Senhime y Yukimura

Créditos:
Traducción Jap-Esp: Trihexa
Corrección: Misaki

1

“Ua-aah…”

Era el amanecer. Yagyuu Muneakira se sentía extraño, tanto que perturbó su sueño.

Su piel estaba húmeda por el sudor.

Su cuerpo se sentía pesado como una piedra. Ni sus brazos ni piernas podían moverse.

Qué… está muy caliente… ¿qué es…?

Ataque enemigo. ¿Guardias hatamoto?

Los músculos y nervios de su cuerpo se tensaron. Su consciencia revivió de inmediato. Abriendo sus párpados que estaban casi pegados. Y……

“… nh, nhhh, Onii-chan… nhh.”

“Nhh… nh… Muneakira, idiotaa…”

Apenas levantando un poco la cabeza, miró frente a él.

Había dos cuerpos ahí.

En ese momento, sintió algo presionarse contra su cuerpo.

“¿¡Jubei y Yukimura…!? Qué…”

Yagyuu Jubei estaba en su brazo izquierdo, quien pasó a ponerse casi encima de Muneakira. Sanada Yukimura estaba en su brazo derecho.

Al parecer la razón por la que no podía mover su cuerpo, y se sentía caliente era por esto.

“H-Hey, despierta… ¡levántate…! ¡Uaa!”

Jalando sus brazos, el cuerpo de ambas se movió.

“… nhh… ¿nyaa? ¿Onii-chan…?”

Jubei abrió los ojos, y finalmente dio un pequeño bostezo, frotándose los ojos.

Sintió algo resbalarse por su brazo.

*Purun*

Casi pudo escuchar un sonido, eran dos frutas blancas, balanceándose en el pecho de Jubei.

“¡Ah! No lleva nada. ¿¡Por qué no lleva nada…!?”

Estaba completamente desnuda. Su piel blanca estaba al descubierto.

“Nh. Eso es, porque cuando fui al baño en la noche entré a tu futón. Y Jubei, decidió que dormiría mejor aquí.”

“Dormirte, ¡no es tal cosa! Además, ¿¡no está por allá la habitación de Jubei!?”

Cuando Muneakira se levantó al baño su cama estaba vacía. Cuándo demonios logró meterse.

Y no solo Jubei.

“Muu… eso es, cierto. Quiero dormir más…… ¿nh?”

Yukimura también movió su cuerpo lentamente. A diferencia ella llevaba una camiseta para dormir que le quedaba un poco grande.

“También Yukimura. Por qué… ¿nh? Qué…”

Pero cuando Muneakira trató de decir sus palabras, el rostro de Yukimura se puso rojo.

Frente a su línea de visión,

“T-Tú, Muneakira… por qué estoy vestida así… de ninguna manera, mientras estaba durmiendo…”

“¿Eh?”

Muneakira se dio cuenta de su apariencia.

El botón de su camiseta estaba desabrochado. Estaba medio caída hasta sus hombros.

Su pecho era duro junto con su abdomen. No era extremadamente varonil, pero el delgado cuerpo de Muneakira tenía músculos flexibles.

“No, esto es, no lo sé… aparentemente quedamos así… ¿¡además esta es mi habitación!? Jubei, también Yukimura, ninguna lleva ropa para dormir.”

Diciendo eso, miró a Jubei y Yukimura.

El rostro de Jubei tenía un signo de ‘?’. El pecho de Yukimura se veía un poco rojo.

“E-Entonces, esto… parece haber algún error…. Como sea,”

Muneakira trató de levantarse cuando dijo eso. Sin embargo su cuerpo se sentía pesado por encima de sus rodillas. Muneakira dirigió sus ojos hacia el frente preguntándose que había.

“Ah, ¿¡ha!?”

Muneakira se dobló hacia atrás y gritó. De arriba hacia abajo sus ojos se movían rápidamente.

“…… Buenos, días.”

“¿Ma-Matabei-san…?”

Gotou Matabei. Su cara estaba sonrojada. Matabei también parecía haberse metido al futón de Muneakira.

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“………”

Matabei dijo unas palabras habituales, su cuerpo estaba encima de Muneakira, Jubei estaba en su pecho.

“Im-posible, ¿¡Matabei-san también…!?”

“No……”

Al igual que Jubei, su figura estaba desnuda. No podía negarlo, estaba encima de sus piernas.

“¿¡Uwah!?”

Tenía unas pequeñas heridas sobre su blanco y desnudo pecho.

“¡N-No te muevas!…… ¡r-rápido! Quiero decir, ¡oculta tu pecho!”

Debido a los repentinos gritos de Muneakira, Matabei se levantó a toda prisa.

“O-Onii-chan, ¡tu cara realmente se puso roja!”

Jubei dijo eso con toda honestidad. Tragó saliva mientras veía a la chica desnuda sentarse.

“Entonces Jubei… ¡ahh—!”

En ese momento frente a sus ojos,

El pálido rostro de Yukimura era de un color rojo brillante, estaba apretando su pecho y levantando la cara. Incluso escuchaba los sonidos de su inhalación.

“… i-i-i-… ¡¡idiotaaaaa!!”

De repente se escuchó un agudo y penetrante sonido. Todos se taparon los oídos involuntariamente.

Sintieron que sus tímpanos se habían roto.

“¿¡Hee!?”

Muneakira dijo y Yukimura involuntariamente se tapó el rostro con las manos.

“¿¡Por qué yo…!?”

Pero, Muneakira fue golpeado, y cuando la volteó a ver, Yukimura tenía lágrimas en los ojos.

“M-Muneakira, ¡¡idiotaaaaaaaaaa!!”

Por segunda vez fue un gran sonido, todos se taparon las orejas.

“¡Ukii—!”

Y entonces Sasuke también comenzó a ladrar.

 

“Por eso, ¡entonces por qué me golpeaste!”

Muneakira dijo.

Lo dijo mientras ponía las tazas de arroz cocido sobre la mesa.

Era una mañana en el dojo Yagyuu.

El plato era carne de pescado picada por Muneakira, hecha para cuatro chicas + un mono.

También había pescado a la parrilla, cocido, encurtido. Una fragante sopa de miso y sobre todo, un arroz blanco deslumbrante.

“Todo lo que tengo que hacer…”

Muneakira lo dijo con un delantal puesto sobre su uniforme escolar. Encima de todo estaba haciendo las cosas vestido así.

“¡Jubei también preparará el arroz! Después, ¡voy a cortar todo eso!”

“………”

Jubei y Matabei estaban ayudando. Pero Yukimura,

“¡Yo no soy mala! Ni que fuera tan difícil picar pescado… ¡aa-achuu…!”

Fue un gran estornudo.

La indignada Yukimura tomó un baño por sí sola.

Muneakira por lo general prepara caldera para el baño, pero ahora estaba ocupado preparando el desayuno, por lo que Yukimura de mala gana tuvo que prender el fuego. Sin embargo el agua no estaba tan caliente, así que Yukimura se bañó con agua tibia.

“¡Kushuu…!”

“Hey, hace frío.”

Sintió la chaqueta de Muneakira en sus hombros. Mientras que Yukimura se puso roja recobró su fuerza.

“C-C-Cállate— esto no te incumbe…… ¡es mi culpa…!”

De pronto se quedó sin palabras.

Promesa. El contrato, el General Muneakira firmó sus vínculos con la samurái Yukimura.

Eso es un General y su Samurái.

El General y la Samurái incrementan su fuerza debido a este contrato.

Además la promesa es su conexión con esta relación.

En el caso de Muneakira,

“Un beso, puede que sea demasiado, ¿no Yukki? Onii-chan.”

Una vez más Jubei no podía leer la atmósfera.

“N-No fue demasiado… ¡Hey, no me digas Yukki! Mi nombre es Yukimura…… pero, eso, un beso…… es demasiado erótico, ¡no es eso! Yo, no puede evitarse…… no puede evitarse, no— no es que me guste, n-no, gustar, eso no es…”

Estaba hablando torpemente. El cuerpo de Yukimura estaba completamente rojo, no solo su rostro.

“No pareces tener fiebre. Deberías dormir un poco.”

