvada Kiseki?”

“Porque quiero hacerlo por mí misma.”

“Aunque no te convenza, lo haré a mi manera.”

Sostuvo su espada horizontalmente, dirigiendo la punta hacia Kiseki.

Bajo el cielo enrojecido por la niebla, la hoja de Lapis brilló de color azul.

La expresión de Kiseki lentamente se tiñó con odio. Después de que sus lágrimas desaparecieron, sus cejas se arrugaron con ira.

“Takeru es egoísta.”

Ante sus palabras, Takeru sonrió.

“Sabes muy bien que soy egoísta.”

“……….”

“Tu adorado Takeru-kun, es un terrible hermano mayor.”

“……….”

“Haa Kiseki, pero habías dicho que eso era algo que amabas de mí. ¿Dónde está ese amor?”

Como si respondiera a sus palabras, el Hyakki Yakou se retorcía.

Elevó su instinto asesino. Se sentía la ira desde esos trozos de carne roja.

“¿Por qué preguntas eso?”

Kiseki le llamaba Takeru-kun en vez de Onii-chan. Pero aun así sabía el hecho de que eran hermano y hermana.

Eso significa que Takeru también.

Kiseki entendía sus sentimientos, lo sabía desde hace tiempo.

Kiseki ve a Takeru como un hombre y no como un hermano.

Lo ve como otra persona, como un objeto de amor.

Para negar que es su hermano mayor, aceptó referirse a él como ‘Takeru-kun’. El chico de su amor prohibido.

Pero no creía ser feliz.

“Tú eres mi, ¿qué demonios eres de mí?”

Kiseki estaba sin palabras, Takeru continuó.

“Ya sabes, Kiseki es—”

“¿Hermana? Oh, hermana. Pero, no me conoces, incluso yo no sé nada de ti.”

“…… eso es……”

“Por supuesto eh. El tiempo que tú y yo hemos pasado, el tiempo como hermanos, realmente ha sido poco.”

Su primer encuentro fue en esa caja, donde solo intercambiaban su voz mutuamente. También están aquellas ocasiones en la escuela, poco después de completar su entrenamiento.

Kiseki dejó de ser la misma después de ser capturada por la Inquisición en aquella masacre de la aldea.

Se vieron una o dos veces en periodos de solo diez minutos. Pero era de la misma forma que en aquella caja, no podían tocarse.

¿En total cuánto tiempo habrán pasado juntos?

¿Quizás menos de una semana?

Ese era el tipo de relación que tenían.

Takeru hasta ahora, ha pensado en ella como su hermano.

Solo ha tenido esos sentimientos hacia Kiseki.

Takeru tiene que actuar como ‘Kusanagi Takeru’, un buen hombre para sus compañeras. También para Kiseki, solo tiene que ser ‘el hermano ideal’.

Por lo tanto no sabía nada.

Takeru tampoco sabía nada de Kiseki.

No sabe nada de su amor hacia él como un hombre.

“Kiseki.”

“……….”

“Así que, pelearé. Sin piedad, sin vacilación, solo tú y yo. No me importa nadie más, este es un problema entre tú y yo.”

Ante los sentimientos de Kiseki, esa fue la respuesta de Takeru.

Kiseki se quedó sin habla, un poco tambaleante se sacudió el cabello.

—Y de nuevo, miró a Takeru.

Takeru se rio si miedo, tomando su ira.

“Te conozco, sé cómo te sientes. Incluso yo también pensé como tú, que moriríamos juntos.”

“……….”

“Tú también me conoces, ¿realmente vale la pena morir juntos? Este hombre puede decirte desde el fondo de su corazón que te quiere.”

“……….”

“Entonces… lleguemos juntos a una conclusión.”

Finalmente agarró la espada.

No para asesinar. Para llegar a una comprensión mutua.

Takeru colisionó con las emociones de Kiseki, era la primera vez.

Takeru no estaba mintiendo, era el momento de ser el hermano ideal. Kiseki estaba frente al ser humano más egoísta y orgulloso, Kusanagi Takeru.

Kiseki inclinó su cabeza con disgusto y el Hyakki Yakou se retorció. Con rabia, como si rechazara los deseos de Takeru.

Gritando y llorando, creó un alboroto para no escuchar lo que decía.

Con su estilo cazador de demonios, le gritará sus sentimientos a Kusanagi Kiseki.

Presionó su ego.

“Nii-chan está listo—esta será una lucha increíblemente fuerte.”

Takeru cubrió su rostro con la armadura.

Tendrá que hacerse cargo de la etapa rebelde de su hermana.

“…uu… cállate, no lo sé, no quiero saber, no quiero escuchar a Takeru-kun. ¡Kiseki no necesita que Takeru-kun la conozca! ¡Kiseki recuperará a Takeru!”

“¡Perfecto!—¡Prepárate Kusanagi Kiseki!”

El demonio gritó, Takeru rugió.

Ante el creciente Hyakki Yakou, Takeru utilizará su espada. No para asesinar sino para entenderse mediante la espada.

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