Prólogo

Créditos:
Parte 1: Jap-Esp: Trihexa & Misaki
Parte2: Eng-Esp: Trihexa

Ante la pared roja que acababa de aparecer, Ouka lo vio.

Takeru comprobó que había aparecido algo detrás de la pared.

Una piel blanca envuelta en una variante de color rojo. Cabello color negro. Con un cuerno carmesí en la frente.

Sus ojos caóticos estaban llenos de odio hacia este mundo. Estaba mirando a Ouka.

Kusanagi Kiseki. El Hyakki Yakou. La hermana menor de Kusanagi Takeru.

Los ojos de Ouka se toparon con los de Kiseki en algún punto.

En ellos, había un intenso instinto asesino.

Había un muro de carne obstruyendo su camino, la mano estirada de Ouka nunca alcanzó a Takeru.

“Kusana————“

Ouka intentó llamarlo, pero en ese momento,

“¡¡NO HABLEEEEEEEEEEEEEEEEESSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS!!”

La voz de Ouka fue interrumpida por los gritos de los demonios.

Había gritos por toda la escuela derrumbándose.

Apareció un ojo enorme incrustado en la pared frente a sus ojos, se quedó mirando fijamente a Ouka.

Después del ojo aparecieron dientes, lengua, labios, nariz, dedos, uñas, huesos, todas las partes de un cuerpo humano sin orden comenzaron a aparecer, retorciéndose.

No importa qué tan fuerte fuese el espíritu de una persona, cualquiera le temería a esta variante.

Era la sombra de un demonio. Todo el odio que Kiseki había acumulado en su cuerpo por años, la encarnación de la maldición

Su valor y espíritu de pelea desaparecieron. Sentía temor por el número excesivo de variables, sintió el miedo subir desde sus pies e hizo temblar a Ouka.

“Aa…ahh….uuu….”

Su sollozo no fue por ver la pared del demonio, sino porque miró la ciudad desde la parte superior de la colina donde estaba la escuela.

Había montones de pilares del demonio en la ciudad. La ciudad fue destruida por inmensos pilares que crecían desde el suelo.

Los pilares como torres tenían como objetivo el cielo. Sobrepasando los edificios, sobrepasando las nubes, los pilares de carne se entrelazaron y en poco tiempo parecía un árbol gigante, devorando toda la ciudad.

Parecía como si el árbol perteneciera a la mitología.

Había un sonido del mundo siendo devorado por un demonio, la tierra, el aire, sonaba como si estuvieran llorando.

Para silenciar los gritos, el gran árbol rugió.

¡¡OOOOoooOOoOoooOOHhhhHHHHH…!!

En fracción de segundos se volvió una escena digna de ser llamada apocalipsis.

Demasiado rápido, demasiado violento, el fin del mundo había llegado.

El cielo se tiñó de rojo por el miasma que el árbol gigante emitía, la niebla que se extendía al horizonte parecía un mar rojo.

Ya casi no había gente en la ciudad. Pero aun así, ¿cuánta gente habrá sido devorada por este mar de demonios?

En esta catástrofe, el Hyakki Yakou devoró todo en un instante.

Ante la abrumadora encarnación del caos, Ouka dejó caer la pistola en su mano.

≪¡Maestra, mantenga la cordura! ¡Nuestra pelea no ha terminado!≫

“Pero… esto… ¿qué hago…….?”

Era difícil mantener la cordura.

Se salió de control, el Hyakki Yakou estaba devorando por completo la ciudad.

Esta presencia era de una dimensión diferente. ¿Qué hago? Esta era la disputa de Takeru y Kiseki, la persuasión no funcionará esta vez.

El Hyakki Yakou era un torbellino de odio. El deseo de Kusanagi Kiseki era devorar el mundo.

Sus instintos humanos le susurraron al oído,

Huye.

『Caminaremos lado a lado…』

Recordó las palabras que Takeru dijo en prisión.

No estaba solo contra Kiseki, todas prometieron llevar su carga.

Ouka quien estaba agarrando la empuñadura de Vlad, cambió su temblor de miedo a un temblor de emoción.

Si quiere caminar al lado de Takeru……. Tiene que defender su espalda.

Después de tomar resolución, Ouka miró la pared que la separaba de Takeru.

¡Debo romperla a toda costa…!

¡Como si fuera a tener miedo…!

“Vlad, ¿aún podemos ir?”

≪Por supuesto, eso es gracias a la sangre de esa bruja.≫

Ouka se decidió y dirigió el cañón hacia la pared de carne.