Muneakira mostró cierta preocupación por ella.

“¡N-N-Nooooo!”

 

2

Día veinte de un determinado año.

El Gran Japón está regido por el vigésimo quinto shogun Tokugawa Yoshiyasu. Estaba disfrutando de un período de paz y prosperidad. El sistema de identificación de la reforma Meiji fue abolido, la nación quedó centralizada como resultado.

Repeliendo la interferencia a la fuerza, defendió la independización de Japón.

Después de la era Taisho se formó una democracia, estableciéndose también la constitución del Gran Japón. Aparentemente, la nación se ha nombrado como democrática.

Una sociedad pacífica y próspera a simple vista.

Pero mantener el poder del shogun de Tokugaea hacía del shogunado una administración burocrática hereditaria.

Simplemente era una dura opresión. Mientras que la gente tenía una falsa “libertad” en sus corazones.

La Facción Toyotomi.

Mientras tanto, la Facción Toyotomi dirigía las esperanzas de las personas.

Una vez que compitieron contra los Tokugawa y la supremacía de Sekigahara, en el Asedio de Osaka, el régimen quedó en manos de la Facción Toyotomi.

Durante el período Azuchi-Momoyama siguió el régimen de Toyotomi, no de Tokugawa, sino de Toyotomi para todos.

……

La insatisfacción y rebelión de los Tokugawa fue algo muy esperado, convirtiendo a los Toyotomi en sus archirrivales, incluso hubo algunos disidentes dentro de la misma Facción Toyotomi.

También había quienes se oponían al shogunato, fortaleciendo la Facción Toyotomi.

La capital del Gran Japón, el Castillo Oedo estaba alejado de las zonas administrativas (aproximadamente a unos 160 kilómetros)

La Academia Buou estaba tan alejada que parecía abandonada, era una enorme escuela que se dedica a desempeñar un futuro para el Gran Japón.

En ese edificio, todo el país quería graduarse incluso desde el jardín de niños, pero también tenía un edificio para la preparatoria y la universidad a los pies del monte Fuji.

Aparentemente, la Academia Buou era para hacer a los estudiantes unos samuráis.

Todos los estudiantes están autorizados a portar una tatewaki1, ya que en cualquier momento, podrían tener un oponente que los rete.

Ese era el método estudiantil en la academia, debido a la extraterritorialidad del Gran Japón.

En la Academia Buou los estudiantes tienen autonomía, todo está regido prácticamente por el consejo estudiantil así como por los guardias hatamoto.

Como su nombre lo indica, los del consejo estudiantil pertenecen a Tokugawa.

El presidente del consejo estudiantil es gobernado por el heredero al shogunato Tokugawa, Tokugawa Yoshihiko.

La hermana de Yoshihiko era la vicepresidenta, Tokugawa Sen, quien es conocida como Senhime. Además de Matsudaira Takamori quien era el secretario general. Debajo de Senhime estaba Hattori Hanzo quien también fue incluida por el clan Hattori.

La Facción Toyotomi ha estado creciendo incluso en la Academia Buou, para combatirlos, el comité disciplinario los ha puesto en represión.

 

Yagyuu Muneakira nació de la familia Yagyuu quienes eran los maestros de la espada para el shogun, por eso mismo se abrió el dojo Yagyuu en la Academia Buou.

Pero desde que se le ordenó reprender a la Facción Toyotomi por el mismo consejo estudiantil, cerró el dojo para negarsea esto. De alguna manera fue una forma de entrar en conflicto con el consejo estudiantil.

Pero de repente, una chica… aterrizó en el dojo Yagyuu.

La chica afirmó ser Yagyuu Jubei, cuando despierta su personalidad se vuelve completamente diferente, se vuelve una princesa espadachín. Después se puso en contacto con Sanada Yukimura y Gotou Matabei.

Esas mujeres aparecieron diciendo ser de la Facción Toyotomi y aspirando destruir el consejo estudiantil, ¿o derrocar al gobierno? Muneakira firmó un contrato con una de ellas dos, luchó al lado de Hattori Hanzo para rescatar a Senhime del consejo estudiantil, así que pensó que la escuela cambiaría su aspecto.

Actualmente el consejo estudiantil logró apaciguar la situación, el dojo Yagyuu se volvió una especie de zona de amortiguamiento, el consejo estudiantil estaba monitoreando a todos los estudiantes, la extraña vida de Muneakira, Jubei, Yukimura y Matabei ha comenzado.

 

3

“Qué… qué, ¡qué! Muneakira idiota, idiota, ¡idiota! Qué hay de mis sentimientos…”

Aunque Yukimura decidió no comer… agarró sus tres tazones de arroz y se fue a su habitación.

Cerró la puerta. Al mismo tiempo se sentó sobre sus rodillas. Entre las piernas de la chica estaban sus manos en el tatami.

Kyuuun… resonó un sonido, no era su estómago. Ese sonido no lo era.

Eran los sentimientos de Yukimura, dio un pequeño gritó para sacar las sensaciones dolorosas.

“Y-Yo…”

Tampoco lo entiendo. Desde ese momento, en la habitación del tonto de Muneakira… en el futón, ahí…

Con solo recordarlo, su cuerpo se retorcía.

Su corazón sentía cierto dolor, de manera proporcional su cuerpo se iba calentando y su pecho palpitaba.

“Q-Qué vergonzoso…”

Yukimura tenía un torrente de emociones desbordándose de ella. Todo eso iba hacia Muneakira.

De alguna manera sentía que algo penetraba su pecho.

“¡Kuuh…!”

Puso las manos sobre su pecho.

Pero, por qué yo… desde cuando he estado enamorada de Muneakira. Incluso tras dormir anoche con él…

“… un beso, quiero.”

Murmuró suavemente.

“P-Pero qué diablos, pero qué es lo que estoy diciendo… ¿¡waaa!?”

¡Don! Sonó por detrás.

Dos grandes abultamientos se presionaron contra ella. Como un gato, es decir…

“¡Yukki! ¿¡Quién!?”

“¡Jubei…! ¡Apártate! Q-Quítate. ¡Duele…!”

Jubei parecía estar bromeando.

“Eh, lo siento.”

Apartando su cuerpo, Yukimura tiró la pequeña manta con la que se cubría.

“¡Qué te pasa! De repente entras a mi habitación…”

“Onii-chan estaba preocupado. Yukki, pensó que no saldría.”

El rostro de Yukimura brilló ante las inesperadas palabras de Jubei. Sin embargo trató de fingir la calma.

“Así que se preocupa. Ese Muneakira…”

“Nhh. Tal vez porque Yukki no se comió los tres tazones de arroz y su estómago no estará lleno.”

“Tres… ¡i-idiotaaaa! Tal cosa… ah.”

Nuevamente Yukimura estalló.

Había estado abrazando fuertemente a Yukimura. Pero ahora suavemente la acurrucó en sus brazos.

“Entiendo Yukki.”

“Q-Qué pasa, tan de repente. Además, deja de llamarme Yukki…”

“A Yukki le gusta Onii-chan ¿verdad? Ah, tu espalda se puso caliente de pronto.”

Yukimura balbuceó ante repentino argumento. Sus dientes hicieron un traqueteo y su cuerpo reacciono, sin intentar ocultarlo.

“¡Q-Q-Qué! ¡Pero qué dices…! ¡T-Tú…!”

“Sí. Está bien, no hay por qué ocultarlo. Jubei te entiende. Así que, está bien que te guste el Onii-chan de Jubei—”

“¡Eso! No es así, yo…”

“Entonces, ¿no te gusta?”

“No me gusta, además Muneakira y yo hemos firmado un pacto importante… ese tipo de relación. Por así decirlo somos amigos. Me gusta y no me gusta.”

“Está bien para Jubei. Yukki. Si Yukki y Onii-chan se hacen amigos, Jubei se alegraría.”

“Tú… eso es, tú……”

“Sí. Por eso no hay nada malo. La mitad está bien.”

“¿L-La mitad? Muneakira es humano. No puede partirse por la mitad…”

Cuando Yukimura intentó levantar la mirada, Jubei dijo.

“Sí, Onii-chan. Yukki y Jubei, ambas, podemos tenerlo a la vez.”

“Eso, ¡es demasiado erótico…!”

Yukimura dio un salto cuando escuchó eso.

Ese es el juramento de un “General”. El General y la Samurái no están solos. Pero si Jubei y yo lo compartimos al mismo tiempo… simultáneamente, eso…

Al pensarlo, nuevamente la piel de Yukimura subió su temperatura. Para enfriar su espalda, se recargó suavemente en la puerta.

“Está bien. Onii-chan no hará sentir sola a Yukki. Estoy segura. Siempre…”

“Siempre, nada. Por qué eso, tú… de ninguna manera.”

Este sentimiento, imposible, ¿¡Yagyuu Jubei…!?

Debido a que sus rostros estaban encontrados, las caras de Jubei y Yukimura no eran visibles. Pero sentía las manos de Jubei en su cuerpo, subiendo poco a poco. Entonces, presionó sus pechos.

Jubei y Yagyuu Jubei.

Cuál Yagyuu Jubei era. Era confuso.

Por lo general siempre está Jubei, “Jubei” solo sale bajo ciertas condiciones y circunstancias, es una espadachín. Es decir, la Princesa de la Espada… “Yagyuu Jubei”. Excelente con la espada, sus cambios de personalidad no se generan por cualquier cosa.

Su expresión era diferente, hasta el momento en que se apartó, pensó que había cambiado. Pero,

Sin embargo, Yagyuu Jubei solo se manifiesta cuando besa a Muneakira. Beso… Muneakira y…

En ese momento Yukimura trató de liberar su cuerpo. Para así poder ver el rostro de Jubei. Sin embargo,

“Jubei, tú…”

*Chuu*

Sucedió de repente. Es más, le dejó sin habla.

La mejilla de Yukimura fue tocada por los labios de Jubei. Yukimura no vio el rostro de Jubei, pero sus labios se presionaron contra ella.

Un beso.

Fue un beso ligero, pero un beso es un beso.

Después de un momento de shock, Yukimura se apartó. Al mismo tiempo empujó a Jubei.

“¡Kyan!”

“T-Tú, justo ahora, ¡tú y yo…!”

Yukimura tambaleó mientras colocaba una mano en su mejilla. Parecía enojada, pero tenía una mirada medio llorosa.

“Eh, qué… ¿qué? ¿Qué pasa Yukki?”

Pero aun así, Jubei tenía una sonrisa un poco avergonzada.

“¡C-Cómo que qué! Justo ahora tú, me diste, un beso… qué sucede, somos mujeres… y aun así, m-me acabas de besar…”

“Ah, quería besarte, Yukki.”

“¡N-No! Eso es—”

No debes besarme. Yukimura trató de decir esas palabras. Estaba presionando fuertemente sus labios.

“Pero, fue en la mejilla, las chicas pueden darse besos.”

“¡Es lo mismo! ¡No cambia nada! Simplemente, dos mujeres… me diste un beso…… no está bien, ¡n-no!”

Yukimura alzó la voz.

Y en ese momento,

“… ¿Yukimura, sama?”

Matabei llegó al lugar, mirando sorprendidamente.

 

4

“… qué le pasa a esa Yukimura. De repente se va en medio de la comida.”

Nuevamente Muneakira estaba haciendo la limpieza él solo.

Debido a que Jubei decidió ir a ver qué le sucedía, aparentemente quedó solo para lavar. Y la amante de las lavadoras Matabei tampoco estaba.

“Me pregunto si la tendrá difícil. Debería ser más dulce… ¿nh?”

Sintió algo.

Muneakira, quedó a cargo del dojo del Estilo de Nueva Sombra Yagyuu. Jubei y las demás entraron fácilmente al dojo.

“Este sentimiento, parece diferente a la sed de sangre.”

Puso la taza en la mesa y caminó por el pasillo. Tomó una espada y corrió a la puerta principal.

Dojo Yagyuu. Originalmente en la Academia Buou, es el dojo central para el kenjutsu. A pesar de haber tenido cientos de discípulos, de alguna manera era un poco pequeño.

Al otro lado de la puerta estaba el patio delantero con una habitación, hay un gran vestíbulo por donde los discípulos entraban y salían. Sin embargo, después de que el consejo estudiantil clausurara el dojo, Muneakira quedó solo y ahora no hay nada.

Muneakira llevaba la espada en la mano izquierda lista para desenvainar en cualquier momento, llamó por la entrada.

“Quién es……”

Algo provino volando.

“¡Una apertura!”

Junto con el sonido del aire cortándose, una hoja plateada. Inconfundible, una guadaña. Esa naginata,

“¿¡Senhime-sama!?”

Muy apenas, Muneakira lo esquivó. Su oído pasó a pocos centímetros de la naginata.

“¡La mismísima Sen! Muneakira, voy a pasar el día contigo…”

Retiró la naginata y dejó de estar en posición de combate. Como siempre Senhime llevaba un uniforme súper mini.

“… ¡fuu! ¡Q-Qué pasa con esa apariencia! Muneakira, ¡tú…!”

De repente se rio. Senhime apuntóa  Muneakira.

“Qué pasa, por qué tan de repente…… ah.”

Debido a que Muneakira se había apresurado,  llevaba el delantal por encima del uniforme. Incluso llevando la espada, su apariencia era bastante radical. Por lo que Senhime reía de maravilla.

“Hime-sama. Parece estar divirtiéndose.”

Quien dijo eso, era la chica con ropa de sirvienta, Hattori Hanzo. Su uniforme para ser exactos, era un vestido de sirvienta con armas escondidas dentro de su falda, su falda era una completa armadura.

“¡E-Esto es porque hacía las tareas del hogar! Encima de eso. ¿Está bien que Senhime-sama venga  a un lugar como este?”

Imposible, ¿¡vine de encima del dojo y se presenta con su subordinada Hanzo….!?  

De hecho, la última vez fue casi de la misma manera, Senhime llevaba a Hanzo, y Hanzo a sus subordinadas Hattori del comité disciplinario puesto que consideraban a Muneakira un peligro.

Muneakira tenía más o menos una idea.

“Qué pasa, ¿dudas de Sen? De ninguna manera vendría a hacerte daño. De hecho, Sen fue salvada gracias a ti, es por eso que he vuelto.”

Senhime lo dijo. Además sus mejillas se tiñeron ligeramente de color rojo.

El ataque de Senhime, Hanzo y el comité disciplinario fue repelido por Muneakira y las chicas. Senhime debido a su fracaso fue puesta en confinamiento. Al mismo tiempo Jubei también y naturalmente Muneakira rescató a ambas.

“Haa. Entonces… ¿eso?”

Pues bien, ¿se trata de eso?

Muneakira levantó la mirada y vio a Senhime. De pronto Hanzo interceptó.

“Uhm… Hime-sama, aquí… de verdad quiere quedarse en el dojo Yagyuu. Quiero decir, uh……”

Hanzo cambió su línea de visión. Cuando Muneakira volteó también, vio una carreta de dos ruedas con artículos para el hogar estacionado por la carretera.

“¿¡Eh!? Será, todo eso… n-no, eso, ¿¡vas a vivir aquí…!?”

“Parece broma, ¿verdad? Es bastante equipaje, además…”

Muneakira sintió un malestar cuando lo dijo.

Estaba hablando de la princesa del clan Tokugawa, Senhime. La familia del Shogun Tokugawa, hermana del actual presidente del consejo estudiantil, Tokugawa Yoshihiko.

“¡Qué pasa! ¿Sen no puede vivir aquí? ¿Acaso crees que Sen sería una carga? Es solo que, me he escapado, y…”

Se había escapado, en ese momento Senhime se sonrojó.

“No, Senhime-sama, eso, no es como si fuera una molestia.”

Muneakira parecía verse azul, mientras por su mente pasaba la palabra “esposa”.

Como un temor al compromiso.

Además, de alguna manera Senhime seguía teniendo influencia en el consejo estudiantil.

“No, ¡no es que seas una molestia! No hay manera de que sea así. Es solo que hace mucho, ¡tú!”