La pared de carne se retorció. Sintió una gran hostilidad proveniente del ojo.

Puso el dedo en el gatillo e intentó entrar en su forma Cazadora de Brujas.

La pared de carne se retorció para formar una figura humana. Era una marioneta de carne distorsionada. Moldeó su figura y poco a poco apareció una chica.

En poco tiempo le apareció un largo y negro cabello, mirando a Ouka con sus pupilas vacías.

Lo que la carne roja formó, sin lugar a dudas era la misma Kusanagi Kiseki.

“¡……….!”

Su dedo que estaba a punto de tirar del gatillo se detuvo.

No era Kusanagi Kiseki, era el mismísimo Hyakki Yakou. Estaba decidida para hacerle daño a la persona que tenía justo en frente.

En ese momento titubeó.

El Hyakki Yakou… no perdería esa oportunidad.

De inmediato las manos de Kiseki se dirigieron hacia Ouka, apretándola del cuello.

“Uuuu…. ¡deten-te…. Kiseki…!”

Ante la voz de Ouka, Kiseki se inclinó de manera inexpresiva.

Al momento siguiente, lo que había formado a Kiseki se desplomó, solo se transformó en un charco de carne roja.

Ouka apretó el gatillo de inmediato. Una estaca fue disparada y mandó a volar al Hyakki Yakou que estaba apretando su cuello.

El Hyakki Yakou fluyó como el agua, golpeó a Ouka desde atrás.

“¡¡KYAHAHahahHAHAHAHAHAHAHAHA!!”

El Hyakki Yakou no le dio la oportunidad de volverse Cazadora de Brujas.

El Hyakki Yakou se burló de la resistencia de Ouka y la envolvió como un tsunami.

Todo lo que sea tocado será convertido en parte del demonio. Aunque se sepan las características de la Propiedad Ancestral de Demonio sigue siendo una incertidumbre, no podía hacer nada.

Cerca de sus oídos, Ouka escuchó los susurros de resentimientos mientras era envuelta por un mar de carne.

“No te daré a Onii-chan.”

Esos no eran los sentimientos de Kiseki, sino las palabras del Hyakki Yakou. Sin darse cuenta, Ouka estaba a punto de ser devorada.

 

******

Usagi e Ikaruga se retiraron junto a la Alianza Herética, pero quedaron envueltas en la explosión de la batalla de Takeru.

Después de que Ouka sacó a Mari de los escombros, se dirigió hacia Takeru inmediatamente.

Dejó a Mari atrás y se fue inmediatamente a seguir a Takeru

La prioridad de Mari era rescatar a sus compañeras.

“¡Suginami! ¡Usagi-chan! ¡Kanaria-chan! ¿¡Están vivas!? ¡Respondan por favor!”

Mandando a volar un escombro con su magia, buscó a Mari y Usagi. Regeneró sus extremidades que perdió durante la batalla contra Madre Ganso con su propio poder mágico, pero estaba lejos de estar en buena condición. La regeneración era de los más altos hechizos entre la magia de recuperación y una cosa muy útil, pero era difícil llamarla universal ya que estaba al nivel de un Patrimonio Mágico.

Desconocía si la sensación en sus extremidades regresaría en un futuro.

Mientras miraba alrededor, vio los Dragoons de la Alianza Herética trabajando por rescatar a la gente que fue herida.

Mari no recibió mucho daño ya que puso una barrera de protección al borde de ser golpeada, pero no esperó que la explosión fuera tan fuerte como para destrozar la barrera.

“Mghhh, mghhh…..”

“Mghhh, mghomghoo…”

Cuando se dio la vuelta hacia donde provenían los gruñidos, vio a Ikaruga cubierta de polvo boca abajo. Debajo de ella, estaban Usagi y Kanaria, ambas con sus extremidades fracturadas.

Ikaruga giró su cuerpo encima de las dos, cubriéndolas.

“… me siento vomitar.”

“¿Suginami estás bien?”

“Creo…”

Aunque no había heridas visibles, Usagi trepó desde debajo de Ikaruga quien la estaba sofocando con sus pechos.

“¡Uwah!… ¡estaba a punto de morir y mi muerte iba a ser a causa de ser ‘aplastada por unas tetas enormes’!”

“Pude ver a Mamá al otro lado del río…”

Estaban inesperadamente enérgicas, pero al ver los edificios de la escuela desaparecidos, todas se quedaron en shock.

“… ¿qué demonios pasó? Nos alejamos y luego…”

Cuando Usagi dijo eso, Kanaria entrecerró los ojos y se dio la vuelta hacia el bosque de cerezos donde Takeru estaba.