Hace mucho. Durante la primaria.

Senhime iba al mismo grado, y trataba a Muneakira como un esclavo. A pesar de ser el entrenador de kenjutsu de su hermano lo trataba de esa manera.

“No es como si esto fuera un motel… no me molesta, pero tan repentino, tan repentinamente. Vivir juntos, eso…”

Pero vivir juntos, después de haberse besado, Muneakira pensaba en ello. Tenía una expresión compleja, su rostro estaba rojo.

¿Vivir juntos? Senhime-sama y yo viviendo en este dojo… nononono, imposible imposible…

De todas maneras no estaría solo con Senhime, están Jubei, Yukimura y Matabei.

No es una chica tonta. Es inútil. Es una lástima… oh, también está viviendo un mono.

Bueno, el sexo de Sasuke se desconoce.

Senhime y Jubei parecían haber quedado en buenos términos, pero no se puede decir lo mismo de Yukimura.

Además… queda el caso de Yukimura y el mono… ¡no! ¡No no no!

Pensando en ello recordó cuán abusiva es Yukimura, e incluso podría tratar a Senhime como un “perro”.

Muneakira estaba pensando, reflexionando en los problemas que podría conllevar, luego Senhime habló.

“¿¡Acaso es que te avergüenzas de mí!? Ya, ¡está bien! ¡No te obligaré a hacerlo! Solo quería verificar si en verdad eras un recipiente de General por mí misma. Ese era mi verdadero propósito.”

“¿Determinar si soy un recipiente de General…?”

Confuso, Muneakira la encaró. Senhime continuó.

“Esa enana-chan debió decírtelo. Sen también quería verlo. Quería saberlo, quería ver si es verdad. Mi hermano también está consciente de ello, tiene pensado algo. Con esa Samurái extranjera.”

“Extranjera… ah, d’Artagnan.”

La estudiante de Francia, el General Yoshihiko con su pareja d’Artagnan.

Vino a atacar el dojo Yagyuu y se batió en un combate con la lancera Matabei utilizando sus claymore, luego Jubei se transformó.

Después de eso Jubei despertó y no conocía dónde estaba.

“Por lo tanto. No parece ser una situación solo de la escuela, por lo que todos los que actúen serán confinados. Así que de alguna manera estoy involucrada con la facción Toyotomi. Todo mundo lo sabe. Por eso es que quería quedarme para esconderme, ¿o será que necesito otro propósito para quedarme?”

“Otro… no.”

Muneakira se quedó sorprendido por la expresión de Senhime.

Tal y como dijo Senhime, Muneakira lo entendió bien.

Incluso Yukimura y Matabei, queremos hacer que la Facción Toyotomi aplaste a los Tokugawa, no, no es así. Queremos proteger a las personas de la represión y los atentados del shogunato, eso es querer cambiar la sociedad actual. Pero…

Incluso iba más allá de un cierto algo. Tal vez, no, ni siquiera Yukimura lo había notado.

Sin darse cuenta, se había estado moviendo.

“¡Hey! ¡Deberías sentirte afortunado! Considera lo que siente Sen. Para eso, los visito a ustedes la Facción Toyotomi… Muneakira, Jubei, además esa enana que vive aquí. Quiero vivir aquí, ¡solamente para obtener información! ¿¡Está bien!?”

Muneakira inmediatamente pensó en una respuesta para no enfurecer a Senhime.

“Sí… pero, no lo he decidido.”

“Eh, qué quieres decir…”

Senhime dijo solo eso y de pronto se puso inquieta.

“¿Cómo que no has decidido? Eres un General. Eres el General de Sen, ¡tú te hiciste mi General! No me digas que lo olvidaste. En ese momento… besaste a Sen… tú…”

Sus palabras se interrumpieron. Podría verse débilmente temblando.

“¡Ah! L-Lo sab…”

Ía… eso…

Cuando Senhime atacó el dojo… Muneakira y Senhime cayeron. En ese momento, accidentalmente los labios de los dos, se tocaron.

Senhime-sama y yo… p-pero, Senhime-sama es mi protectora. No puedo creer que sea su General y tengamos una relación siervo-maestro.

Sirviente, sierva, esclava… algo así.

A grandes rasgos, pese a la revolución de las reformas Meiji, el clan Tokugawa controla directamente más de cuatrocientas familias en Japón, incluyendo a la familia Yagyuu, por lo que posee un gran prestigio.

“¡Por eso! Por eso. Debes estar todo, todo el tiempo con Sen, ¡eso es lo que los siervos hacen! Otra cosa habría sido si hubieras tomado mi mano. Sin embargo, sin embargo, besaste mis labios… ¡asume tu responsabilidad! Asume tu responsabilidad con Sen.”

“Pero qué pasa, ¡esta chica…!”

Pero, la voz de Senhime era mucho más fuerte y no lo escuchaba.

 

5

“¡Yukimura! Ah, no, esto es…”

Por supuesto le habló a Yukimura. Eso fue algo torpe por parte de Muneakira.

Acomodándose una cinta en la cintura, Yukimura vio el equipaje de Senhime en la puerta del dojo.

“¡Qué Muneakira! Qué hace esta mujer junto con Hanzo. De nuevo quieren pelear acaso, ¡Yukimura está lista para cualquier momento!”

Eso dijo mientras abría su abanico.

“Oh enana, parece que es hora de que te vayas a dormir. Las niñas crecen cuando duermen, no vas a crecer si no duermes correctamente.”

Senhime sacó el pecho y dijo eso.

“Pero qué dices, ¡tu pecho está rebote y rebote! No hay de qué preocuparse. Floreceré como un rocío…”

“No digas más. La naginata de Sen, cortará a esta flor que pretende volverse un rocío.”

“Lo mismo digo. ¡Voy  a cortarte! Para que dejes tanta vulgaridad…”

*Poka*

“Ah, ¡ku…!”

Yukimura fue golpeada en la cabeza. Había sido Muneakira. La aturdida Yukimura miró hacia atrás.

“¡Qué te pasa! Qué seas el General no te da permiso de golpearme la cabeza, ¡no te perdonaré…!”

“Es una mala manera de recibir a los invitados.”

“¿I-Invitados? ¡Pero si eres del consejo estudiantil! ¡Y esa Hanzo vino a atacar el dojo!”

Yukimura se exaltó. Gritó y señaló a Senhime y Hanzo.

“Pero, cuando falló, Yoshihiko-sama la tuvo en confinamiento e incluso Hanzo ayudó en contra del consejo estudiantil.”

Muneakira trató de explicar, pero Yukimura no escuchaba razones.

Apartó la mirada hacia un lado.

“Hmph, hasta cierto punto es verdad. Simplemente los atrajeron a la trampa. Con solo Matabei y yo habríamos ganado.”

Infló su pequeño pecho.

Senhime, inconscientemente pateó el suelo y sostuvo su niganata.

“No mientas, ¿¡quieres que te lo demuestre en un duelo!?”

“Después de todo eres la hermana de Yoshihiko Tokugawa. Solo es la bondad de Muneakira lo que ha hecho que llegues hasta aquí. Ante mí y para Jubei, solo parece que te quieres aprovechar…”

“¡Qué! Sen no es de esa manera, es una acusación terrible, ¡imperdonable!”

“¡Así es! ¡Hime-sama no es de esa manera!”

Hanzo también alzó la voz. Pero Yukimura no dejaba de sacar el pecho.

“Si una persona que era tu enemigo hasta el día de ayer viene diciendo eso, no hay nada más que se pueda pensar. Así es el mundo de la guerra. Así que, sí pareces ser capaz de eso.”

“¡Es suficiente Yukimura! Senhime-sama no sería así con nosotros.”

“¡Eso es porque tú eres demasiado noble! No sabes lo que trama esta mujer…”

*¡Don!*

En medio de la disputa de Yukimura y Muneakira, estalló un gran sonido. Era Senhime que había golpeado el suelo con el borde de la naginata.

“¿Senhime, sama…?”

Senhime retorcía su rostro. Estaba temblando de ira.