“El arte secreta fue usada… no sé cuál, pero pienso que Takeru u Orochi están muertos.”

“¿¡Muerto…!? ¿¡Cómo está Takeru!?”

Ante la pregunta de Mari, Kanaria acarició la hoja de Lævateinn.

“Probablemente está vivo. La resonancia de Lævateinn responde a Mistilteinn.”

Mientras que Mari se acariciaba el pecho con alivio, al lado de ella, Ikaruga agarró su cabello y frunció el ceño.

“… no creo que haya terminado. Derrotamos al jefe de Valhalla, pero nuestro enemigo real es—.”

Sucedió en el momento en que Ikaruga dijo eso.

Asaltadas por un violento terremoto, sus pies se sacudieron.

Hubo un rugido entre la Alianza Herética y los miembros del pelotón.

Mientras escuchaban con cuidado, escucharon algo como una ligera risa mezclada.

“¡Eso es…!”

Al escuchar esa voz familiar, Ikaruga entrecerró los ojos.

“… no tiene vacilación, ella es… igual que su hermano. Qué hermanita tan peligrosa.”

En ese momento, el color rojo se mezcló entre los tejados.

Partiendo el suelo, derribó los edificios. La masa roja de demonios cubrió la ciudad en un instante.

Las personas de la Alianza Herética estaban casi muertos, toda la gente en el lugar se quedó atónita mirando el colapso de la ciudad.

“El Hyakki Yakou… ¿Kiseki-san hizo esto…?”

“Tal y como le dijo a Kusanagi. Matará a todos los humanos en el mundo y luego nos matará al final. Probablemente ya comenzó.”

Mientras la ciudad y el mundo continuaban colapsando, un grito resonó por toda la variante.

EL rugido de los demonios se volvió viento y acarició las mejillas y el cabello de Mari.

“¿En serio pretende destruir el planeta…?”

Escuchó eso de Takeru, pero verlo era otra cosa.

Era una escala completamente diferente a la primera vez que Kiseki se desenfrenó, la cual se volvió el detonante para ellos dejar la Academia Antimágica.

La ciudad fue devorada en un momento y los demonios llenaron el cielo.

Al ver este apocalipsis frente a ellas, era imposible mantener la cordura.

Ikaruga se detuvo el cabello que estaba revoloteando y miró la ciudad colapsando con una refrescante expresión.

“Esa chica fue así desde el inicio. Al igual que Kusanagi carga con todo. Desde el principio solo había odio en ella. Solo estaba poniendo una fachada.”

La razón por la que Ikaruga fue capaz de mantener la calma fue porque estaba consciente del peligro que representa Kiseki.

Cuando Kiseki escapó del área contraindicada y apareció frente al 35to pelotón, Ikaruga le dijo esto a Kiseki:

—Está mal culpar a alguien más.

Kiseki no respondió.

Solo miró inexpresivamente a Ikaruga quien se reflejaba en el espejo.

Desde entonces, Ikaruga reconoció a Kiseki como una enemiga, nada más.

“En serio, es del tipo que más odio.”

Mirando la destrucción del mundo, Ikaruga cerró sus ojos.

No había nada más que hacer.

Todo lo que había en el mundo de Kusanagi Kiseki era su hermano.

Ikaruga y las otras no tenían el poder para ir contra Kiseki y no tenían relación con ella.

El único humano capaz de detener a Kiseki era Takeru.

Ellas no podían hacer nada.

—Los miembros del 35to Pelotón de Prueba no eran tan inteligentes como para pensar así.

“Ahh vamos, qué demonios, ¡Kiseki-chan idiota! ¡Esta cosa apesta a un gran desastre! ¿¡Qué hay de nuestra batalla desesperada huh!?”

“Debería decir, como era de esperarse de la hermana de Kusanagi… nos cubrimos de heridas solo para volver a cubrir de heridas una y otra vez… me gustaría tener un descanso.”

Mientras hablaba, Mari movió ambas manos y expandió un círculo mágico.

Usagi cargó el Colmillo de Conejo con las balas restantes que tenía.

Al ver a esas dos, Ikaruga miró el cielo.

“Esto seguramente es algo que podemos hacer. Vamos a reunirnos con Ootori y pateemos el trasero de ese bueno para nada de Kusanagi.”

“¡Wooaa! ¡Suginami está inusualmente motivada!”

“Solo espero que no se vuelva cierta de bandera rara~.”

“No le llames ‘bandera’. Quería decir eso ante esa hermanita.”

 

IMG-013

Las tres confirmaron que podían continuar con la pelea y estaban a punto de abalanzarse al combate.