“¡Q-Q-Q-Qué! ¡Ven y pruébalo! ¡Muy bien! ¡T-Te lo voy a mostrar!”

Levantó el rostro, su rostro estaba teñido de rojo. Cerró sus ojos y puso la mano en su chamarra.

“¿Qué te pasa? Tan de pronto…”

Muneakira habló. La chamarra ya estaba volando por el aire y cayó justo encima de él, cubriéndole la cabeza.

“¡No veas Muneakira! ¡Mejor deja los ojos cerrados!”

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Fueron las palabras de Senhime.

“Qué quieres decir… ah.”

Era la ropa de Senhime, un abrigo un poco largo. Cuando cayó encima de él estaba luchando frustrantemente con el forro, fuwaa, de pronto percibió el aroma de Senhime.

E-En qué estoy pensando, en un momento como este. ¡Como sea…!

*¡Ban!* Vigorosamente la apartó. Dejó salir su cara y por fin pudo ver……

“¿¡Ah!?”

De pronto algo golpeó el rostro de Muneakira. Era algo pequeño y suave, además era dulce.

“¡Deténgase por favor Hime-sama! ¡Eso…!”

Se escuchó la voz de Hanzo.

Con pánico Muneakira finalmente vio lo que estaba frente a él. Pero eso era…

“Ah… ¿¡eh!?”

Muneakira había escuchado ese sonido de exclamación antes. Esa escena era…

“¡Q-Qué es esto!”

Senhime de pronto se puso de pie.

Su apariencia. ¿Acaso solo llevaba ropa interior debajo de su chamarra?

“Q-Q-Qué sucede… ¡por qué! Senhime-sa…ma, ¿¡uwa!?”

Finalmente dejó salir una voz llena de sorpresa, mientras Muneakira tenía la prenda en sus manos. Lo que voló hacia él era el sujetador de Senhime.

“Qué, pasa……”

Hasta Yukimura se quedó sorprendida.

La piel blanca de Senhime en la parte de su pecho estaba ligeramente teñida de color rosa.

Sus pechos se derramaban por los lados del tubo de su naginata que se presionaba contra su cuerpo.

“¡Qué haces Senhime-sama!”

Muneakira involuntariamente agarró el sujetador a toda prisa. Luego Senhime se dio cuenta de la línea de visión de Muneakira.

“¡Kyaaaah! ¡No veas Muneakira…!”

Involuntariamente movió su naginata.

“¡L-Lo sientoo!”

Muneakira se cubrió los ojos presionando el sujetador fuertemente contra su cara.

“Hum, eso es de Hime-sama. Por favor regrésalo.”

Hanzo le pidió la prenda a Muneakira.

Senhime, quien estaba completamente roja,

“¡Entiende! ¡Comprende el corazón de Sen! Entiéndelo…”

“No, esto es inesperado.”

Pero la que estaba sorprendida era Yukimura.

Aunque Yukimura se quedó sin habla, sus mejillas se pusieron un poco rojas.

“Pero qué es lo que haces, desnudarte tan de repente… pero, de alguna manera de sientes muy orgullosa… n-no, ¡no es nada! Pero, me agrada tu inocencia.”

“¡Q-Qué dices! ¡Sen no sabe lo que dices! Qué es lo que quieres decir exactamente.”

“¡Fun! Mostrar tu piel desnuda no va atraer a Muneakira. ¡H-Hey! ¡Y tú qué es lo que haces!”

“N-No, eso sin duda…”

Mientras tanto, Muneakira seguía presionando el sujetador contra su rostro.

“Q-Qué sucede… ¡kyaaaah! ¡N-Nooo!”

Senhime reaccionó inmediatamente y una vez más movió su naginata.

“¡Uwaah!”

Muy apenas Muneakira logró esquivar el corte. Pero al mover su naginata, su pecho quedó al descubierto y se movió a los lados.

“¡¡Ky-kyaaaaaaah!!”

“H-Hime-sama, tome.”

Hanzo se acercó y le puso una prenda encima de sus hombros.

“Pero qué. ¡No entiendo por qué estás desnuda de la cintura para arriba!”

Yukimura fue quien lo dijo.

Luego Senhime también habló.

“¡Es lo que trato de decir! Bien. Ya que llegamos a esto, ¡te mostraré incluso debajo de mi vientre! ¡Mira bien!”

Una vez más Hanzo trató de ir hacia ella.

“Q-Qué pretendes hacer. No será…”

“Por supuesto…”

Por qué Yukimura está tan alterada. Muneakira no podía ponerse al tanto de la situación.

Mientras tanto Hanzo,

“¡Está bien! ¡No puedo dejar que Hime-sama pase por esta vergüenza ella sola! ¡Hanzo también la acompañará en esto!”

Diciendo eso, sacudió su falda. Luego con la mano se quitó la parte superior de su ropa.

“¡Por favor no veas Muneakira-kun!”

Mientras la representante de clase le decía eso, Muneakira,

“¡E-Espera! Espera Hanzo… ¡uuuh!”

Por el momento, procuró de no quedarse viendo.

“¡Pero qué! Estas tipas. ¡Qué es lo que están haciendo! ¡Q-Qué descaradas! Solo porque tienen pechos grandes……”

Yukimura cada vez estaba más indignada. Se sentía frustrada por la repentina demostración de Sen y Hanzo.

“¡Fuuu! Entre la enana y Sen, quién es mejor, ¡decide Muneakira!”

Senhime le lanzó esa provocación.

“¡Pero qué!”

“Ah, ¡como sea! Puedes quedarte aquí como invitada Senhime-sama. Pero ponte la ropa de inmediato……”

Pero al parecer la voz de Muneakira no alcanzaba en lo absoluto a las dos que discutían.

“¡Qué demonios pasa…! Bueno. Por el momento yo estoy aquí.”

Saldré de aquí…

Muneakira intentó salirse de la escena, pero,

“¿Qué sucede Onii-chan? Yukki.”

Fue Jubei quien entró por el otro lado de la puerta. Parece que había escuchado el alboroto desde el otro lado. En sus hombros estaba Sasuke.

“¡Ukiki—!”

“Ah, ¡Senhime-san!”

Juei levantó la voz inmediatamente llamando a Senhime.

“Jubei, tú… ¡kyaaah!”

Jubei saltó con fuerza hacia ella y Senhime fue empujada hacia atrás. A consecuencia de ello, ambas cayeron al suelo.

“¡Hime-sama! ¿Se encuentra bien? Qué te pasa, ¡déjala ir!”

Hanzo inmediatamente fue hacia ellas.

“¡Sí! ¿Ah? ¿Pero por qué Senhime-sama está desnuda? ¿Hanzo-san también…nh?”

Senhime estaba ya casi desnuda, solo llevaba una prenda, y Hanzo solo llevaba su sujetador y bragas.

Para Jubei también fue imposible no sorprenderse.

“N-No, Jubei. Esto es, ¡no…o!”

“¡Suéltala Jubei! Estas chicas…”

Cuando Muneakira trató de explicar, Jubei intervino,

“¡Entiendo! ¡Jubei también lo hará—!”

De pronto se quitó la ropa cuando dijo eso

“¡No! ¡No es eso! Espera, cómo sea, ponte de nuevo la ropa… ¡hazlo! ¡Jubee—uaaaah!”

“¡Qué estás haciendo! Tal cosa… ¡eh!”

“¡Espera! No es necesario que te la quites… ¡kyaa! ¡No te acerques! ¡A-Aha!… ¡iiih!”

“¡Wow! Las tetas de Senhime-san, ¡son muy grandes! ¡Son muy pyonpyon!”

“¡Por favor detente! ¡Aléjate de Hime-sama…! Aaah, incluso tal cosa… ¡oooh!”

“¡Kyaa! Hanzo, qué esperas… iih, ¡iyaaaaan!”

Era un pandemónium. Un caos. Como siempre…

En medio de las cuatro Muneakira se quedó parpadeando e inmediatamente movió su cuerpo por el lugar para poder avanzar.

“Hahaha, es inútil. Ya no… oh.”

Mientras se escapaba por una esquina (?) se dio cuenta de que el sujetador que llevaba en la mano desapareció sorpresivamente.

El sujetador de Senhime…

“¡Ukii!”

Por alguna razón estaba en el cuello de Sasuke, lo traía enrollado como un pañuelo.

Y,

“… Muneakira idiota.”

Yukimura también había escapado de ese lugar con una de sus técnicas de retirada, y al cerrar la puerta del corredor con rabia, se sentó en el tatami.

“¡Eso te pasa por ser tan bonachón! ¡Idiota! ¡Muneakira lascivo!”

Diciendo eso, espiró, puso una expresión medio rara y miró su pecho.

“…… si tanto quieres ver, puedes fijarte en los míos.”

Extendiendo una mano hacia su suave pecho, pasó su dedo por la line del cuello de su ropa. Bajándolo en línea recta, pudo verse un poco el suave interior.

“Q-Qué digo. Le desagradaría verlo todos los días… ¡eso es irrazonable! ¡No es justo!”

Yukimura se sintió algo incomoda. Incluso infló sus mejillas y quitó la mano de su pecho enojada.

“¡…ha! Si tan solo tuviera un poco más… diez centímetros… no, con cinco centímetros…”

Dijo eso como si estuviera enojada con ella misma.

“¡Ah ya!”

*Ban*, dejó caerse sobre su espalda.

Mientras miraba el techó, seguía murmurando.

“… lo sabía. Después de todo para Muneakira, es mejor que sean grandes. Esto es cruel…”

Fuu, exhalando, suspiró.

 

6

Todos a excepción de alguien había visto toda la historia en el dojo Yagyuu, había otros ojos extra.

“Q-Q-Q-Qué pasa, ¿¡eso es!?”

Diciendo esas palabras, su rostro se puso de color rojo.

En la parte superior de un gran árbol de alcanfor frente al dojo. Aferrándose a las ramas, una chica estaba entre las hojas.

“… Yagyuu Muneakira. Como pensé, no, es más de lo que pensaba. Es horrible.”

Su cara y cuerpo seguían pareciendo infantiles, estaba envuelta en un uniforme rojo oscuro. Su cabello era largo y con dos coletas.

En la parte de atrás, en su espalda, se veía como si cargara un gran instrumento.

Cuando la chica levantó la mirada, apretó el puño con ira.

“¡Pero qué es esto! Senhime-sama estaba desnuda, ¡p-parecía que la violaba con la mirada! Ese tipo tenía unos ojos sospechosos, no debería ver a una bella mujer de esa manera, ¡debería ponerlo bajo arresto domiciliario! ¡N-No lo perdonaré! Ese tipo Muneakira. ¡Es un desvergonzado! ¿¡Qué cosas tan obscenas hace!? ¡Depravado! ¡Enfermo! ¡M-Me da náuseas…! ¡Maldito Yagyuu Muneakira! No, ¡Bestia Muneakira! Pero ahora mismo, yo,”

Parecía un poco feliz.

“Aun así… ¡lo que dijo Takamori-sama era verdad! Ahora que lo he confirmado con mis ojos, no cabe duda. Mira. Yagyuu Muneakira, ¡vas a verlo con tus propios ojos! Yo…”

El pasador en el cabello de la chica brilló reflejando la luz del sol.

“Naoe Kanetsugu, ¡te mostrará el amor y la justicia de una guerrera! ¡Incluso si doy mi vida por la castidad de Senhime-sama! Además, ¡liberaré a todas las mujeres inocentes de tus pecados! ¡En el nombre de Aizen Myou-ou2, recibirás tu castigo! ¡Sí!”

 

Unos días antes de esto.

Academia Buou, edificio administrativo del consejo estudiantil. En una habitación del famoso castillo del consejo estudiantil, estaba una chica postrada.

“Ya está bien. Levántate.”

Mientras que echaba las cenizas del tabaco en el cenicero de la habitación, el hombre de pie frente a la chica dijo.

Los altos rangos de los guardias Hatamoto del consejo estudiantil llevaban uniformes blancos, era Matsudaira Takamori.

Segundo año. El presidente del consejo estudiantil Yoshihiko Tokugawa le había confiado a él el puesto de secretario general.

La chica fue llamada por Takamori y levantó el rostro del tatami.

Su cabello era largo y con dos coletas sobresaliendo a cada lado. Llevaba un escudo de color rojo que indicaba ser de la escuela secundaria.

“Naoe Kanetsugu, primer año de secundaria. He venido por su llamado.”

Su estatura era de unos ciento cincuenta centímetros. Su cara era pequeña al igual que sus ojos.

A lo largo de una de sus coletas, había algo de color oro y plata brillando.

Hablando de brillante. Decorando su cabello, había algo curiosamente grande. Era como un pasador moldeado con un kanji.

Tenía la palabra “amor”.

“Uhn. Parece ser bastante innovador… pero este es un conflicto de la escuela. La razón por la que te llamé a este lugar es…”

Moviendo sus dedos, Takamori fue directo al tema principal.

“Es sobre un hombre llamado Yagyuu Muneakira. Debido a que es el hijo mayor del clan Yagyuu, quedó a cargo de la familia. Eso es, porque su padre Muneyoshi desapareció hace unos diez años repentinamente. Debido a eso él dejó de ser el líder.”

Diciendo eso, Kanetsugu interrumpió.

“Con el debido respeto, hablando de los Yagyuu, ¿que no ellos le enseñaban al shogun?”

“Sí. Muneakira también se hará cargo de esa tarea en un futuro. Desde la era Meiji, como casi una posición honorífica, el servicio de los Yagyuu fue indispensable. De hecho Muneakira también ha estado enseñando kenjutsu en un dojo de esta escuela. Sin embargo,”

“Pero……”

“He oído que es de la Facción Toyotomi. Unos tipos muy molestos. Es por eso que hay un descontento durante el reinado tan tranquilo del shogun Tokugawa.”

Takamori mostró un gesto como si se lamentara a propósito. Luego exhaló.

“También hay otros de la Facción Toyotomi en esta escuela. Ahí es donde se están reuniendo. Sanada Yukimura. Gotou Matabei. Sin lugar a dudas ellas tienen procedencia de la Facción Toyotomi. Quienes se están aliando a ellas son, Yagyuu Muneakira, y Yagyuu Jubei.”

“Yagyuu Jubei… ¿se encuentra ahí?”

“Ah. Hay muchas cosas sobre ella, algunos secretos. Pero también hay otras cosas, el problema es la perturbadora relación hombre-mujer que tienen.”

Al mencionar una perturbadora relación, Kanetsugu se enrojeció.

“En ese dojo también hay tres mujeres que están durmiendo junto con Muneakira. Viven juntos. Por otro lado, aparte del baño, se ha confirmado que comparten cama.”

Diciendo eso, Kanetsugu se puso aún más roja.

“Nyu, ¡baño…! ¿C-C-Comparten cama? ¡Qué vergüenza…! Ah.”

Abrió su boca indignadamente, mientras seguía sonrojada.

“Creo que sí. Además, aparentemente Mueakira tiene la misma relación con las tres chicas. A decir verdad, está violando las normas públicas de la escuela, por lo que estará en problemas.”

Parpadeó y miró a Kanetsugu. Luego, Kanetsugu apretó fuertemente su puño, estaba temblando.

“… i-i-imperdonable, wa…”

“Imperdonable. Eso es correcto. Pero como eres una chica también puede que haya problema. Así que ten cuidado con Muneakira.”

“¡¡Imperdonableeeeeeeee!!”

Gritó y golpeó el suelo.

Había algo clavado un martillo en el suelo.

Al retirar el gran martillo, claramente había quedado grabado un sello en el suelo.

Decía, “amor”.

“Haa, haa… es un demonio. Ese hombre, depravado, sucio. Los hombres y las mujeres solo deben ir de la mano. ¡O incluso abrazarse ligeramente por detrás en el baile folclórico! Pero, eso y aquello, compartir cama… bañarse juntos, ¡eso no debe ser!”

Era una maniática del orden. Hasta cierto punto patológico.