“……….”

Al ver a las chicas del pelotón actuar como siempre a pesar de este gran lío, Kanaria estaba impactada.

Kanaria escuchó lo aterrador que era el Hyakki Yakou de Orochi. Era una existencia que podría destruir el mundo entero dependiendo de los sentimientos del cuerpo principal, un monstruo al que los humanos no pueden hacerle nada.

Hace ciento cincuenta años, Orochi quien peleó contra Kusanagi Mikoto como el Hyakki Yakou trató de devorar el mundo y los dos se enfrentaron. Como resultado Kusanagi Mikoto se destruyó a sí misma fusionándose con Mistilteinn, pero si esa batalla continuaba el mundo probablemente habría sido destruido.

El Hyakki Yakou era una existencia a la cual uno puede enfrentar únicamente si se tiene la espada Cazadora de Dioses y las técnicas Cazadoras de Demonios del Estilo de Doble Filo Kusanagi.

Aunque era una oponente a un nivel completamente diferente al de un humano, ellas trataron de confrontarla.

Qué idiotas. Solo le hizo pensar a Kanaria que eran suicidas.

Pero, a pesar de eso, cuando se comparó con ellas, después de haber aceptado la destrucción sin hacer nada, pensó que era la mejor idea.

Apretando en mango de Lævateinn, Kanaria también se decidió.

Eso era porque había una persona con la que sentía que podía estar.

Decidiéndose a sí misma Kanaria trató de moverse al lado de Ikaruga…… y eso sucedió en ese momento.

*¡thrrt…!*

Un temblor diferente al anterior asaltó los pies de Kanaria.

Algo—algo venía desde abajo.

“¡Hey……!”

Al mismo tiempo que Kanaria gritó, agarró el hombro de Ikaruga y trató de jalarla.

Pero al mismo tiempo, Ikaruga empujó el pecho de Kanaria desde el frente.

Como si la tacleara, Ikaruga aventó a Kanaria.

Mandada a volar, Kanaria miró a Ikaruga inexpresiva.

Ikaruga miró directamente a Kanaria.

Cuando cayó de espaldas, Kanaria estiró su mano hacia Ikaruga.

Pero en el momento siguiente—Ikaruga fue devorada por un pilar del demonio que protruyó desde el suelo.

Aunque Mari y Usagi pudieron reaccionar en el momento, no hay nada que pudieran hacer. El amorfo pilar tomó a las tres frente a Kanaria en un instante.

Kanaria cayó sobre su trasero atónita, miró el pilar demoniaco frente a ella.

Cuando el pilar se extendió para ser tan alto como un edificio, numerosos globos oculares aparecieron y miraron a Kanaria.

Como si apuntar al lugar donde estaba reunido el pelotón, la cristalización del demonio creció.

Los demonios entrecerraron sus ojos y se rieron, luego estiraron sus tentáculos hacia Kanaria.

“Por qué… siempre… siempre, siempre dejan a Kana atrás…”

Poniendo una fuerte y distorsionada expresión—Kanaria agarró con fuerza a Lævateinn.

“—¡¡TuUUuuUUuuUUUU!!”

Trató de cortar los tentáculos con su espada, pero un disparo resonó desde atrás.

Eran los Dragoons de cobertura de la Alianza Herética y Nobunaga de Kanata.

Al ver a la armada de la Alianza Herética, el pilar de demonios entrecerró sus ojos y regresó al suelo.

Kanaria trató de seguirlo, pero Kanata corrió y le agarró por los hombros.

“¡Déjame ir! ¡Ella….!”

“¿¡También quieres ser tragada!? ¡Las sacaremos!”

“¡Cállate! ¡DEJAME IR!”

Otro pilar emergió del suelo al lado de la Kanaria enfuriada y se retorció como un dragón, asaltó a Kanata y a Kanaria.

En la forma Cazador de Brujas, Kanata levantó a Kanaria y se retiraron del lugar.

Aunque estaba abatida por luchar contra Kanaria, Kanata priorizó lo que debería hacer.

Retirarse junto a toda la Alianza Herética y encontrar un lugar seguro para refugiarse.

No hay nada que Kanata y los demás pudieran hacer.

La ciudad estaba llena de demonios convergidos en un árbol, como si bendijeran algo.

Parecía como si succionaran la vida del planeta para crecer.

El apocalipsis ha comenzado.

La destrucción está aquí y ahora.

Los sentimientos humanos, la amargura, todo estaba siendo devorado— el Hyakki Yakou está creando el fin del mundo.

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