“¡NO ES BUENO que los hombres y las mujeres tengan relaciones así! Mostrarse la piel antes de la boda, ¡qué vergüenza! ¡Eso es demasiado depravado! Los seres humanos racionales conservan la castidad. Amor es vida. De otro modo es una bestia, ¡¡¡una bestia!!!”

Kanetsugu continuó gritando, el adorno en su cabello con la inscripción de “amor” se agitaba.

“Bueno, así es como están las cosas.”

Takamori continuó sin perturbarse un poco.

“Esa es la razón por la que te he llamado, además de que ya te conozco.”

“Yagyuu Muneakira, ¡no fallaré!”

Kanetsugu abrió los ojos por completo.

Ante las palabras de Kanetsugu, Takamori respondió.

“Entonces, ocúpate de las personas del dojo Yagyuu apropiadamente.”

Diciendo eso, Takamori, al ya no interesarle la presencia de Kanetsugu, le ordenó salir.

Kanetsugu nuevamente se postró.

“Kanetsugu, cumplirá con su labor a las expectativas de Takamori-sama. No, daré lo máximo para expresar mi justicia y amor, ¡en esta misión que se le ha dado a Kanetsugu! ¡Estoy feliz! Ahora que me lo ha ordenado, ¡por favor espere las buenas noticias Takamori-sama!”

 

Y tras retirarse de la habitación, la puerta desde el corredor se abrió.

“Yoshihiko-sama. Es de mal gusto escuchar.”

Takmori se rio. Quien se vio desde el fondo de la sala, era un hombre alto y de cabello largo. A cada paso su cabello se meneaba de un lado a otro.

Tokugawa Yoshihiko.

Presidente del consejo estudiantil por ocho años, empezando a los diez. Pero hasta que no graduarse de la universidad, su posición no va a cambiar de manera fundamental.

Puesto que él es el próximo shogun de Tokugawa. Para eso debería estar a la altura.

“Parecía ser algo interesante, ¿nh? Takamori.”

Diciendo eso abrió la puerta hacia el corredor y salió.

“No juegue. Es la hija de un forastero que se trasladó a Tokio desde Yonezawa. Además, Yoshihiko-sama también aceptó a alguien así.”

Takamori dijo eso de manera humilde. Parecía reírse. Y Yoshihiko,

“¿Yo? De ninguna manera. ¿A una chica pueblerina como ella? Creo que es imposible. Hey, de alguna manera tiene un aroma muy rústico, ya sabes cuál es mi hobby. Bueno, es una chica interesante. Esa hija de Yagyuu es algo interesante. Sin embargo, discreción.”

“Es algo inesperado por parte del presidente. Espero sea todo un éxito. Y aunque fallé también tendré discreción. Hablando de… Senhime-sama ha ido al dojo Yagyuu.”

Cuando Takamori lo dijo, Yoshihiko mostró una alegre expresión facial.

“Sí. Supongo que sí. Santo cielo, qué pretende esa mujer.”

Hasta ahí dijo.

El uniforme de Yoshihiko era de color blanco puro y llevaba el mismo tipo de cuello que Takamori. Sin embargo, el cuello y las mangas tenían lujosos adornos de oro en ellos.

Yohihiko, el presidente del consejo estudiantil dijo,

“Es bueno que la gente así se reúna con Muneakira. Es el mejor lugar. Si se quedan ahí, la operación será mucho más fácil.”

“Está en un estado de emergencia, ese dojo.”

“Sí… estoy más preocupado por la amargura de los plebeyos que por las dificultades del reinado. Gracias a mí pueden vivir en paz. Ellos son su verdadero enemigo.”

“Es como dice. Pero condenar a una persona foránea, estaría dirigiendo el reinado al camino de la dominación.”

“Entiendo. Solo quería ver que decías. Takamori, simplemente quería decirlo.”

“Disculpe.”

“Noo, tampoco quiero destrozar el estado de ánimo y deprimirnos. Por cierto, ya puedes irte Takamori.”

“No, aún tengo trabajo.”

“No importa. Déjamelo a mí. Bueno, es malo estar siempre pensando en el trabajo, tener un rato libre también es importante.”

Yoshihiko se alejó sin decir mucho. Detrás de él Takamori asintió.

Al abrir la palma de su mano que había estado ocultando, vio que había gotas de sudor ahí.

“Yoshihiko-sama, usted es demasiado…”

Suspiró, exhalando su aliento.

 

7

Como resultado.

Senhime estaba en la sala del dojo.

Su equipaje iba en una docena de carretas que no cabían en el lugar, estaban todas en el patio del dojo. Había un gran revoloteo.

“Mandaré a hacer una ampliación para el dojo con el presupuesto del consejo estudiantil. ¡Sen hará de este lugar algo precioso!”

Se fue del edificio del consejo, sin embargo Senhime no ha renunciado, sigue siendo la vicepresidenta.

“Si piensa eso Hime-sama, mi comité disciplinario también se encargará de construir un lugar para que sea nuestra posada.”

“¡D-Detente! Eso, ¡deja el dojo!”

Sin más remedio, Muneakira gritó involuntariamente.

La razón, era la ampliación de Senhime, además de que también viviría Hanzo.

A pesar de que era algo difícil, ella pretende traer a más de una decena de mujeres kunoichi pertenecientes al comité disciplinario, lo cual sería de ayuda si alguien atacara el dojo, Muneakira se sentía un poco aliviado.

Sin embargo, seguía siendo un gran problema.

Era Yukimura.

“¡Esto es muy inesperado para mí! Del consejo estudiantil, viviendo bajo el mismo techo que una mujer Tokugawa, ¡eso no ocurrirá en lo absoluto!”

Yukimura y Matabei también habían llevado equipaje. Pero por cuestión de la distancia, solo llevaron lo suficiente como para que pudiera caber en la sala principal, no tanto como para hacer barricadas en el pasillo.

“Podrías dejarlas fuera del dojo…”

Trató de decirlo.

“… voy, a llevarlas por ti.”

Matabei también trató de salir, Muneakira no tenía más remedio que contemplar la situación.

“Esto no está bien. También sal tú enana. Muneakira, llévame a mi habitación. Está bien, ¡no me importa quedarme en tu habitación!”

Cuando Senhime dijo,

“Senhime-sama, ¡eso es…!”

El rostro de Hanzo se sonrojó, también Muneakira,

“E-En seguida voy a llevarte. En esta casa…”

“Yukki, ¿qué pasa? Solo son unos días. Jubei también pondrá de su parte. Onii-chan, ¿qué pasa?”

Jubei mostró un rostro de preocupación.

“Hum. No es tal cosa. Eso…”

Muneakira se quedó pensando.

〖¡No importa si no voy a la escuela, las clases no son relevantes para mí!〗

Eso dijo Yukimura cuando fue rechazada.

Después de todo los estudiantes de secundaria tienen que estar estudiando en la escuela. Además, Jubei de alguna manera no puede hacer ciertas cosas con el fin de asistir a la escuela.

Pero, las soluciones se encuentran en los lugares más inesperados.

“Oh, era eso, es fácil.”

Debido a la naturalidad en como lo dijo Senhime, Muneakira se sorprendió.

“¿En, serio?”

“Sí. Solo hay que manipular la lista de estudiantes.”

“¿Manipularla…?”

“Debido a que los datos se guardan en la unidad central de la escuela, solo hay ye hackearla. Además fui yo quien inscribió a Jubei.”

Al parecer Senhime sabía cómo sobrescribir los datos.”

“Pero no podemos hacer eso…”

Dijo Muneakira. Senhime soltó una risita.

“Oh, ¿quién crees que soy? Soy la vicepresidenta del consejo estudiantil, Tokugawa Sen.”

“Los registros electrónicos los hacen los miembros del consejo estudiantil, así que con el código de Senhime-sama podría hacerlo.”

Hanzo lo dijo orgullosamente.

En la mente de Jubei repentinamente apareció la palabra “hermana”.

Así que el problema para incorporarse a la escuela terminó dejando de ser un problema en lo absoluto.

“¿En serio? ¿Podrá Jubei ir a la escuela junto a Onii-chan y las demás?”

“¡Aaa!”

 

“… gracias a Senhime-sama, Jubei de alguna manera se incorporó a la escuela.”

Si se trataba de ese problema, era posible que pudiera hacer lo mismo por Yukimura. Hacer que pueda asistirá  la escuela.

Muneakira caminaba por los alrededores de la casa y llegó al pasillo.

“Esto…”

Frente al corredor, había una barricada, apilándose como si fuera una montaña cerca de la entrada. Involuntariamente suspiró.

“Nh, esto es…”

Había un montón de documentos antiguos en el almacén, Yukimura estudiaba día tras día cada uno de ellos, así que posiblemente los haya apilado.

Uno de los propósitos por el que Yukimura vino a este dojo, era por su investigación. Ha encontrado los resultados, pero todavía no se lo puede revelar a Muneakira…

Yukimura también se está esforzando. Y para no hacer que se enoje, quiero hablar correctamente con ella. También con Senhime-sama…

Quitando la barricada cuidadosamente, Muneakira pasó por una brecha por la que apenas y podía pasar una persona, al otro lado estaba una puerta.

“Yukimura, ¿estás ahí? Soy yo. Muneakira. Tengo que decirte algo. Abre la puerta.”

*Krr* tiró de la puerta y puso un pie dentro.

“Qué… ah.”

Yukimura estaba ahí.

Mientras estaba inmersa en el agua caliente hasta la cintura, se dio la vuelta.

Los ojos de ella y de Muneakira se encontraron.

“Mu-Muneakira……ah… aah.”

La expresión de Yukimura sonrió por un momento, pero luego se congeló inmediatamente.

Su cabello negro colgaba suavemente, ligeramente mojado por el agua caliente.

Sus hombros eran blancos y delicados. Sus escápulas destacaban en la parte posterior. Por supuesto no llevaba nada de ropa, su hermoso y redondo trasero formaba un ligero valle dentro del agua caliente.

img_0069

“¡L-Lo siento Yukimura! Esto, ¡esto es…!”

Pero las palabras de Muneakira fueron interrumpidas. Por un grito desgarrador.

“¡¡Kyaaaaaaaaaaaaaa!!”

Yukimura gritó y trató de ocultar sus pechos con ambas manos. Pero… *splash*

“¡Uaah! ¡E-Espera! Espera… ¡Yukimura!”

*Splash, ¡splashh!* El agua caliente salpicó grandiosamente.

Yukimura, con una cara sonrojada salpicaba de agua caliente a Muneakira. Al mismo tiempo que ocultaba sus pechos con una mano.

“P-Por qué, ¿¡por qué estás aquí…!? I-Idiota, ¡idiotaidiota! ¡Descarado! Entrar de repente……”

“N-N-o… es solo que escuché tu voz… ¡e-entiendo! Entiendo, hice algo amalo. Ahora mismo me voy…”

Muneakira salpicó un montón de agua caliente mientras intentaba escapar de la habitación mojado hasta el cabello. Pero… en un intento por girar sus talones, se resbaló. Quizás fue porque el piso estaba empapado.

“No, ¡¡ah!!”

Mientras que Yukimura seguía salpicando agua, él caía.

“¡Muneakira idiota! ¡Pervertido, pervertido! ¡Depravado! M-Muneakira, descrado… ¡kyaaaaa…!”

Cuando Yukimura se dio cuenta ya era demasiado tarde.

Entre gritos, cayó a la tina, convirtiendo las salpicaduras de agua en un torrente, y Yukimura cayó al suelo junto con Muneakira debido a que la tina se desmoronó hacia un lado.

“Uaaa.”

“¡Aah-nh!”

Ambos, cayeron al suelo mientras estaban entrelazados.

Muneakira atrapó en sus brazos a Yukimura, aunque de igual manera no habría recibido daño significante.

“¿¡E-Estás bien!? Yukimura.”

“Uu-uu-uu…”

Debido a que la tenía en sus brazos, ambos estaban en estrecho contacto.

“Ah.”

Esta vez se dio cuenta Muneakira. No, ya era consciente.

Con los ojos cerrados, el cabello mojado de Yukimura se extendía por el suelo, y su piel blanca fue revelada por completo.

Quedaron cara a cara. Aunque era ligero, era un buen aroma. Sus labios eran de color rosa pálido, suaves como pétalos. Sus ojos miraron a Muneakira hacia arriba…

“T-Tú… Muneakira, hacerme tal cosa… ¡ahh…!”

Expresando su descontento, Muneakira se preparó para el siguiente contraataque.

“¿Estás bien? Parece que no te lastimaste.”

Trató de quitarse de encima de Yukimura. Pero, por un momento, su visión se dirigió más abajo. De su rostro a su cuello, luego más abajo……

“¡Iyaaaaa! ¡N-No veas!”

Su mano estaba en uno de sus pechos. Pero Yukimura gritó y se cubrió los pechos con ambas manos. Se dio la vuelta. Y desde la comisura de sus ojos, empezaron a salir lágrimas.

“¡L-Lo siento! Justo ahora—”

“… está bien.”

“Eh.”

Su voz era temblorosa. Ese rostro de Yukimura ya lo había visto antes, no era pena ni enojo, parecía estar temblando por algo.

“A-Aunque—sean pequeñas, está bien. Senhime y Jubei las tienen grandes como quieres…… pero si es Muneakira, está bien, y…”

Su rostro buscó a Muneakira. Sus pequeñas pestañas estaban temblando.

“Yukimura, tú,”

Un sentimiento comprimió el pecho de Muneakira.

Yukimura, eso significa, que sí te importa…

Muneakira parecía como si cuidara el pequeño cuerpo de Yukimura bajo él.

Ya había pasado más de un minuto y seguía viendo el cuerpo desnudo de Yukimura. Sus manos estaban sujetando firmemente su pecho.

“S-Si eres tú está bien, yo… u-un poco, esto…”

Trató de decir.

En la parte superior de su pecho estaba dibujada una suave pendiente. Al mismo tiempo, el rostro de Yukimura que había estado rechazando a Muneakira ahora lo estaba mirando.

Sus ojos, sus cejas. Era frágil, muy diferente a la inflexible y habitual Yukimura, su expresión parecía dolorosa. Sus labios color cereza estaban ligeramente abiertos como si buscara algo…

“Son pequeñas… pero no soy una niña. A partir de ahora seré más alta. Por eso siempre como tres tazones.”

Muneakira agarró los hombros de Yukimura. Y sonrió gratamente, riéndose.

“P-Pero qué dices…”

“No me importa una cosa así, haha, eres una chica algo rara Yukimura. Bueno, creo que eso no es algo por lo qué preocuparse. ¿Estás bien? Qué pasa Yukimura.”

Pero cuanto más hablaba Muneakira, la expresión de Yukimura más se nublaba. Además sus hombros se estaban sacudiendo. Pero, esta era una emoción diferente a la vergüenza de hace rato. Muneakira lo notó.

“Nh, hace frío. Lo siento, ahora mismo…”

“…… ah, ah, ah…”

“¿Eh?”

En el momento siguiente, la palma de Yukimura golpeó la mandíbula de Muneakira.

“¿¡Gofuu!?”

Aunque Yukimura era pequeña, tenía el poder de una samurái debido a que servía al General Muneakira. Muneakira trazó una parábola en el aire y su voz hizo eco al mismo tiempo,

“¡E-Estúpidoooooooo! ¡¡Muneakira i-i-i… idiotaaaaaaaaa!!”

Junto con un temblor gritó y alguien apareció.

“Yukimura-sama…”

Quien había sido testigo por casualidad nuevamente fue Matabei. Regresó de hacer las compras, Matabei llevaba una bolsa colgada en sus brazos con productos de uso diario.

Era de tarde en el dojo Yagyuu, pero aun así seguía habiendo una sensación de calor en él.


1Tatewaki: Es un tipo de espada corta, literalmente significa “portar una espada”.

2Aizen Myou-ou: O Ragaraja, una deidad budista cuya personificación es la transformación de la lujuria y el amor en el despertar espiritual. (Vean:https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/e8/Aizen_Myo-o%2C_Japan%2C_Kamakura_period%2C_c._14th_century%2C_HAA.JPG)

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